AHORA NO ES TU MOMENTO, YA LLEGARÁ TU MOMENTO

He estado desaparecida muchos meses, en verano tenía muchos trabajos y no tenía tiempo para nada, antes de la boda estaba estresada como pudisteis leer en mi último post, y después me metí en campaña navideña en la tienda y sin tener tiempo para nada porque me pasaba allí el día entero. Finalmente en febrero todo volvió a la normalidad, ya que en octubre dejé de cuidar a la señora mayor porque volvió a cuidarla la mujer que la cuidaba antes que yo, a la nena que le daba clases la tuve que dejar porque la abuela me dijo que su nieta necesitaba más atención de la que yo le podía dar debido a que trabajaba en la tienda, y que la iban a apuntar a una academia, así que al finalizar la campaña navideña, me quedé con mi puesto de fines de semana en la tienda de juguetes y al nene que cuido dos veces a la semana en semanas alternas, en fin una caca de vaca.
Por lo que, al tener más tiempo, intenté retomar el blog y me encuentro con que el blog se me ha bloqueado y no me deja acceder a nada, reinicio sesión y como puse acceso por contraseña al teléfono móvil y me he cambiado de número, ahora no puedo entrar desde el ordenador. He intentado ponerme en contacto con wordpress vía email pero no hay manera de que me contesten. Si sabéis como puedo solucionarlo agradecería vuestros comentarios. Ahora mismo accedo desde el móvil y escribir desde aquí es muy incomodo.
Bueno pues bien, según veis tuve meses de estar ocupada trabajando, pero ahora vuelvo a estar en pausa otra vez en el trabajo, y no porque yo quiera o lo desee, al contrario, no paro de echar currículums como una loca e inscribirme a ofertas de empleo, pero no hay manera de que me salga nada estable, con horas de contrato, todo es eventual y para fines de semana, que es lo que a día de hoy yo tengo, y me para mí no es suficiente, algo es algo pero yo necesito trabajar todos los días, cobrar un sueldo normal que me dé para subsistir.
En la empresa donde yo trabajo somos dos tiendas, y somos cuatro trabajadoras de fines de semana, dos para cada tienda y cuatro trabajadoras de entre semana, dos fijas en cada tienda y dos que rotan cada semana de una tienda a otra porque la encargada necesita estar en las dos tiendas.
Pues bien, hace unos meses, una de las compañeras de fines de semana encontró trabajo en otro sitio y solo podía trabajar los domingos, entonces las compañeras empezaron a irse de vacaciones y esta vez la encargada decidió dar las vacaciones a las de refuerzo por tienda, es decir, que las dos que son de una tienda cubrirían a las trabajadoras de entre semana de esa tienda, pero hay dos que rotan, así que según donde estuvieran en la semana de vacaciones lo cubrirían las de una tienda o las de otra. Pero como he dicho antes en una de las tiendas, una de las chicas no podía cubrir vacaciones, así que la otra era la que debía cubrir vacaciones, y dio la casualidad de que todas las vacaciones de las compañeras de entre semana cayeron en esa tienda, con lo cual se las llevó todas ella. Para mí no era justo porque era injusto que si la otra chica no podía cubrir vacaciones, las cubriera ella todas, debería de haberlas repartido con la otra chica y conmigo, que somos de la otra tienda, ya que el año pasado lo hizo así, el año pasado cubríamos vacaciones por rotación. Ese fue mi primer cabreo.
Finalmente la chica que sólo podía trabajar el domingo decidió irse, y contrataron a una chica nueva, y hace unos días anuncia la encargada que una de las compañeras de entre semana se marcha porque ha encontrado otro trabajo, y cuál es mi sorpresa que la que va a sustituirla es la que ha cubierto todas las vacaciones. Según ponía habían decidido que fuera ella por antigüedad y experiencia. ¡JA! Me río yo de eso. Según el contrato actual, el orden de entrada de las empleadas de fines de semana a la empresa fue el siguiente: primero entro la chica que se lo dejó, dos semanas después entré yo, dos semanas después entró la chica a la que le han dado el puesto, y una semana después entro la otra chica.
Claro la chica esta a la que se lo han dado, el año anterior había estado trabajando en la tienda en la campaña de navidad, empaquetando regalos, y después se lo había dejado porque había encontrado otra cosa, con lo cual han contado ese tiempo en la empresa, pero a mí no me parece nada justo porque deberían de haber contado las fechas de los contratos actuales. Es como si ahora la chica que trabaja entre semana, pasan seis meses y quiere volver y poco tiempo después hay una vacante y en vez de ascender a una de fines de semana como sería lógico, le dieran el puesto a la antigua trabajadora, no es nada justo para las personas de fines de semana que esperamos como agua de mayo trabajar ahí todos los días (por lo menos en mi caso).
Además la chica esta es una nena de 22 años, que se puso a llorar y se metió en el almacén una vez porque una clienta le habló mal y que no tiene el nerviosismo para vender que hace falta en esa tienda, por eso mismo y porque a mí me hace mucha falta el trabajo anímica y económicamente, ya que ella vive con sus papás y encima trabaja en otro sitio, me puse a llorar indignada y sintiéndome poco valorada, el día que me enteré.
Justo la semana de antes le había estado comentando a la encargada que estaba deseando trabajar todos los días ahí porque me encantaba ese trabajo, que necesitaba trabajar también por el dinero y que estaba tirando currículums en otros sitios pero que de momento no me estaba saliendo nada, y me dijo que ella estaba muy contenta conmigo, que le gustaba mucho como vendía, que además vendía muchísimo y que no me fuera de la empresa, que me dedicara a cuidar señoras y mientras compaginara con la tienda. Luego me entero que todo el mundo sabía que la chica de entre semana se iba menos la otra chica que trabaja en la tienda conmigo los fines de semana y yo. Las dos nos hemos quedado con cara de póker.
Además yo desde que he entrado en esta empresa me he volcado al 100%, como favor el año pasado me ofrecí a hacer tareas extraoficiales fuera de la tienda y a cambio el año pasado la encargada me recompensaba con días sueltos para trabajar, pero este año se ha vuelto una obligación, no un favor, y ya no me recompensa.
Yo soy una de las que más vende artículos que hay que ofrecer y en el ranking de ventas de las empleadas de fines de semana, yo suelo ser la que más vende. De hecho el año pasado la encargada quiso que la sustituyera en sus vacaciones porque quería a alguien que vendiera tanto como ella (que es difícil porque ella es super buena vendedora).
Ahora no es mi oportunidad, ya me llegará mi oportunidad, pero así llevo desde que empecé a trabajar.
Mi primer trabajo con contrato fue como monitora de comedor, después de estar todo un curso trabajando, nos dicen que al año siguiente van a tirar a cinco monitoras y que serán las últimas en llegar a la empresa, con lo cual me fui a la calle.
Luego encontré trabajo en un sitio de comidas rápidas, y después de tres meses, teniendo horarios como si estuviera renovada, me dicen que no estoy renovada porque estaba la decisión entre una chica que ya había trabajado ahí anteriormente y yo, y que por experiencia la habían renovado a ella.
Luego me sale un contrato en otro sitio de comidas rápidas para cubrir vacaciones de Pascua porque el año anterior tuvieron mucha faena, y resulta que ese año no hay nada de faena y dos semanas después me tiran a la calle por falta de faena.
Luego me sale un empleo en una cafetería panadería, estoy supera gusto porque es un trabajo que me gusta, y tres días después de empezar, viene un hombre, me pide un café y me saca un billete de cincuenta de un sobre lleno de billetes, y me paga con eso el café. En ese momento la otra chica que estaba conmigo se estaba contando la caja y le quedaba solo un billete de 20€ y le digo si lo puedo coger y me dice que sí, y le devuelvo con ese billete al hombre y segundos después me dice que le he devuelto mal, que en vez de 20€ le he dado 5€, la chica le dice que no que se lo había pedido yo a ella, que ella estaba delante, pero como el cliente se puso a la defensiva, le dimos otro billete de 20€ de la otra caja, finalmente en el cierre nos faltaban 20€ y en el informe de cierre puso que había sido culpa mí, le dije que eso no era cierto y que si hacía falta ponía esos 20€ de mi bolsillo, que si ponía eso en el informe me despedirían, a ella le dio igual y al día siguiente me llamaron para decirme que no volviera más.
Luego encuentro trabajo de monitora de tiempo libre en un centro comercial y pocas semanas después me sale trabajo de monitora en otra empresa, donde nos dicen que no podemos trabajar en ninguna otra empresa de monitores, y como se prevenía futuro, me dejo lo del centro comercial, al pasar el verano, ya no me vuelven a llamar.
Con lo cual que en el trabajo no es mi momento ahora, ni antes, ni luego, ni mañana, entonces me pregunto ¿cuándo va a ser mi momento? ¿Cuándo voy a encontrar un trabajo en el que pueda trabajar diariamente y pueda cotizar? Casi tengo 30 años y no he trabajado nada, no he tenido suerte, no ha sido mi momento.
Ahora no es tu momento, ya te llegará, eso es lo que tengo que escuchar ahora, después de mi decepción en la juguetería, la típica frase de consuelo que a mí me parece poco consoladora.

Así está mi vida ahora

Mi blog está abandonado porque siento que no puedo con mi vida más del cansancio que tengo encima, no puedo ni física ni mentalmente.

