La boda

La verdad que muchas ganas de hablar de ese día no tengo, pero bueno, es algo que dije que os contaría, así que allá va.

Creo que me quedé en que habíamos cancelado la gran boda que teníamos planeada por culpa de la decepción que nos llevamos con la gente. Luego os conté que finalmente habíamos pensado en celebrarlo de una manera más intima, iríamos a firmar vestidos de forma elegante y luego iríamos a comer a un sitio muy chulo, mientras el fotógrafo nos hacía fotos, todo pintaba bien.

Hice un grupo con familiares y amigos (lo más lógico es ponerlos a todos juntos ya que todos son invitados al mismo evento ¿no?), los hermanos de mi chico no reaccionaron muy bien en el grupo y dijeron que ellos en ese grupo no iban a hablar que para eso tenían un grupo de hermanos donde podían hablar de ese tema, que ellos no eran “colegas” para meterlos en el mismo saco. Claro yo necesitaba saber el número de invitados para contratar el catering, quedaba una semana, y sus hermanos no habían dicho si venían o no al evento, y JA dijo que lo diría en dos días, cuando pasaron esos dos días pregunte directamente en el grupo a él si venía, y me dijo que ya se lo había dicho a su hermano, vale ¿pero tanto costaba decírmelo a mi en el grupo, ya que te había preguntado directamente?, pues no, entonces claro, yo me enfadé porque me estaban excluyendo como siempre, era un 0 a la izquierda, y no me daba la gana, así que dije pues nada, gracias, me tendré que esperar a saberlo hasta que llegue de trabajar… y entonces una amiga dijo, canto amor… y yo contesté, si ¿verdad? y ahí empezó la guerra, los otros dos hermanos empezaron a atacarnos, y eso se convirtió en una carnicería, acabaron saliendose del grupo. Cuando mi chico salió de trabajar y leyó todo, ¿con quién se disculpó? Nooooo, conmigo no fue, por favor ¿cómo va a disculparse conmigo porque sus hermanos sean unos gilipollas que no me acepten ni me consideren de la familia? Yo me llevé una gran bronca por consentir que mi amiga participase en la disputa y yo además seguirle el rollo y la mala de la película fue mi amiga por “meterse donde no le llamaban”. Si os digo la verdad, les hubiera dicho 20.000 cosas más de las que dije, pero me mordí mucho la lengua…

La cosa no terminó ahí, siguieron por el grupo de los hermanos, y mi chico no me dejó leer las perlas que dijeron sobre mí y mi amiga, pero vamos menos guapas nos dijeron de todo, incluso uno de los hermanos (que está más gordo que yo) me llamó “la gorda de mierda de tu novia”, bueno un gran insulto para una mente inteligente como la de él (modo ON de ironía).

Después de esto, yo prefería que ningún miembro de su familia viniese, prefería celebrar nuestra boda con los amigos, pero al caer un día entre semana, los amigos empezaron a poner de excusa que trabajaban, así que realmente sólo quedaban los testigos, que eran dos amigos, una amiga mía y un amigo de él, ese era el número de invitados a falta de unos pocos días para el enlace. Después el número aumentó a dos amigas mías, tres amigos de él y el fotógrafo, así que el catering lo contraté para 8 personas.

La noche de antes del enlace le mandan un mensaje sus hermanos que a qué hora era la boda, que iban a ir a ver como firmábamos ¿perdona?, yo no estaba de acuerdo, pero a mi chico le hacía ilusión, así que accedí, mi chico les dijo que íbamos a ir vestidos de forma elegante, que por favor, ya que venían que se pusieran vestidos elegantes para salir en las fotos.