Físicamente llevo un cansancio acumulado de no descansar lo suficiente como para reponer energías. Trabajo de lunes a domingo (no me quejo, lo necesitaba, y estoy super contenta). Trabajo de lunes a jueves por la mañana cuidando a una señora mayor, a la cual le hago la comida y la cena, le hago recados, con ella o sin ella, es decir, voy o vamos a comprar (evidentemente, si voy yo sola lo hago en menor tiempo que si voy con ella que es el doble o el triple de tiempo), voy o vamos a la farmacia, al médico, etc.

Por la tarde sigo con las clases particulares y cuidando al nene del año pasado, a diferencia de que este año tengo un nene más al que le doy clases, en total son tres nenes.

Los viernes, sabados y domingos trabajo en la tienda de juguetes, también sustituyo vacaciones, bajas o permisos, con lo cual hay días que he ido a la señora y luego me he ido a la tienda, o he hecho mi turno normal en la tienda y me he tenido que quedar por la tarde a sustituir a una compañera, etc.

Los momentos escasos que tengo de descanso, que son partes del día sueltas, las dedico prácticamente a estar tumbada en el sofá sin hacer absolutamente nada. Me duele todo, y lo único que deseo es no hacer nada de nada.

También intento quedar con alguna amiga o dedicarle tiempo a mi chico, que con este horario no coincidimos apenas.

A este cansancio por trabajo, le tenemos que sumar que no descanso bien por la noche. Mi sueño siempre ha sido ligero, con un mínimo ruido me despierto, pero al estar tan sumamente cansada, lo lógico sería que durmiera como un tronco, pero no hay manera, creo que tengo tantas cosas en la mente que no me permiten descansar profundamente, con lo cual al día siguiente parece que me levante peor de lo que me acosté la noche anterior. Encima los días que no madrugo, mi reloj interno está programado para levantarse a la misma hora que los días que madrugo, y es un fastidio total.

Mentalmente no puedo más tampoco. En mi mente está acordarme de cómo trabajar en cada lugar, porque no es lo mismo ir a un solo trabajo que tener 4 o 5, es bastante agobiante mentalmente. Después tengo en la mente la organización de la boda, el viaje, y un problema con el coche, y los problemas que supone todo esto. Vamos por pasos.

-PROBLEMA CON EL COCHE

Hace aproximadamente dos semanas, tuve un fuerte accidente con el coche, un hombre se saltó un semáforo y me destrozó el coche, por suerte yo no me hice nada, pero mi coche está que da pena. Lo llevamos al taller que me obligó el seguro y allí me dijeron que lo más seguro es que no me lo arreglaran porque al ser del 2010, valía más la reparación que el coche en sí, que me darían unos 2000€ por él. El problema vienen cuando me entero que no estoy en el seguro, ni como conductora habitual, ni como conductora ocasional ni como nada. El seguro está a nombre de mi padre (porque al enfadarnos no cambiamos el nombre y él me sacó del seguro, cuando el coche es mio de siempre, jamás lo ha conducido él), con lo cual no me dejan acceder a la póliza, no me dan apenas información y evidentemente ese dinero irá para él. Luego la cosa se ha complicado, ya que el hombre puso un seguro que no le cubría, con lo cual eso ha retrasado mucho el proceso.

Mi chico y yo, como os he comentado no llevamos horarios similares, y podéis imaginar el trastorno que es tener solo un coche y tener que ir ambos a trabajar, y yo encima teniendo tantos trabajos diferentes. Pues lo tengo que llevar más pronto de lo normal, o esperarse allí horas hasta que lo recojo, en fin que así vamos.

Mi trastorno mental es preocuparme por si me lo arreglan o no, preocuparme porque si no me lo arreglan ese dinero no lo voy a ver, y preocuparme porque mi chico ya está pensando en comprar un coche y me insiste una y otra vez y yo lidio con intentar que comprenda que quiero esperarme para ver si me lo arreglan o no, aunque sea un agobio esto de estar con un coche solamente, porque el transporte público desde donde vivimos es una gran mierda, a muchos de los lugares donde yo trabajo no llega, y si llega tengo que hacer tres o cuatro transbordos con dos transportes diferentes, metro y autobús, con lo cual tardaría entre dos horas y tres en llegar, cuando con el coche tardo de 15 a 20 minutos.

-BODA

Hemos cambiado de decisión y de planes un montón de veces, yo sobre todo, porque la decisión de mi chico desde que decidimos no casarnos el 8 de octubre, fue firmar y comer nosotros dos solos.

Tras mi decepción y cabreo con el último intento de hacer algo, mi decisión era la misma que mi chico, pero el otro día fui a un sitio donde venden maquillaje a comprarme algunos productos y la chica me ofreció probar los productos gratis, maquillándome, quedé tan contenta con el resultado que me dijo que si quería podía ir a maquillarme gratis para algún evento, y entonces le dije que me casaba y me dijo que me daba cita para maquillarme.

¡Qué contenta me puse! Pero evidentemente si me maquillaba, no iba a ir simplemente a firmar maquillada y en vaqueros, así que le dije a mi chico que quería comprarme un vestido y ponerme mega-guapa para ese día, porque aunque sólo fuéramos a firmar, yo quería sentirme princesa por un día.

Hablé con el fotógrafo para ver si ese día podía venir y hacernos fotos, me dijo que sí y me fui corriendo a comprarme un vestido. Me he comprado un vestido de princesa rosa fucsia, es estilizado de arriba, marcando cintura y luego abombado disimulando culo y cadera. Me queda perfecto, no lo tengo que arreglar nada más que un poco de largo. Eso lo combinaré con unos zapatos plateados, un ramo con flores bastante coloridas (si lo encuentro) y un semirecogido que lleve trenzas. Ya he hablado con la peluquera también y estoy muy emocionada.

Ahora mi preocupación mental es, que me quedan tres semanas y tengo que ir a la costurera a que me arregle el largo, a mirar el ramo de flores, a mirarme los zapatos que aun no los tengo, quería mirarme un tocado para el pelo, tengo que hablar con algunas personas para explicarle el plan (que tampoco tengo claro), uuufffff muchas cosas y quedan pocos días.

El plan era, ir a firmar papeles, y luego irnos a comer a un merendero que tiene un lago, un río, cascadas y jardín precioso para hacernos fotos.

Mi primera idea era llegar allí, hacernos fotos y luego cambiarnos de ropa y hacer la paella, llevar un postre y una tarta ya hechos por mí. Luego pensé que entre que se hace la leña y luego se hace la paella, íbamos a comer a las cinco de la tarde, luego hay un chico que viene que su novia trabaja hasta las tres de la tarde, entonces tiene que ir a por ella y volver, pero no sé si comerán o no con nosotros, hay que hablarlo. Luego mi segunda opción era reservar una paella, y recogerla después de la firma, pero claro, hasta que lleguen la pareja esta nos podemos morir de hambre, lo suyo sería hacer algo de picoteo antes, entonces digo porque no miro un catering que haga cockteles, así que he pedido presupuesto. Luego mi otra opción era comer en un restaurante elegante que justo está al lado de donde queremos ir, pero el menú vale 15 euros por persona, serían 120€ en total, entonces sería valorar que me cuesta cada cosa, así que mi menta va a 200 por hora.

-VIAJE

El viaje es dos días después de la boda, y hay que organizarlo, con mi poco tiempo no doy a basto, tengo que hacer el itinerarios, comprar varias cosas desde aquí, mirar el metro y los sitios, bueno, más o menos el viaje lo tengo medio organizado, solo falta comprar las cosas y hacer el cambio de dinero que deberíamos solicitarlo ya.

¿Podéis imaginar el agobio que llevo tanto mental como físico? Por esto mismo no tengo tiempo para dedicárselo ni a mi blog ni a vuestros blogs, ni a las redes sociales, por ello me disculpo, y espero que me entendáis.

Querer es poder

¡¡Hola de nuevo a tod@s!!

Sé que hace bastante que no escribo, es por un buen motivo, realmente no tengo nada nada de tiempo, ya que estoy compaginando cuatro trabajos a la vez, con lo cual me es imposible compaginarlos con mi vida personal, social, y el blog, pero bueno he sacado un hueco para escribir porque realmente hoy necesitaba desahogarme en mi rincón personal.

Hace un mes más o menos fuimos a elegir fecha para casarnos al juzgado. Dado que ambos estamos trabajando en la actualidad, debíamos coger una fecha próxima al viaje para que en el trabajo nos pudieran dar los 15 días que coincidieran con poder irnos de viaje, así que decidimos que la boda fuera dos días antes de volar hacia nuestro destino. El día no lo voy a decir, pero si os diré que cae jueves por la mañana, evidentemente el juzgado no va a abrir para nosotros un sábado, de todos modos el sábado nosotros no estaremos en España.

Anduvimos mi chico y yo pensando y pensando si hacer algo con la “familia” y los más allegados, darles una segunda oportunidad. Yo me había quedado con las ganas de hacer una boda en un entorno bonito, rodeado de verde y agua, y en un pueblecito próximo a nuestra ciudad, esta primavera encontramos un sitio así, precioso, con merenderos, parrillas, dos lagos, cascadas, de ensueño, y dije ¡este es el lugar!

No sé cuál era la pega de la otra boda, ¿los tres días? ¿el dinero? ¿qué no le importamos a la mayoría de personas? Bueno ya no hay tres días, no hay que gastarse apenas dinero y no es obligado porque no hay que quedar bien, así que dije va, ¿por qué me voy a quedar sin celebrar la boda porque la gente sera gixxxxas? Mi chico no quería, quería ahorrarse disgustos, pero finalmente lo convencí.

Le dije a mi amiga que quería despedida, e hicimos un grupo de boda con familia y amigos. Propusimos el plan: ir a firmar el jueves y después irnos al pueblecito a comer paella a leña y disfrutar de un día divertido.

Las primeras respuestas de los amigos fueron positivas, me gusta el plan, contar conmigo, me parece perfecto, me parece una gran idea, hasta que llegó la familia de mi chico. La primera fue una de las primas que dijo que ella no iba a ir porque trabajaba (trabaja cuidando a unos niños, ¿y me dices que no puede cogerse ese día?), luego la otra prima dijo que trabajaba (trabaja limpiando casas y termina a las 12 de la mañana, ¿y me dices que no puede venir?). Los hermanos también dijeron que ellos trabajaban, que al ser entre semana no podrían ir (yo tengo entendido que por ley te corresponde un día por boda, bautizo o comunión de un miembro de tu familia). De todas formas el mayor termina a las 14:00 de trabajar, el siguiente trabajaba a turnos mañana, tarde o noches, ¿me dices qué no puede cogerse el turno de mañanas en el cual termina a las 14:00 y venir a comer? ¿o pedirse el día libre ya que sí tiene facilidad? y el pequeño trabaja en hostelería librando dos días a la semana, con mucha facilidad para pedirse los días libres, con lo cual uno de esos dos días podía haber sido el de nuestra boda.

Luego las siguientes excusas es que sus mujeres no lo podían pedir, ¿pero de quién es hermano mi chico, de ellos o de ellas? No debería importar que la mujer no pudiera ir, porque ellos deberían de estar junto a su hermano, de todas formas la mujer del pequeño termina a las 15:00 podría haber ido a comer, la mujer del mediano va de turno mañana o tardes terminando a las 14:00 si va de mañanas, la otra hubiera sido más complicado ya que hace jornada completa con parón del medio día.

Queda un mes y poco para la fecha y realmente entre mi poco tiempo, que tengo que organizar un viaje, el cumpleaños de mi chico y la boda, necesitaba saber la gente que iba a venir al evento para poder organizarlo mejor, así que dije que por favor me lo dijeran esta semana, ya que si quieres puedes, así que no creo que sea muy difícil preguntarlo en el trabajo. Pues mucha gente me dijo que hoy me lo dirían, uno de ellos el hermano mediano de mi chico, así que esta mañana le he preguntado si ya sabía algo y su contestación ha sido: ya he hablado con (mi chico, diciendo su nombre), vale y ¿tanto te cuesta decírmelo a mí? Me ha parecido una gran falta de respeto por su parte, de no aceptación hacia mi persona, ya que yo también tengo derecho a saberlo porque soy la novia. Entonces mi amiga no se ha podido resistir y ha dicho: ahí se nota el aprecio y se ha reído, yo le he dicho ¿verdad? Pero yo no digo nada…y ha dicho mi amiga, ya pero yo sí puedo dar mi opinión, gracias a que hay libertad de expresión en este mundo. Entonces el hermano mayor ha saltado diciendo que él no tenía porque aguantar esas tonterías y que con él no contáramos para que fuera al pueblecito y se ha ido del grupo, acto seguido, sin decir nada se ha ido el mediano, y el pequeño le ha dicho a mi amiga: menuda falta de respeto, eres una maleducada, esto a llevado a mi amiga a decir una serie de verdades como que le parecía una vergüenza que no quisieran ir a la boda de su hermano, a lo que ha contestado el hermano que no era una boda, sino una firma de papeles ¿qué es sino la boda, sino es una firma de papeles, lo otro es una parafernalia? Tras finalizar la discusión, los tres hermanos se han ido del grupo.

En el grupo de los hermanos han empezado a soltar una serie de insultos y barbaridades que mi chico a borrado para que yo no leyese, ¿y realmente mi amiga es la maleducada? A parte de maleducados, me parecen unos grandes cobardes que se esconden en un grupo hablando de una persona que no está presente y con lo cual no puede defenderse, eso es de COBARDES. Luego le han hablado por privado diciéndole que le querían, pero que notaban odio por parte nuestra por no querer quedar con nosotros y que vivimos muy lejos y eso es un impedimento (vivimos a 15 minutos en coche de donde viven ellos y en casi 5 años que llevamos aquí viviendo han venido 4 veces contadas a nuestro pueblo, es muy fuerte). Mira puedes escribir y decir mil veces que quieres a una persona pero si no lo demuestras para mí las palabras no valen nada. A una persona se le demuestra que la quieres sacrificándote por ella, y sus hermanos no son capaces de pedirse un día libre en el trabajo por ir a la boda de su hermano, ¿por qué les caigo mal? Pues haces el sacrificio porque quieres a tu hermano, es su día y a él le hace feliz que vayáis. Yo porque lo quiero he hecho el sacrificio de aceptar a sus hermanos, he quedado con ellos y he sido lo más falsa posible callándome muchas cosas, y hoy he hecho el gran esfuerzo de no explotar por whatssap y decir todo lo que realmente pienso, por mi chico, porque no ardiera Troya, eso es amor y no decir te quiero pero pasar de ti.

Y ahora mi pregunta es ¿tengo razón o estoy loca? ¿Me ha faltado el respeto el hermano mediano al no contestarme a lo que le he preguntado? ¿Tanto costaba decir, sí, he hablando con (nombre de mi chico) y le he dicho que si voy…?

Mi historia con padres divorciados

Trabajando con niños cuyos padres están divorciados, me he sentido bastante identificada. Sé que cada familia, cada caso, cada padre y cada niño son diferentes, pero por experiencia sé que si los padres no llevan un divorcio cordial y amistoso, quien realmente se lleva la peor parte, sin dudarlo, son los hijos, por ello me gustaría contar mi experiencia.

Mis padres se divorciaron cuando yo tenía cinco años. Yo era muy pequeña, y a esa edad aun no tienes 100% consciencia de todo, pero si que hay algo que recuerdo del día que mi padre se fue para no volver. Yo tenía una mesa de plástico que tiene el asiento incorporado, como los pupitres, estaba coloreando cuando mi madre me dijo que me despidiera de mi padre, en ese momento me pregunté por qué, por qué se llevaba maletas, pero ninguno de ellos me supieron responder. El siguiente recuerdo que tengo después de que se divorciaran es en Navidad de ese año, yo estaba en Papá Noel con mi padre, y me llamó mi madre por teléfono preguntándome si quería que Papá Noel me trajera una perrita, y yo enseguida le dije que sí. Al llevarme mi padre a casa, subió y me preguntó cómo quería llamar a la perrita, y me dijo qué te parece Lasi, y mi madre respondió, Lasi está muy visto, mejor Yaquelin, y dije yo, sí, sí Yaquelin. Después de eso, todos los recuerdos que tengo de mis padres tras el divorcio son malos, peores, horribles y catastróficos.

La custodia se la dieron a mi madre, la cual trabajaba todos los días menos uno, y tenía jornada completa, yo no la veía prácticamente nada. Al salir del colegio, mis abuelos me recogían, me pasaba todo el día en casa de ellos, y por la noche mi abuela me llevaba a mi casa, para acostarme. Mi abuela se esperaba hasta que mi madre llegaba de trabajar sobre las 22:30, hora en la cual yo ya estaba durmiendo. Los días que mi madre tenía libre, yo no iba al colegio, porque ella no se levantaba para despertarme a mí, con lo cual un día a la semana yo no iba al colegio. Mi abuela harta de que eso ocurriera, decidió llevarme ella al colegio los días que mi madre libraba.

Mi madre lo estaba pasando muy mal tras el divorcio (según mi madre, ella se casó con mi padre para tener una independencia, pero realmente al quedarse embarazada ya quería divorciarse de mi padre, porque decía que era muy inmaduro, y la gota que colmó el vaso fue que le puso los cuernos con una compañera de trabajo) y cogió depresión. Se tomaba pastillas para dormir que combinaba con Martini, lo que provocó que un día mi abuela y yo nos la encontráramos inconsciente en el sofá de mi casa. Creo recordar que tendría unos 7 años, así que podréis suponer el sock que puede generar esa imagen en un niño de esa edad. Mi abuela me dijo que bajara a pasear a la perra mientras ella llamaba al SAMU. Recuerdo que bajé a la perra llorando desconsoladamente, y una señora que pasaba por la calle se acercó a mi para preguntarme si estaba bien, no recuerdo muy bien lo que le respondí a la señora. Tras esto, mi madre necesitaba mejorarse para poder cuidar de mí, así que mi abuela decidió llevarme durante un tiempo a vivir con ella mientras mi madre se ponía mejor. Recuerdo que mi abuela me hacía trenzas en el pelo, y me envolvía los bocadillos en film, algo que a mí me daba mucha vergüenza ya que se veía lo que llevabas de almuerzo (menuda chorrada ¿verdad?).