El día de la boda fue una autentica locura desde que empezó hasta que terminó. Tenía peluquería a las 10:00, la chica que me peinó tardó más de lo esperado así que terminé a las 11:15 en vez de a las 11:00 como tenía pensado, cogimos todas las cosas y nos desplazamos hasta el lugar donde me maquillaban que está a unos 20 minutos de mi casa (que me lo habían regalado), llegué sobre las 11:45, la chica se dio toda la prisa del mundo, pero no llegábamos a la hora que teníamos concertada así que mi chico llamó para atrasarla, menos mal que nos dejaron atrasarla porque había otras parejas que se casaban ese día y las adelantarían. Cuando terminaron de maquillarme, me puse el vestido en un baño de allí. ¡Ah, no os he dicho que llovía a cantaros! Llegamos al pueblo donde nos casábamos, y el hermano mayor de mi chico, diciéndole que se tenía que ir que había pedido una hora de permiso… Cuando llegamos, mi chico me dijo que bajáramos, mientras él aparcaba, yo no quería porque estaba toda su familia esperando en la puerta (el hermano mayor con la mujer, el hermano mediano, su tía y su prima, el hermano pequeño no vino porque llovía…) y no quería enfrentarme a ellos, pero bueno le dije a mi amiga que no se separase de mí. Al llegar a la puerta me tuve que acercar yo, porque ellos no fueron capaces de moverse, les di dos besos a todos y el fotógrafo me dijo que mejor que entráramos para avisar que ya habíamos llegado. Entramos y nos quedamos cerca de donde llamaban a los novios, al poco rato entraron todos con mi chico y se quedaron apartados de donde estábamos nosotros, parecía que no íbamos juntos. Yo en ese momento no dije nada, porque sé que mi chico quería estar con su familia, pero me molestó mucho que no fuera capaz de decir, oye vamos allí con mi futura mujer, que para eso me caso con ella hoy, en fin…

Otro dato importante, es que vinieron elegantiiiiisimos vestidos, vamos todo lo contrario, más de sport no podían ir, desentonaban totalmente con nosotros, y el hermano mayor nada más entrar mi chico se marchó. Después de la boda vinieron las fotos incomodas con la familia, que yo salgo con sonrisa fingida todo el rato.

Al terminar nos íbamos a por la comida al catering y luego al sitio al aire libre que habíamos elegido para comer. Les dimos la opción de venir a la familia de mi chico, pero no quisieron, los amigos de mi chico que iban a venir nos dejaron tirados llamándonos por teléfono con la excusa de que se les había estropeado el coche, y una de mis amigas me dejó tirada también diciendo que no se encontraba bien. Finalmente a la comida fuimos el fotógrafo, una de mis amigas, nosotros y el perro, ¡toda una fiesta! Cuando llegamos al pueblo donde recogíamos el catering, estaban las calles cortadas por mercado, así que tuvimos que ingeniárnoslas para poder entrar, finalmente llegamos al lugar precioso que habíamos elegido, ¡hacía bastante frío, pero por lo menos había dejado de llover!

La lluvia nos permitió comer tranquilamente, hacernos unas cuantas fotos, darnos regalitos, y cuando nos íbamos a poner a hacer las fotos de verdad, se puso a llover a cantaros, así que nos tocó irnos a casa. Las fotos las hicimos otro día después del viaje de novios.

He de decir que las fotos quedaron preciosas y me hice un hofman muy chulo, pero el día de la boda, más que para recordar, es para olvidar, no fue uno de los días más felices de mi vida.

Aquí os dejo unas cuantas fotos del evento: la primera es el pelo que llevé a la boda, la segunda es una de tantas fotos del lugar para que os hagáis una idea de lo bonito que es, la tercera es el catering, la cuarta nuestros muñequitos de la tarta, la quinta un trocito de tarta, la sexta mi vestido y la séptima es mi peinado de las post boda, que me gustó mucho más que el de la boda, que no era la idea que yo quería.

VUELTA AL BLOG

Creé el blog por varias razones:

-En un momento bajo de mi vida, hizo que pudiera desahogarme plena y abiertamente sobre todo lo que me perturbaba en mi al rededor.

-Por sentir una empatia con otras personas que estaban en mi situación.

Pero llegó un momento, por tiempo, por los trolls toca pelotas y por pensar, estoy exponiendo mi vida abiertamente en Internet, ¿y si me llega a leer alguien de los que hablo en mis desahogos? ¡La hemos cagado! Por eso mismo dejé de escribir. Pero echo de menos escribir, echo de menos desahogarme, aunque ahora mismo no me lea nadie porque sé que mucha gente te lee o te comenta porque tú le has leído su blog o comentado su blog.