Me acuerdo que yo echaba mucho de menos a mi madre, ya que ella cuando libraba nunca quería hacer nada conmigo, siempre estaba cansada (comprensible si sólo libras un día), pero una niña de 6 o 7 años eso no lo entiende, simplemente entiende que su madre nunca quiere jugar, ir al cine, o ir al parque con ella, así que mi abuela le pidió a mi madre que por favor pidiera una jornada reducida en el trabajo para que estuviera más conmigo.

Cuando yo tenía 8 años mi madre ya tenía una jornada reducida, con lo cual trabajaba media jornada, de mañanas o de tardes, librando un día a la semana (los domingos). En aquella época mi madre tenía un novio, al que yo adoraba, y que pasábamos muy buenos ratos, hacíamos viajes, íbamos al chalé de los familiares de él, su hijo a mí me gustaba mucho y me divertía mucho pero cuando yo tenía 12 años lo dejaron, y mi madre otra vez con depresión, además coincidió con el primer cáncer de mi abuela, con lo cual empecé a odiarlo mucho. Meses después volvieron, y a mi me caía muy mal, porque yo con 12 años ya me daba cuenta de las cosas, y estaba viendo que él se estaba aprovechando de mi madre. El hombre este quiso montarse un negocio de animales en un pueblo pequeño perdido en el mapa, y ¿con qué dinero?, con el de mi madre, a pesar de que mi abuela y yo le dijimos que no lo hiciera, que ese negocio estaba destinado a quebrar, ella se embarcó y sucedió lo que esperábamos, el negocio duró dos meses abierto. Yo no soportaba al hombre este y entonces mi madre lo defendía mucho, anteponía al hombre este sobre mí, porque decía que si él no la quería, quién la iba a querer. Necesitaba por encima de todo un hombre, y su hija le daba igual, pero un tiempo después lo volvieron a dejar para siempre.

Cuando mis padres se divorciaron, yo veía a mi padre los fines de semana alternos, los cuales los pasaba bastante mal, porque él estaba con una mujer odiosa. Me dejaba mucho sola con ella, y ella cuando venía mi padre se inventaba cosas que yo no había hecho, o exageraba cosas que si había hecho para que mi padre me riñera, y cómo no, aunque yo se lo negaba, él siempre acababa creyendo a su novia. Por otro lado, mi padre me exigía muchísimo en los estudios, con lo cual constantemente estaba pegándome o gritándome. En vacaciones, siempre estaba con mi abuela o con los padres de su novia, nunca con él. Cuando estaba con él o con mi abuela nunca me dejaban llamar a mi madre o a mi otra abuela, y si me dejaban siempre grababa las conversaciones con el contestador automático, para luego poder utilizarlas en los juicios. Mi padre me ha sacado del colegio para llevarme a declarar al juzgado. Los uniformes que él me compraba al año siguiente quería que se los devolviera, y me ha llegado a coger del cuello porque le he dicho que no se los iba a devolver. Constantemente mi padre y mi abuela estaban hablando mal de mi madre y de lo mala que era. Tan mal lo pasaba, que cada vez que me tenía que ir con él me ponía a llorar. Así que cuando tuve 12 años, la jueza me dio la oportunidad de elegir si quería seguir viendo a mi padre o no, me dijo que me fuera a comer con él, y después decidiera. Mi padre, en vez de comer conmigo a solas, decidió ir a comer con un grupo de amigos suyos, pasando de mí, con lo cual decidí que no quería volverlo a ver.

Mi relación con mi madre era regulín regulán, porque había días que era mi mejor amiga, teníamos muchísima confianza, nos reíamos mucho, nos lo pasábamos muy bien juntas, pero había días que era un ogro, todo el rato chillándome por tontería como no doblar los trapos de la cocina, y eso cuando ya fui siendo mayor me sobrepasaba, con lo cual discutíamos muchísimo, pero mi abuela siempre ponía paz entre nosotras, actuaba de mediadora, y calmaba las aguas constantemente. Cuando yo tenía 15 años mi abuela se murió, mi gran apoyo se fue, y yo realmente lo pasé fatal. Mi madre volvió a entrar en depresión y yo tenía que tirar de ella, pero ella no se dejaba. Dejó de ir al trabajo, no llamaba para avisar que no iba a ir, se cogía bajas de varios días, no pagaba las facturas y tenía que hacerme cargo yo de hablar con los responsables, nos cortaron la luz y tuve que obligarla a ir a la compañía para hablar con ellos, luego no quería pagar el garaje porque decía que como no teníamos coche para qué iba a pagarla, cosas de inmadurez total. Se encerraba en su cuarto y no quería saber nada de nadie. Días buenos, días malos, días regulares, días de estar bien las dos, días de discutir mucho, etc. Así fueron pasando los años, en los que al morir mi abuela tuvimos que hacernos cargo de mi abuelo, y dos años después murió mi abuelo, yo tenía 17 años.

Mi madre no quería que si a ella le pasaba algo, me quedara sola, así que quedó con mi padre en secreto, y le dijo que me llamara. Me llamó y me dijo de quedar para ir a comprarme los libros de bachiller, que justo ese año le tocaba a él comprarlos. La quedada fue de lo más incomoda, estuvimos unas dos horas como mucho y en todo ese tiempo cruzamos unas 15 palabras. ¿Qué vas a hablar con una niña a la cual llevas sin ver 5 años? Es que realmente no me conocía, no sabía nada de mí y no había hecho por saber nada de mí, perdió su oportunidad, y esta segunda oportunidad también la volvió a perder, porque dejó de contactar conmigo.

Desde los 17 años hasta los 22 años podemos resumir mi relación con mi madre, como una montaña rusa, hemos llegado a las manos, me ha tirado de casa unas 4 veces, me ha llegado a tirar cosas mías propias, y discusiones varias constantemente. Realmente escrito no suena igual de lo que es vivirlo. Los días que estaba bien, perfecto, pero los días que no estaba bien, deseaba no ir a casa, y buscaba a cualquier persona para quedarme en su casa, por no tener que aguantarla gritándome, amenazándome, y quitándome cosas. Cada año me tiraba una vez por lo menos de casa y me quitaba el teléfono móvil, el portátil, la tele, etc. Yo a los 16 años ya empecé a trabajar cuidando niños, con lo cual ella dejó de pagarme la ropa, y todas las cosas personales. Mi relación con mi madre siempre ha sido muy peculiar, no comíamos o cenábamos juntas, cada una se hacía su propia comida o cena (esto desde que yo tenía unos 12 años que ya sabía cocinar), nunca veíamos la tele juntas, ella estaba en su habitación y yo en el comedor, nunca celebrábamos las navidades juntas, siempre me iba a casa de mi ex pareja, o me iba con amigas, ya que ella nunca quería hacer nada conmigo, cuando venía alguna amiga mía a casa, tenía dos formas de actuar, o bien se encerraba en su cuarto y no salía ni a saludar o bien, todo lo contrario, se ponía con nosotras a hablar y a preguntarles a mis amigas sobre sus vidas.

A los 22 años, empezó a llamarme mi padre, así de repente, y yo la verdad que no quería saber nada de él, me negaba en rotundo, y mi madre insistía en que le diera otra oportunidad, que igual había cambiado. Así que un día decidí quedar con él, pero le dije que por favor quedáramos a solas, que no se trajera a su novia. Quedamos y me contó que ya no estaba con ella porque le había puesto los cuernos (otra vez repitiendo la jugada) con otra, que era con la que estaba en ese momento (y con la que está en la actualidad), que quería que la conociera, que podíamos ir a la playa, en fin, que ya me la estaba metiendo por los ojos y era la primera vez que quedábamos después de un montón de años sin vernos. Le dije que en principio no quería conocerla, que quería empezar una relación padre-hija con él primero y más adelante ya la conocería, pero inevitablemente un día, sin planearlo la conocí. Tenía que ir a trabajar (estaba trabajando en un Mcdonald’s) y me había dejado el bonometro en casa, así que si volvía a casa llegaría tarde a trabajar, y mi madre no tenía coche así que me tocó llamar a mi padre para que me llevara, y vino con ella, así que por primera vez la conocí en el coche de camino a mi trabajo. Me pareció una mujer muy maja, nada que ver con la anterior, muy coherente y muy buena persona, que hacía que mi padre fuera otro, y gracias a ella, él se había puesto en contacto conmigo.

Mi madre también había conocido a un hombre, y el hombre era muy buenachón, pero un poco machista, o la machista era mi madre y él se dejaba hacer, y eso a mí me repateaba. Cuando él venía a casa, yo me tenía que ir del comedor, porque ella le hacía la cena o la comida y tenían que comer o cenar ahí, invadiendo mi espacio, con lo cual, a mí realmente me molestaban mucho, prefería que se marcharan y me dejaran en paz.

Realmente hubo unos dos años que todo fue genial, me hablaba con mi padre y mi relación iba muy bien, de hecho, incluso retomé mi relación con mi abuela y mis primos, la relación con mi madre también iba muy bien, ahí yo tendría unos 22 años, pero dos años después todo se torció porque mi madre empezó a tener celos de mi padre, decía que después de todas las cosas que me había hecho, yo lo trataba como si fuera mejor que ella, cuando ella siempre había estado ahí y él no. Y yo realmente empecé a ver a mi padre porque mi madre me insistió, así que su comportamiento era inexplicable. Mi relación volvía a tambalearse con mi madre y volvió a echarme de casa, con lo cual estuve a punto de irme a vivir a casa de la mujer de mi padre, ya que ellos se habían mudado a vivir juntos a una casa nueva, y esa casa estaba vacía, pero mi padre se opuso (volvió a demostrarme que no había cambiado en absoluto), porque la novia de él no quería cobrarme alquiler y mi padre si quería cobrarme alquiler, y yo en ese momento no trabajaba, así que  como mucho podía pagarme los gastos pero no un alquiler. Finalmente no me mudé. Pocos meses después mi madre, después de mucho pensárselo, decidió irse a vivir con su novio. Al principio se iba 4 días y volvía a casa tres días, así durante unos cuantos meses, hasta que definitivamente se fue. Un día de repente me dice que a la semana siguiente se iba a mudar a vivir conmigo la hija de su novio (a la cual yo no conocía) y que le daba su habitación a ella (me quedé anonadada, no me lo podía creer), al vivir sola, yo la cama de matrimonio la utilizaba para dormir con los novietes que me echaba, pero al llegar la hija de su novio, se me acababa el chollo. No me pareció bien esa decisión, ya que no había consultado conmigo nada. Como ninguna de las dos en ese momento trabajábamos decidieron darnos 200€ mensuales a cada una. La verdad que mi relación con la chica esta era bastante mala, ya que era muy guarra y la limpieza de la casa no la respetaba, y a mí eso me desesperaba muchísimo. Mi madre constantemente estaba llamándome para hablarme mal de ella, que si le había cogido ropa interior y se la había llevado allí para lavarla (porque ella estaba entre semana viviendo conmigo y los fines de semana iba a casa de su padre con bolsas de ropa sucia para lavarla allí), que si le había cogido sus perfumes, que si se había bebido sus Martinis, que si…un sin fin de cosas, pero la muchacha seguía viviendo conmigo. Fue el año más largo de mi vida, estaba deseando que mi madre se fuera a vivir con su novio para que me dejara en paz vivir mi vida y me meten a la chica esa.

Por fin, un año después se vuelve a casa de su padre, y empiezo yo con mi chico. Tan solo llevábamos tres meses saliendo, cuando yo tuve la gran bronca con mi madre. Todo vino porque ella me dijo que una vez se fuera la hija de su novio de casa, ella quería alquilar la casa, y le dije que entonces yo dónde me iba a vivir si no trabajaba, entonces me dijo que podía alquilármela a mí y a mi chico por 800€ más gastos, y le dije que no me parecía bien porque mi chico tenía que pagarlo todo y no era justo, además de que me parecía desorbitado el precio, una cosa llevó a la otra y acabamos sacando mierda del pasado, y en eso se metió el novio de mi madre por medio y le dije, mira mejor tú no te metas que esto es una cosa entre mi madre y yo, ya que al igual que tú no quieres que me meta cuando vosotros discutís, yo tampoco quiero que ahora te metas tú (ya que más de una vez mi madre  me metía a mi por medio en las discusiones de ellos dos, y él, gritándome, me había mandado callar). Buenoooo, pues que había dicho, eso fue la gota que colmó el vaso, ya que él se hizo el ofendido, se marchó, y mi madre fue detrás de él, diciéndome que como lo perdiera por mi culpa no me lo perdonaría jamás.

Al día siguiente me desvalijó toda mi habitación, vaciándome los armarios, quitándome mi portátil, mis cosas de aseo, se llevó la vajilla, las sábanas, las ollas, los cubiertos, las televisiones, y metió gran parte de cosas en cajas y las encerró en su cuarto con un candado. Así que la casa parecía una casa en venta, porque quería que me fuera de esa casa para ella alquilarla, pero yo no me quería ir, así que me compré ollas, cubiertos, platos, en fin, lo básico para sobrevivir. Mi madre cada semana que pasaba (que no pasaron muchas) venía y me quitaba cosas, eso era insoportable, realmente lo pasé muy mal, menos mal que tuve el apoyo de mis amigas y de mi chico, sino, no sé que hubiera hecho. Mi chico y yo empezamos a buscar pisos de alquiler, pero yo no tenía trabajo, realmente se me venía el mundo encima, porque la mayoría de pisos no los podíamos pagar, y empecé a agobiarme mucho, le hablaba muy mal a mi chico y le presionaba mucho, hasta que se agobió. Finalmente, tuve que recurrir a mi padre, cosa que no quería, porque sabía que era pactar con el diablo, y finalmente me mudé a Pueblito. En la mudanza me llevé cosas de mi antigua casa que mi madre no quería que me llevara así que me dijo que o le devolvía las cosas o no me devolvía ella las mías. Yo cumplí con lo pactado pero ella no, así que me metí en el coche de su novio con las piernas fuera y le dije que de ahí no me bajaba hasta que no me devolviera mis cosas. Fue un espectáculo, porque él empezó a conducir conmigo arrastrando los pies, por todo mi barrio, hasta que se cansó de aguantar la tontería de mi madre y me dio mis cosas. El resto de la historia la podéis leer aquí y aquí .

La mujer y los niños

Al poner en el título la mujer y los niños me refiero a la mujer a la que le limpio (de la que os hablaba en la entrada anterior que me pagaba 4 euros la hora, pues esa) y los niños son sus dos hijos, una niña de 10 años y un niño de 12. Son tan peculiares, que he decidido dedicarles toda una entrada.

Empecemos por la mujer. La mujer es una recién divorciada (hace cuatro años), cuarentona, que gana mucho dinero. Como ya os dije, vive en un chalé bastante grande, con 6 dormitorios, 4 baños todo repartido en dos pisos, un amplio comedor, una cocina, gimnasio, jacuzzi, sauna, piscina y un gran terreno con jardín.

Yo me dedico a planchar por las mañanas 2 o 3 horas la ropa, y luego a limpiar. Lo que entendemos por ropa la gran mayoría no es lo único que plancho, sino que plancho ¡TODO, ABSOLUTAMENTE TODO! Vamos que a mí no me gusta nada planchar, lo odio, de hecho me compro ropa que no hay que planchar adrede para no tener que hacerlo, pero aquí me he sacado un master en plancha. Esta mujer quiere que le planche la ropa que de normal se arruga bastante, y a parte quiere que le planche las camisetas de algodón que de normal no se arrugan nada, la ropa de deporte (fíjate tú para que coño querrá que le planche la ropa de hacer deporte, se pensará que igual se va a correr y encuentra al amor de su vida, y no vaya a ser que le vea una arruga y ya no quiera nada con ella), los bañadores (darte un baño con el bañador planchado debe ser que será más placentero), los pijamas, las toallas (según ella para que ocupen menos espacio en el armario), los trapos de cocina (sí, sí, sí, como lo leéis), y por supuesto las sábanas (como no las vas a arrugar una vez te acuestes. Pero lo que más gracias me hace es, que una vez las quita de la cama para lavarlas, las echa a la lavadora hechas un tramujo, en vez de meterlas en la lavadora dobladas, luego sólo sería plancharles las rayas que se han quedado por doblarlas). Vamos, resumiendo, que plancho todo menos la ropa interior.

Una vez lo plancho, lo de los niños lo ordeno en los armarios, pero lo de ella no me deja, así que se lo dejo bien dobladito o extendido encima de la cama. Pues ella pasa esa ropa a un sofá que tiene, y ahí, evidentemente se vuelve a arrugar, con lo cual muchas veces me vuelve a dejar ropa que ya le he planchado para que la vuelva a planchar, y mi pregunta es ¿tanto cuesta dejarlo en su sitio? Claro como ella no lo plancha, ¡qué más le da que se vuelva a arrugar!

Por otro lado, lo de esta mujer no se si se puede llamar vaguería, comodidad, o tener un coño bien grande  necesitar chacha para todo. Pongo una lavadora, y si no me da tiempo a tenderla, ella no es capaz de tenderla, al día siguiente me la encuentro tal cual la dejé yo, en la lavadora (le da igual que pueda oler a humedad al día siguiente), pongo el lavavajillas y si no ha terminado cuando me tengo que ir, lo mismo, me lo deja ahí hasta el día siguiente que lo recojo yo. Vamos, la vaguería llega a extremos totales cuando para irse a dormir no quita ni siquiera las cosas que tiene encima de la cama, las aparta en un ladito y se acuesta. Esta costumbre también la tienen los niños, más complicada todavía, ya que duermen en camas de 90, con lo cual debe ser más incomodo dormir con cosas en los pies, que cosas en un lado de la cama, vamos pienso yo.

Por otro lado es bastante guarra cochina, no le molesta la suciedad visible. Cuando fui a hacer la entrevista, pasó por al lado de un envoltorio de plástico que estaba en el suelo y no lo recogió, y literalmente, pasó por encima de un trozo de rosquilleta que estaba en el suelo, bastante grande y visible, y tampoco lo recogió. ¡Aluciné en colores! Se ve que el suelo de su habitación es la basura municipal, porque ropa que se compra, etiquetas que tira al suelo y ahí las deja, hasta que llego yo y las recojo. De normal no me deja hacerle la cama, pero hubo un día que llevaba mucha prisa y me dijo que se la hiciera. Ella de normal para hacerse la cama, estira un poquito las sabanas y ya está. Yo le desmonté toda la cama, para volvérsela a hacer y bueno, bueno, aquello era otro basurero municipal, ahí había de todo, rosquilletas, migas, pañuelos, uñas postizas, etc.