Realmente mi blog no lo escribo por tener seguidores, o por tener comentarios, sino porque realmente es una forma de evadirme del mundo, cuando escribo me siento bien, me siento yo mismo y que puedo decir lo que siento en cada momento.

En fin, que ahora mismo, me dan igual los trolles, las personas que juzguen cómo soy o lo que hago y si me lee alguien de los que hablo, pues mira te enteras de la mejor manera posible de lo que pienso de ti, ¡y punto!

Vuelvo a escribir, vuelvo a leer los blogs que me interesan y voy a poneros al día a los que me seguís leyendo:

-Avances en la búsqueda de un bebé: me han hecho la histerosalpingografía y ya sabemos que vamos a IA (os contaré como fue la prueba en otra publicación).

-Avances en mi relación: me casé (os contaré como fue la boda en otra publicación).

-Avances con mis padres, cuñados, amigas: todo sigue igual.

-Avances en el trabajo: todo sigue igual.

-Avances en el peso: esto es de lo que voy a hablaros hoy más detenidamente.

Hace dos años empecé una dieta en la que comía de todo en pocas cantidades, y aparentemente me iba muy bien, conseguí perder 20 kilos. Pero el verano pasado empecé a no perder kilos, a pesar de hacer la dieta bien, no conseguía bajar de peso. Era tal la frustración que empecé a plantearme si realmente me merecía la pena gastarme el dinero en algo que había dejado de funcionarme. La nutricionista se rendía conmigo, ya no sabía que hacer. Por lo que comencé con una nueva dietista, esta chica me cambiaba la dieta cada dos semanas, con lo cual me permitía no entrar en una monotonía, pero sus dietas eran mucho más duras que la anterior, aunque para mí no era un problema, yo quería bajar de peso como fuese, necesitaba bajar de peso, sino no puedo hacerme el tratamiento de IA. Empecé a perder, pero mi regla comenzó de nuevo a hacer de las suyas. Llevaba cuatro meses bajándome sola completamente, no me hacía falta tomarme progesterona para provocármela, y de repente al quinto mes dejó de bajarme, y tuve dos meses de retraso hasta que me volví a tomar la progesterona. Que no me bajara la regla lo único que hacía era que perdiera peso de grasa, pero engordara de líquidos y no me permitía perder peso.

Un día mi chico me propuso ponerme un balón gástrico, supongo que sabréis la mayoría qué es, pero por si no lo sabéis, es un balón que te meten por la boca mediante endoscopia hasta el estómago, una vez ahí, lo llenan de suero fisiológico azul (por si se rompe para que lo veas en la orina), y eso lo que hace es que tengas una sensación de saciedad inmediata, nada más comer muy poca cantidad de alimentos. Existen dos tipos de balones, el de seis meses y el de un año.

Pues bien, después de informarme en varias clínicas, encontré una en la que me ponía el balón gástrico durante un año (ya que necesito perder bastante peso para llegar a mi peso perfecto) y me hacían un tratamiento durante dos años, con nutrición personalizada, psicólogos y seguimiento en todo lo que conlleva el tratamiento, ya que poner un balón gástrico no es milagroso si la persona no pone de su parte en todo lo demás. Dado que mi problema no es de siempre, sino a raíz del problema con mis padres, la psicóloga quiere profundizar en ese asunto, ya que está suprimido pero no erradicado y por lo tanto, no está superado, y mientras siga latente en mí, podrá seguir perjudicándome y hacer que vuelva a engordar.

El día 24 tengo la intervención, y estoy un poquito nerviosa, ya que es la primera vez que entro en un quirófano, y aunque no sea una operación, me tienen que sedar y uufff, eso me da un poco de cague. Después me han dicho que mi cuerpo estará raro, y sentiré nauseas y vómitos, pero máximo una semana con malestar. Tengo que estar dos meses comiendo todo de forma líquida, ¡me voy a morir! Por lo menos en ese tiempo espero adelgazar bastantes kilos. Ya os iré contando como me encuentro, ya que estaré dos semanitas de reposo en casa.