Respecto a los niños, son los típicos que no hacen NADA. Lo primero que me dijo cuando hice la entrevista es que sus hijos no hacían nada porque ella no les había dado ningún tipo de autonomía, con lo cual yo por las tardes iba para recoger las cosas que se dejaban por el medio del comedor, prepararles la cena, ayudar a la niña a bañarse y arreglar toda la cocina después de que terminaran de cenar. Podéis imaginar, lo duro que se me hace ver que dos niños de 10 y 12 años no hacen su cama, que no recogen las cosas que se van dejando y que ni si quiera recogen el plato cuando comen o cenan.

Las tareas que hago con los niños es hacerles las camas, ordenar las habitaciones, recoger la ropa que se dejan EN EL SUELO (no la dejan en la cama, no, tal cual se la quitan la dejan en el suelo, sea para lavar o no), recoger todo lo que se dejan en el comedor, recoger los platos y todo lo que se dejan en la mesa después de comer, cenar, desayunar y merendar, prepararles el desayuno o la cena, prepararles el almuerzo, y ayudar a la niña a bañarse, porque con 10 años aun no sabe ¡¡lavarse el pelo sola!! En fin, es para matar a los padres, porque estos niños si con esas edades no hacen nada de eso, ¿qué futuro les espera? Uno en el que necesiten una persona que se lo haga todo.

Los armarios de los niños es un desorden total, os hablo de un armario empotrado de tres puertas, en el cual toda la ropa en vez de estar colgada o guardada en cajones, está en montones.

La primera semana ya me quedé a dormir una noche con ellos. Para mí fue de lo más incomodo, porque al igual que con el niño al que cuido o con la niña a la que doy clases no me ha costado nada interactuar con ellos, con estos dos niños no hay manera.

La niña es la típica tontita que tiene 10 años pero parece que tenga 5 o 6 años. Es inaguantable, y además muy mentirosa. Le he pillado varias mentiras, de cosas que me había dicho la madre, como por ejemplo decirme que ellos de normal se iban a dormir a las 11 de la noche, cuando su madre me dijo que ella se tenía que ir a las 9:30 a dormir.

El niño es el típico reservado que no quiere saber nada de mí. No me saluda cuando estoy en la casa limpiando, el día que me quedé a dormir no quiso jugar a ningún juego de mesa con la niña y conmigo, cuando los recogí del colegio él iba cuatro pasos más hacía delante que nosotras, no quiere mi ayuda en ningún momento, etc. es bastante rarito, además en su cuarto le pillé que tenía guardados los envoltorios de unos bombones, las bolsas del almuerzo plegaditas (su madre les pone el almuerzo en bolsas para congelar) y el papel de aluminio super plegadito también.

Cuando me quedé fue de las 16 de la tarde hasta las 21 del día siguiente, pues fueron los dos días más largos de mi vida, un aburrimiento total. Al día siguiente del día que me quedé a dormir, les dije que esa tarde iba a recogerlos, que se esperasen como el día anterior, en el mismo sitio. Pues nada más lejos de la realidad, estoy esperándolos y de repente pasan fugaces, tipo flash por al lado mío y pienso ¿dónde van?, y veo que se dirigen hacia la puerta de salida, en eso que me voy corriendo y cojo al niño de la camiseta y les digo ¿dónde vais? A buscarte me responde la niña (en su línea trolas) y el niño me dice, yo estaba siguiéndola a ella, y les digo, si os dije que me esperarais donde ayer, además mucha pinta de buscarme no teníais, vamos que querían hacer un escape totalmente.

En fin, estos son la mujer y los hijos, peculiares como os decía al principio ¿verdad?

¡La suerte me sonríe!

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Llevo una semana que apenas me he podido sentar a leer vuestros comentarios y a leer vuestros blogs, pero esta vez ha sido por una buena noticia, así que me vais a perdonar si estos días estoy un poquito ausente, en los ratitos que pueda iré leyéndoos, porque no quiero perder el hilo de vuestros blogs, y menos mal que las entradas se pueden planificar, porque sino…

ADVERTENCIA: esta entrada va a ser bastante larga, ya que tengo muchas cosas acumuladas que contaros.

Para aquellos seguidores nuevos que no lo sepan, durante el curso escolar he estado trabajando en dos casas, en una dándole clases particulares a una nena de 7 años, ayudándola con las matemáticas, y en otra cuidando a un niño de 10 años por las tardes, ayudándolo también a estudiar.

La nena empezó el curso sacando un 3 en matemáticas y finalmente ha mejorado considerablemente la asignatura, terminando el curso con un 9.

El niño pasó de suspender tres el trimestre pasado, a este último no suspender ninguna, y ha pasado de decir que odia naturales y sociales, a decir que le gustan.

Personalmente estoy muy orgullosa del trabajo que he hecho con ellos, porque veo que realmente los niños han mejorado muchísimo gracias a mi ayuda.

Una vez terminado el curso, mi trabajo también finalizó hasta el próximo curso, así que me encontraba sin trabajo, ¡otra vez!

A finales de mayo (no quería que me pillase el toro y no encontrar ningún trabajo) me puse a echar currículums en los centros comerciales, a través de las páginas web, y por medio de una página web de búsqueda de empleo de niñera, cuidado se personas mayores, clases particulares, cuidado de animales y empleada de hogar (a mí realmente me da igual en que trabajar, mientras me de dinero para sobrevivir). En esta página no sólo me he inscrito en ofertas a finales de mayo, sino que me he inscrito a todo aquel anuncio que me ha interesado.

A principios de junio, una mujer me contestó a la inscripción que había hecho yo a su anuncio. Su anuncio era que ofrecía empleo a una chica para limpiar su casa por las mañanas cinco días a la semana (de lunes a viernes), cinco horas al día, y por las tardes cuidar de los niños (dos niños de 10 y 12 años), dos horas tres días a la semana, dos semanas al mes. Las horas extras que hiciera por pernoctar (ya que a veces hacía viajes de negocios durante varios días) me las recompensaría con días libres. Por ello ofrecía un sueldo de 400€ y contrato indefinido, con pagas extras y vacaciones incluidas.

Unos días antes me habían llamado de una cafetería/heladería para hacer una entrevista.

La entrevista en la cafetería/heladería estuvo muy bien, porque fue de las pocas a las que he asistido que el entrevistador es medianamente majo y me puedo explayar tal y como soy yo. La entrevista fue en grupo, nos citaron a cinco personas (chicos y chicas) a la misma hora, nos sentaron en una mesa, nos explicó las condiciones del trabajo:

-Un contrato inicial de 16 horas, que podía ser para cualquiera de las cafeterías que había en mi ciudad, pero sobretodo era para las dos ubicadas en el centro. Se podían hacer horas extras (seguramente al ser verano y ser en el centro íbamos a hacer más horas de las que nos tocaban y sin previo aviso, es decir, que una vez allí nos podían decir que nos quedáramos más horas). En el centro la cafetería/heladería cerraba a las 2 de la madrugada, las horas extras no se pagaban, sino que te las devolvían en días libres, pero al haber tanta faena, podía ocurrir que se acumularan muchas horas sin tener días libres, y que por razones de mucha faena no pudieran darnos días libres, así que había que hablar con recursos humanos para pedir que nos subieran el contrato a 30 horas. Todo esto por un sueldo de 600€ brutos y contrato de tres meses, con posibilidad de renovación.

Posteriormente, fue uno por uno, preguntándonos que podíamos aportar a la empresa, qué sabíamos hacer, dónde habíamos trabajado, y luego nos preguntaba algunas cosas tipo sabes hacer comida de caliente, sabes servir mesas con bandeja, etc. Yo fui la última a la que preguntó, así que me benefició en cuanto a que vi todas las preguntas y contestaciones de todos los candidatos.

Al día siguiente, si te seleccionaban, te llamaban para hacer un pequeño curso de formación. Yo salí muy contenta de la entrevista, pero no quería ilusionarme, porque otras veces había salido contenta, y no me habían seleccionado, pero esta vez ¡sí me llamaron!

Un día antes de ir al pequeño curso, tuve la entrevista con la mujer. Todo lo que me dijo también me gustó, la mujer era muy agradable y vivía al lado de mi casa. Entonces le dije que me habían hecho una entrevista de una cafetería y que quería pensármelo, que ya le diría algo al día siguiente. Me dijo que ella tenía a dos chicas más por entrevistar y que también me diría algo. Ese mismo día estuve dándole vueltas a los pros y los contras de ambos trabajos:

 CONTRAS

CAFETERÍA                                            CASA DE PARTICULAR

 -Salir a altas horas de la madrugada.                    -Menos sueldo.

-Trabajar en el centro.

-Un trabajo bastante explotador.

-Muchas horas extra sin recompensa.

PROS

CAFETERÍA                                            CASA DE PARTICULAR

-Sueldo más alto que en la casa.                               -Trabajo al lado de casa

En un principio, a pesar de que tenía más contras la cafetería, iba a coger ese trabajo, ya que era más dinero, y un trabajo considerado “de verdad” cara a la sociedad, ya que dar clases particulares, cuidar niños y ser empleada de hogar no es considerado un trabajo “serio o de verdad” (para mí sí, ya que me da dinero, pero para la gran mayoría de personas no). Pero todo el mundo me aconsejó que cogiera el trabajo de empleada de hogar, ya que lo tenía al lado de casa. En el otro, aunque era más dinero, ese dinero me lo iba a gastar en gasolina o en metro. Finalmente, le dije a la mujer que si estaba interesada en que empezase, a mí me interesaba más lo que me ofrecía ella que el otro empleo, me dijo que sí, así que empecé a la semana siguiente.