AHORA NO ES TU MOMENTO, YA LLEGARÁ TU MOMENTO

He estado desaparecida muchos meses, en verano tenía muchos trabajos y no tenía tiempo para nada, antes de la boda estaba estresada como pudisteis leer en mi último post, y después me metí en campaña navideña en la tienda y sin tener tiempo para nada porque me pasaba allí el día entero. Finalmente en febrero todo volvió a la normalidad, ya que en octubre dejé de cuidar a la señora mayor porque volvió a cuidarla la mujer que la cuidaba antes que yo, a la nena que le daba clases la tuve que dejar porque la abuela me dijo que su nieta necesitaba más atención de la que yo le podía dar debido a que trabajaba en la tienda, y que la iban a apuntar a una academia, así que al finalizar la campaña navideña, me quedé con mi puesto de fines de semana en la tienda de juguetes y al nene que cuido dos veces a la semana en semanas alternas, en fin una caca de vaca.
Por lo que, al tener más tiempo, intenté retomar el blog y me encuentro con que el blog se me ha bloqueado y no me deja acceder a nada, reinicio sesión y como puse acceso por contraseña al teléfono móvil y me he cambiado de número, ahora no puedo entrar desde el ordenador. He intentado ponerme en contacto con wordpress vía email pero no hay manera de que me contesten. Si sabéis como puedo solucionarlo agradecería vuestros comentarios. Ahora mismo accedo desde el móvil y escribir desde aquí es muy incomodo.
Bueno pues bien, según veis tuve meses de estar ocupada trabajando, pero ahora vuelvo a estar en pausa otra vez en el trabajo, y no porque yo quiera o lo desee, al contrario, no paro de echar currículums como una loca e inscribirme a ofertas de empleo, pero no hay manera de que me salga nada estable, con horas de contrato, todo es eventual y para fines de semana, que es lo que a día de hoy yo tengo, y me para mí no es suficiente, algo es algo pero yo necesito trabajar todos los días, cobrar un sueldo normal que me dé para subsistir.
En la empresa donde yo trabajo somos dos tiendas, y somos cuatro trabajadoras de fines de semana, dos para cada tienda y cuatro trabajadoras de entre semana, dos fijas en cada tienda y dos que rotan cada semana de una tienda a otra porque la encargada necesita estar en las dos tiendas.
Pues bien, hace unos meses, una de las compañeras de fines de semana encontró trabajo en otro sitio y solo podía trabajar los domingos, entonces las compañeras empezaron a irse de vacaciones y esta vez la encargada decidió dar las vacaciones a las de refuerzo por tienda, es decir, que las dos que son de una tienda cubrirían a las trabajadoras de entre semana de esa tienda, pero hay dos que rotan, así que según donde estuvieran en la semana de vacaciones lo cubrirían las de una tienda o las de otra. Pero como he dicho antes en una de las tiendas, una de las chicas no podía cubrir vacaciones, así que la otra era la que debía cubrir vacaciones, y dio la casualidad de que todas las vacaciones de las compañeras de entre semana cayeron en esa tienda, con lo cual se las llevó todas ella. Para mí no era justo porque era injusto que si la otra chica no podía cubrir vacaciones, las cubriera ella todas, debería de haberlas repartido con la otra chica y conmigo, que somos de la otra tienda, ya que el año pasado lo hizo así, el año pasado cubríamos vacaciones por rotación. Ese fue mi primer cabreo.
Finalmente la chica que sólo podía trabajar el domingo decidió irse, y contrataron a una chica nueva, y hace unos días anuncia la encargada que una de las compañeras de entre semana se marcha porque ha encontrado otro trabajo, y cuál es mi sorpresa que la que va a sustituirla es la que ha cubierto todas las vacaciones. Según ponía habían decidido que fuera ella por antigüedad y experiencia. ¡JA! Me río yo de eso. Según el contrato actual, el orden de entrada de las empleadas de fines de semana a la empresa fue el siguiente: primero entro la chica que se lo dejó, dos semanas después entré yo, dos semanas después entró la chica a la que le han dado el puesto, y una semana después entro la otra chica.
Claro la chica esta a la que se lo han dado, el año anterior había estado trabajando en la tienda en la campaña de navidad, empaquetando regalos, y después se lo había dejado porque había encontrado otra cosa, con lo cual han contado ese tiempo en la empresa, pero a mí no me parece nada justo porque deberían de haber contado las fechas de los contratos actuales. Es como si ahora la chica que trabaja entre semana, pasan seis meses y quiere volver y poco tiempo después hay una vacante y en vez de ascender a una de fines de semana como sería lógico, le dieran el puesto a la antigua trabajadora, no es nada justo para las personas de fines de semana que esperamos como agua de mayo trabajar ahí todos los días (por lo menos en mi caso).
Además la chica esta es una nena de 22 años, que se puso a llorar y se metió en el almacén una vez porque una clienta le habló mal y que no tiene el nerviosismo para vender que hace falta en esa tienda, por eso mismo y porque a mí me hace mucha falta el trabajo anímica y económicamente, ya que ella vive con sus papás y encima trabaja en otro sitio, me puse a llorar indignada y sintiéndome poco valorada, el día que me enteré.
Justo la semana de antes le había estado comentando a la encargada que estaba deseando trabajar todos los días ahí porque me encantaba ese trabajo, que necesitaba trabajar también por el dinero y que estaba tirando currículums en otros sitios pero que de momento no me estaba saliendo nada, y me dijo que ella estaba muy contenta conmigo, que le gustaba mucho como vendía, que además vendía muchísimo y que no me fuera de la empresa, que me dedicara a cuidar señoras y mientras compaginara con la tienda. Luego me entero que todo el mundo sabía que la chica de entre semana se iba menos la otra chica que trabaja en la tienda conmigo los fines de semana y yo. Las dos nos hemos quedado con cara de póker.
Además yo desde que he entrado en esta empresa me he volcado al 100%, como favor el año pasado me ofrecí a hacer tareas extraoficiales fuera de la tienda y a cambio el año pasado la encargada me recompensaba con días sueltos para trabajar, pero este año se ha vuelto una obligación, no un favor, y ya no me recompensa.
Yo soy una de las que más vende artículos que hay que ofrecer y en el ranking de ventas de las empleadas de fines de semana, yo suelo ser la que más vende. De hecho el año pasado la encargada quiso que la sustituyera en sus vacaciones porque quería a alguien que vendiera tanto como ella (que es difícil porque ella es super buena vendedora).
Ahora no es mi oportunidad, ya me llegará mi oportunidad, pero así llevo desde que empecé a trabajar.
Mi primer trabajo con contrato fue como monitora de comedor, después de estar todo un curso trabajando, nos dicen que al año siguiente van a tirar a cinco monitoras y que serán las últimas en llegar a la empresa, con lo cual me fui a la calle.
Luego encontré trabajo en un sitio de comidas rápidas, y después de tres meses, teniendo horarios como si estuviera renovada, me dicen que no estoy renovada porque estaba la decisión entre una chica que ya había trabajado ahí anteriormente y yo, y que por experiencia la habían renovado a ella.
Luego me sale un contrato en otro sitio de comidas rápidas para cubrir vacaciones de Pascua porque el año anterior tuvieron mucha faena, y resulta que ese año no hay nada de faena y dos semanas después me tiran a la calle por falta de faena.
Luego me sale un empleo en una cafetería panadería, estoy supera gusto porque es un trabajo que me gusta, y tres días después de empezar, viene un hombre, me pide un café y me saca un billete de cincuenta de un sobre lleno de billetes, y me paga con eso el café. En ese momento la otra chica que estaba conmigo se estaba contando la caja y le quedaba solo un billete de 20€ y le digo si lo puedo coger y me dice que sí, y le devuelvo con ese billete al hombre y segundos después me dice que le he devuelto mal, que en vez de 20€ le he dado 5€, la chica le dice que no que se lo había pedido yo a ella, que ella estaba delante, pero como el cliente se puso a la defensiva, le dimos otro billete de 20€ de la otra caja, finalmente en el cierre nos faltaban 20€ y en el informe de cierre puso que había sido culpa mí, le dije que eso no era cierto y que si hacía falta ponía esos 20€ de mi bolsillo, que si ponía eso en el informe me despedirían, a ella le dio igual y al día siguiente me llamaron para decirme que no volviera más.
Luego encuentro trabajo de monitora de tiempo libre en un centro comercial y pocas semanas después me sale trabajo de monitora en otra empresa, donde nos dicen que no podemos trabajar en ninguna otra empresa de monitores, y como se prevenía futuro, me dejo lo del centro comercial, al pasar el verano, ya no me vuelven a llamar.
Con lo cual que en el trabajo no es mi momento ahora, ni antes, ni luego, ni mañana, entonces me pregunto ¿cuándo va a ser mi momento? ¿Cuándo voy a encontrar un trabajo en el que pueda trabajar diariamente y pueda cotizar? Casi tengo 30 años y no he trabajado nada, no he tenido suerte, no ha sido mi momento.
Ahora no es tu momento, ya te llegará, eso es lo que tengo que escuchar ahora, después de mi decepción en la juguetería, la típica frase de consuelo que a mí me parece poco consoladora.