Al encontrar este trabajo, como me ocupaba todo el tiempo, ya que la primera semana ya pernocté y todo, dejé de buscar más trabajos.

Pocos días después me llamaron de una juguetería (que personalmente me encanta, ya que son juegos educativos, muy difícil de encontrar en cualquier otra juguetería) para hacerme una entrevista, pero le dije que no me interesaba a la chica porque había encontrado otro trabajo. Mi chico me dijo que debería haber hecho la entrevista, y en realidad tenía razón, así que me sentí un poco mal por haber rechazado un trabajo.

Unos días más tarde me llamaron para hacer una entrevista de Carrefour, y por supuesto aquí dije que sí, siempre había soñado que me llamaran de Carrefour y nunca lo habían hecho. La entrevista de Carrefour fue ¡horrible! Nos citaron a cuatro chicas a la misma hora, pero la entrevista no era en grupo, así que estuvimos esperando durante horas, yo fui la penúltima en entrar y la espera se me hizo eterna. Cuando entré con el hombre (super serio y rancio) empezó a preguntarme empleo por empleo (uno por uno y he trabajado en muchos sitios) que aparecía en mi currículum por qué había dejado de trabajar ahí. Salí sabiendo claramente que no me iban a llamar, porque la entrevista fue cortísima (para todas las horas que tuve que esperar) y ni si quiera me explicó las condiciones del trabajo.

Esa misma semana me volvieron a llamar los de la cafetería/heladería para preguntarme si seguía interesada en el puesto de empleo, pero como no podía compaginarlo con lo de empleada de hogar, les dije que ya había encontrado trabajo.

Unos días más tarde mi tía me llamó ofreciéndome un empleo para cuidar a una señora, ya que una amiga suya se lo iba a dejar y necesitaban encontrar a otra persona. Era para trabajar 4 días a la semana, tres horas, para ir a comprar, a la farmacia, hacerle la comida y las cenas a la señora, estar pendiente de que no le pasara nada, etc. Cobrando a 7€ la hora. Le dije que sí me interesaba, llamé a una de las hijas de la señora, pero me dijo que se iban a esperar a ver si su madre podía apañarse por sí sola, así que de momento no buscaban a nadie.

Al decirle a mi tía que me habían dicho que no, me dijo que su amiga también se iba a dejar una casa en la cual limpiaba, por si me interesaba, le dije que sí. Era limpiar un día a la semana, tres horas, por 10€ la hora, ¡estaba genial! Me dijo mi tía que le daría al chico mi teléfono y que él ya me llamaría, pero a mí nadie me llamó.

Terminó el mes de junio y cobraba mi primera nomina por trabajar en la casa de la mujer. ¡Cuando vi lo que cobré me quedé muerta! Después de todas las horas que había hecho, después de toda la faena que hacía, después de ver la pasta que tenía la tía y me paga una miseria, porque resulta que lo que me había dicho era en bruto no en neto, así que se me quedaba una caquita de vaca. ¡Ese trabajo era un gran timazo, a 4€ la hora es una miseria para todo el trabajo que hago!, porque no os he dicho que vive en un chalé enorme, ya que es controladora aérea (gana una pasta gansa).

Después de ver la nomina, me cabreé, lloré, pataleé, y me puse muy triste, ya que había rechazado dos trabajos, (sobre todo, me enfurecía mucho haber rechazado hacer la entrevista en la juguetería, ya que me hubiera encantado trabajar ahí) por coger ese y había resultado que era un timo de trabajo.

De repente, después de pasar un fin de semana de bajón lamentándome y arrepintiéndome de mis decisiones, llamé a la cafetería/heladería para preguntar si el puesto que había rechazado dos día antes seguía vacante, pero lamentablemente ya lo había cubierto. La chica muy amable me dijo que le volviera a mandar el currículum para tenerme en cuenta en alguna próxima vacante.

Esa misma tarde, para mi sorpresa, me volvieron a llamar de la juguetería para hacer otra entrevista, y por supuesto, esta vez dije que sí me interesaba. Es como que el mundo había oído mi arrepentimiento de haber rechazado el hacer una entrevista en esta tienda, y me daba una segunda oportunidad que no podía rechazar.

Al día siguiente me dispuse a irme a la entrevista, ¡pero llegué tarde! Nunca llego tarde a las entrevistas ni a los trabajos, pero se me complicó la cosa y no sé como, llegué unos cinco minutos tarde. La chica no se había dado cuenta, pero a mí a veces me puede la sinceridad y me disculpé por llegar tarde, me inventé que se me había estropeado el coche y había tenido que ponerle las pinzas y que por eso había llegado un pelín más tarde. La chica, aparentemente, fue comprensiva, viendo que yo estaba bastante molesta por llegar tarde y con interés por trabajar en la tienda. Me explicó las condiciones, en un principio era un contrato de 10 horas, para cubrir fines de semana, vacaciones, y bajas, cobrando a 6€ la hora, con un periodo de formación de dos semanas, 4 horas por la mañana todos los días y el domingo el día entero, empezando a estar sola el segundo domingo.

Luego me preguntó si había trabajado con niños y de dependienta, y me hizo tres pruebas. Me hizo elegir varios juguetes poniéndome un ejemplo de una clienta que venía buscando un juguete para trabajar la motricidad fina para un niño de seis años. Me puso dos ejemplos y luego me hizo envolver con papel de regalo dos artículos (eso lo hice fatal). Me dijo que le había gustado mucho porque le parecía una chica muy agradable, con ganas de trabajar en esa tienda y con disponibilidad para trabajar los fines de semana. Ese mismo día o al día siguiente me llamaría para decirme si me había seleccionado. Finalmente, esa misma tarde me llamó para decirme que no me había seleccionado. Seguramente fue por llegar tarde a la entrevista. ¡Me puse muy triste! Había desaprovechado la segunda oportunidad que me había dado el mundo.

Ese mismo día me llamó la hija de la señora, que habían visto que no se valía por sí misma, así que querían conocerme, con lo cual concertamos una cita.

Al día siguiente, me llama la chica de la juguetería para preguntarme si me seguía interesando el empleo, ya que le había fallado la primera chica, le dije que por supuesto que me interesaba (evidentemente me molestaba ser una segunda opción, pero más valía eso que no ser ninguna). Me dijo que le mandase todos lo papeles para poder empezar al día siguiente.

Así que pasé de no tener ningún empleo, a tener uno que resultó ser un timo, a tener tres.

Durante los meses de verano apenas voy a la casa de la mujer, voy dos días a la semana cinco horas y por las tardes no voy, ya que están de vacaciones, y no están. En la juguetería empecé el jueves, así que hoy es mi cuarto día y estoy muy contenta, porque el primer día ya estaba cobrando, el segundo ya cobraba sola y el tercero ya hice venta sugerida por mí misma a dos clientes, consiguiendo que se llevaran cuatro artículos cada una, y cobrando yo sola. Con la señora empiezo a partir del día 19, ya que será cuando finalice mi formación en la juguetería y empiece mi horario normal de fines de semana.

Pero claro, como realmente nunca me sonríe la suerte, pienso que tarde o temprano me va a explotar en la cara, porque de momento puedo compaginarlo todo, pero en septiembre cuando empiecen los niños el colegio otra vez, no sé cómo voy a hacer para compaginarlo todo. Si me vuelve a llamar el padre del nene, y la madre de la nena, perfectamente puedo compaginarlo con lo de cuidar a la señora y la juguetería, pero no puedo compaginarlo con lo de ser empleada de hogar de la mujer, ya que me tiene ocupada todos los días, y tengo que estar a su disposición fines de semana y otros días de las semanas que no me toca trabajar en esa casa, debido a que puede que tenga que irse de viaje.

Realmente me tiene un poco preocupada esto, pero no me quiero preocupar ahora, ya que aun quedan dos meses para que empiecen los niños, así que quiero disfrutar de mi felicidad, aunque sea poco tiempo. Ahora estoy ¡SUPER MEGA HIPER FELIZ! Sólo me falta quedarme embarazada para añadir ¡EXTREMADAMENTE FELIZ!

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¿Baby boom?

Sin título

¿Hay un baby boom últimamente en España o me lo parece a mí? No sé si es porque ahora lo único que hago es fijarme en mujeres embarazadas o parejas con carritos de bebés o es que hay un baby boom.

Desde el año pasado cuando mis tres cuñadas anunciaron sus embarazos a la vez, no he parado de estar rodeada de gente que se queda embarazada.

El año pasado cuando mis tres cuñadas anunciaron sus embarazos para mí fue como un cubo de agua helada. Pasé por varios episodios: mucha rabia, cabreo, tristeza, negación, y hundimiento. Para mí fue durísimo. Primero me enteré del embarazo de la Maravillosa Psicóloga por medio de una foto de whatsapp de un bebé, en la cual anunciaban que íbamos a ser tíos (si el trato y la relación con ellos hubiera sido otra, realmente me hubiera alegrado mucho, pero no es el caso), en un principio me quedé helada, para luego pasar a decir menuda forma de anunciarlo, ¡por whatsapp!, para luego cabrearme porque ellos siempre habían dicho que no querían bebés, que querían disfrutar del matrimonio ellos dos solos… en fin, no pasa nada, acabé aceptándolo.