Así está mi vida ahora

Mi blog está abandonado porque siento que no puedo con mi vida más del cansancio que tengo encima, no puedo ni física ni mentalmente.

Físicamente llevo un cansancio acumulado de no descansar lo suficiente como para reponer energías. Trabajo de lunes a domingo (no me quejo, lo necesitaba, y estoy super contenta). Trabajo de lunes a jueves por la mañana cuidando a una señora mayor, a la cual le hago la comida y la cena, le hago recados, con ella o sin ella, es decir, voy o vamos a comprar (evidentemente, si voy yo sola lo hago en menor tiempo que si voy con ella que es el doble o el triple de tiempo), voy o vamos a la farmacia, al médico, etc.

Por la tarde sigo con las clases particulares y cuidando al nene del año pasado, a diferencia de que este año tengo un nene más al que le doy clases, en total son tres nenes.

Los viernes, sabados y domingos trabajo en la tienda de juguetes, también sustituyo vacaciones, bajas o permisos, con lo cual hay días que he ido a la señora y luego me he ido a la tienda, o he hecho mi turno normal en la tienda y me he tenido que quedar por la tarde a sustituir a una compañera, etc.

Los momentos escasos que tengo de descanso, que son partes del día sueltas, las dedico prácticamente a estar tumbada en el sofá sin hacer absolutamente nada. Me duele todo, y lo único que deseo es no hacer nada de nada.

También intento quedar con alguna amiga o dedicarle tiempo a mi chico, que con este horario no coincidimos apenas.

A este cansancio por trabajo, le tenemos que sumar que no descanso bien por la noche. Mi sueño siempre ha sido ligero, con un mínimo ruido me despierto, pero al estar tan sumamente cansada, lo lógico sería que durmiera como un tronco, pero no hay manera, creo que tengo tantas cosas en la mente que no me permiten descansar profundamente, con lo cual al día siguiente parece que me levante peor de lo que me acosté la noche anterior. Encima los días que no madrugo, mi reloj interno está programado para levantarse a la misma hora que los días que madrugo, y es un fastidio total.

Mentalmente no puedo más tampoco. En mi mente está acordarme de cómo trabajar en cada lugar, porque no es lo mismo ir a un solo trabajo que tener 4 o 5, es bastante agobiante mentalmente. Después tengo en la mente la organización de la boda, el viaje, y un problema con el coche, y los problemas que supone todo esto. Vamos por pasos.

-PROBLEMA CON EL COCHE

Hace aproximadamente dos semanas, tuve un fuerte accidente con el coche, un hombre se saltó un semáforo y me destrozó el coche, por suerte yo no me hice nada, pero mi coche está que da pena. Lo llevamos al taller que me obligó el seguro y allí me dijeron que lo más seguro es que no me lo arreglaran porque al ser del 2010, valía más la reparación que el coche en sí, que me darían unos 2000€ por él. El problema vienen cuando me entero que no estoy en el seguro, ni como conductora habitual, ni como conductora ocasional ni como nada. El seguro está a nombre de mi padre (porque al enfadarnos no cambiamos el nombre y él me sacó del seguro, cuando el coche es mio de siempre, jamás lo ha conducido él), con lo cual no me dejan acceder a la póliza, no me dan apenas información y evidentemente ese dinero irá para él. Luego la cosa se ha complicado, ya que el hombre puso un seguro que no le cubría, con lo cual eso ha retrasado mucho el proceso.