Inmediatamente, la Beata me dijo que se había quitado el diu porque tenía que quedarse embarazada para joder a la Maravillosa Psicóloga y que no fuera ella sola la protagonista (literalmente me lo dijo así), cuando ella ya tiene dos hijos y me dijo que no quería más, que no le gustan los niños y que siempre ha tenido hijos porque sus parejas han querido. Dos meses después me manda un whatsapp diciéndome que se acababa de hacer un test y ¡era positivo! Esa noticia me pegó una patada en todo el culo, y en un principio me quedé colapsada, no sabía cómo actuar, luego llegó la llamada del hermano a mi chico, que no terminaba de creérselo, más que nada porque su hermano es el pequeño, ¡tiene 24 años! El año pasado 23, ¡con 23 años iba a ser padre! Mi chico también se quedó sin palabras ni reacción y no llegó a alegrarse mucho, más que nada porque sabía realmente porque la Beata se había quedado embarazada.

En ese momento pensé (ilusa de mí), pobre Mosquita Muerta, debe sentirse como yo ahora mismo, ellas se han quedado embarazadas y nosotras aun no, y eso que su marido es el mayor de los hermanos. Esa misma semana, hicieron una quedada todos los hermanos, a la que yo no me sentía preparada para ir y afrontar dos embarazos de golpe mientras yo no conseguía quedarme embarazada, después de llevar dos años buscándolo, así que no fuimos. Pero los hermanos insistieron que querían quedar con mi chico para hablar, así que después de esa quedada que hicieron todos juntos, quedaron solo los hermanos, yo no estaba invitada, era sólo de hermanos. Al volver a casa me contó de que habían estado hablando… y en eso que me llega un whatsapp de la Beata diciéndome que a ver si nos animábamos nosotros, que sólo quedaba yo por preñarme, así todos los primos tendrían la misma edad. ¿Perdona? ¿Qué la Mosquita Muerta también está embarazada? Le dije, y la Beata se dio cuenta que había metido la pata diciéndomelo, porque yo no sabía nada, mi chico había omitido esa noticia para no herirme, pero bueno tarde o temprano me iba a tener que enterar ¿no? Sí, efectivamente, ¡¡estaba embarazada!! 3 embarazos, 3,3,3. No dejaba de repetirme eso una y otra vez en mi cabeza, 3, 3, ¿por qué las tres a la vez? No podía haberse quedado una sola, o dos? Eso aun lo podría haber sobrellevado mejor, ya que otra de ellas estaría en la misma situación que yo, pero las 3, ¿por qué el mundo era tan cruel? Me terminé hundiendo, no quería saber nada, discutía muchísimo por ese tema con mi chico, no quería oír sus nombres, ni quería saber nada de ellos. Estuve unos 10 meses sin saber nada de ellos, sin ir a las quedadas, de hecho cuando anunciamos que nos casábamos, yo no fui a decírselo a dos de ellos porque no me veía capaz de verlas embarazadas, de oír como hablaban de síntomas, no podía, no me veía con fuerzas.

Cuando nació la bebé de la Maravillosa Psicóloga me negué en rotundo a ir a verla, no podía ir a verla, me ponía a llorar cada vez que salía el tema. Pero poco después era el día de la comida de Navidad, donde se reúne toda la familia, así que tenía dos opciones o no iba y me quedaba sola en casa, o iba con mi chico y hacía de tripas corazón. Me estuve mentalizando muchos días, tenía que cambiar mi chip, eso estaba afectando a mi salud emocional y física, y tarde o temprano tenía que afrontar que iba a tener tres sobrinos a la vez, porque eso no iba a desaparecer por más que yo lo ignorara. Esa comida fue la peor experiencia de mi vida, ver cómo todos adoraban a la bebé recién nacida y se preocupaban por la Mosquita Muerta que estaba a punto de explotar (la Beata no fue, por suerte sólo tuve que ver a una embarazada). Luego vino mini Beato y mini Mosquita Muerta con una semana de diferencia entre ellos, y todo fue rodado, fui a verlos tan normal y actué como para llevarme todos los Oscars del mundo mundial, ¡¡eso se me daba mejor de lo que yo esperaba!! Por dentro por supuesto que sufría, muchísimo, me hubiera gustado ser yo una de ellas, o que las cuatro hubiéramos estado embarazadas, vivir la experiencia y los momentos que ellas estaban viviendo, pero no podía seguir compadeciéndome y haciéndome la víctima porque las cosas no iban a cambiar, ¡debía asumir que yo no era una de ellas!

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En el trabajo de mi chico también se pusieron de acuerdo para ir quedándose embarazados. Una compañera de mi chico, bastante amiga nuestra había tenido un embarazo en el que se le murió la bebé en el parto por una negligencia médica. Ella lo había pasado muy mal, pero había seguido intentándolo, sin éxito. Llevaba un año y pico, y no había manera. Mi chico y ella hablaban de la odisea que nosotros habíamos tenido con los ginecólogos y nos recomendó ir por lo privado, que nos hiciéramos un seguro, etc. Estuvimos mirándolo, pero se nos pasaba de presupuesto (en aquel entonces yo seguía sin trabajo).

Durante meses, el gerente de mi chico (muy amigo de mi chico) y mi chico hablaban de la búsqueda de un bebé, ya que ambos se encontraban en la misma situación (con la diferencia que ellos llevaban un año buscando y nosotros dos), nosotros ya habíamos empezado en fertilidad y el gerente le preguntaba, ya que él y su mujer se planteaban ir a hacerse pruebas porque estaban tardando mucho en quedarse embarazados.

Un amigo del trabajo y su mujer también llevaban tiempo buscando un embarazo y al igual que el gerente, también se planteaban ir a fertilidad.

De repente,prácticamente al unisono, hubo una bandada de embarazos en el trabajo de mi chico. La primera de la que os he hablado anunció que estaba embarazada, días después el gerente de mi chico anunció que iba a ser papá, luego lo anunció un compañero de él, que sin querer había dejado a “un rollete” embarazada (no eran ni novios, pero ella quería tenerlo), luego su amigo del trabajo también anunció que iba a ser papá, luego lo anunció la secretaria del despacho, y así…¡todos a la vez! Eso era un no parara, el primero de los embarazos bien, el segundo ya mi chico se preguntaba ¿y por qué nosotros no?, el tercero ya decía esto es injusto, y ya los últimos decía muy cabreado ¡todos se quedan embarazados menos nosotros! Los embarazos han sido como palomitas de maíz explotando una detrás de otra. El teléfono móvil de mi chico parece una guardería, sólo tiene fotos de bebés, bebés de sus hermanos, bebés de sus compañeros de trabajo, bebé por aquí, bebé por allá. Todo el mundo anuncia a los cuatro vientos que han sido papás, mira que bebé más precioso tengo, ya ha nacido fulano, etc.

Realmente los embarazos de sus compañeros de trabajo no los he llevado mal, porque algunos ni los conozco, otro sí los conozco pero son más lejanos, no me importan tanto como mis cuñadas, que es una relación más directa.

Mis sentimientos a día de hoy son bastante contradictorios. Por un lado me entra bastante impotencia y algo de cabreo al oír ¡estoy embarazada! Pienso que es muy injusto que otros se queden embarazados mientras yo aquí sigo sin poder lograrlo, mes tras mes me viene la regla y mes tras mes es otra decepción. Ver las fotos de mis sobrinos (¡¡son muy cansinos con las fotitos de los huevos!! Parece recochineo, chincharos, nosotros tenemos hijos y vosotros no, son bastante insensibles) a veces me entristece mucho. Mi mente es un mundo a parte de imaginación, sueños, vivencias con un bebé que no existe, pero es lo único que me mantiene más o menos con ganas de seguir luchando para conseguir hacer real esos momentos que me he imaginado cientos de veces, conseguir ese sueño, que hoy por hoy veo tan lejano.

Por otro lado, siento ganas de ir a ver a esos bebés, porque me encantan los niños, sobre todo aquellos que me dejan coger (porque a mini Mosquita Muerta aun no he tenido el gusto de cogerla, no me han dejado sus sabuesos padres). Además ahora están en la edad que están para comérselos, risueños, vivaces y es una maravilla. Pero lamentablemente, no tenemos una relación de verlos muy a menudo, así que los veo de meses en meses y a veces ni eso, y un ratito chiquitín. Y pensaréis que me contradigo, antes no quería saber nada de los hermanos de mi chico y ahora digo que lamentablemente no tenemos una relación de vernos muy a menudo. ¡Pues sí, me contradigo mucho! Desde que han nacido los bebés, lo único que quiero es quedar con ellos (no quiero admitirselo a mi chico y si pregunta yo lo niego completamente), pero no por sus hermanos y mis cuñadas (que sigue cayéndome igual de mal que siempre), sino por ver a mis sobris, ya que no puedo tener un bebé propio, ¿por qué no disfrutar de los bebés que hay en la familia? Los bebés no tienen la culpa de cómo son sus padres…

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