Mi chico y yo, como os he comentado no llevamos horarios similares, y podéis imaginar el trastorno que es tener solo un coche y tener que ir ambos a trabajar, y yo encima teniendo tantos trabajos diferentes. Pues lo tengo que llevar más pronto de lo normal, o esperarse allí horas hasta que lo recojo, en fin que así vamos.

Mi trastorno mental es preocuparme por si me lo arreglan o no, preocuparme porque si no me lo arreglan ese dinero no lo voy a ver, y preocuparme porque mi chico ya está pensando en comprar un coche y me insiste una y otra vez y yo lidio con intentar que comprenda que quiero esperarme para ver si me lo arreglan o no, aunque sea un agobio esto de estar con un coche solamente, porque el transporte público desde donde vivimos es una gran mierda, a muchos de los lugares donde yo trabajo no llega, y si llega tengo que hacer tres o cuatro transbordos con dos transportes diferentes, metro y autobús, con lo cual tardaría entre dos horas y tres en llegar, cuando con el coche tardo de 15 a 20 minutos.

-BODA

Hemos cambiado de decisión y de planes un montón de veces, yo sobre todo, porque la decisión de mi chico desde que decidimos no casarnos el 8 de octubre, fue firmar y comer nosotros dos solos.

Tras mi decepción y cabreo con el último intento de hacer algo, mi decisión era la misma que mi chico, pero el otro día fui a un sitio donde venden maquillaje a comprarme algunos productos y la chica me ofreció probar los productos gratis, maquillándome, quedé tan contenta con el resultado que me dijo que si quería podía ir a maquillarme gratis para algún evento, y entonces le dije que me casaba y me dijo que me daba cita para maquillarme.

¡Qué contenta me puse! Pero evidentemente si me maquillaba, no iba a ir simplemente a firmar maquillada y en vaqueros, así que le dije a mi chico que quería comprarme un vestido y ponerme mega-guapa para ese día, porque aunque sólo fuéramos a firmar, yo quería sentirme princesa por un día.

Hablé con el fotógrafo para ver si ese día podía venir y hacernos fotos, me dijo que sí y me fui corriendo a comprarme un vestido. Me he comprado un vestido de princesa rosa fucsia, es estilizado de arriba, marcando cintura y luego abombado disimulando culo y cadera. Me queda perfecto, no lo tengo que arreglar nada más que un poco de largo. Eso lo combinaré con unos zapatos plateados, un ramo con flores bastante coloridas (si lo encuentro) y un semirecogido que lleve trenzas. Ya he hablado con la peluquera también y estoy muy emocionada.

Ahora mi preocupación mental es, que me quedan tres semanas y tengo que ir a la costurera a que me arregle el largo, a mirar el ramo de flores, a mirarme los zapatos que aun no los tengo, quería mirarme un tocado para el pelo, tengo que hablar con algunas personas para explicarle el plan (que tampoco tengo claro), uuufffff muchas cosas y quedan pocos días.

El plan era, ir a firmar papeles, y luego irnos a comer a un merendero que tiene un lago, un río, cascadas y jardín precioso para hacernos fotos.

Mi primera idea era llegar allí, hacernos fotos y luego cambiarnos de ropa y hacer la paella, llevar un postre y una tarta ya hechos por mí. Luego pensé que entre que se hace la leña y luego se hace la paella, íbamos a comer a las cinco de la tarde, luego hay un chico que viene que su novia trabaja hasta las tres de la tarde, entonces tiene que ir a por ella y volver, pero no sé si comerán o no con nosotros, hay que hablarlo. Luego mi segunda opción era reservar una paella, y recogerla después de la firma, pero claro, hasta que lleguen la pareja esta nos podemos morir de hambre, lo suyo sería hacer algo de picoteo antes, entonces digo porque no miro un catering que haga cockteles, así que he pedido presupuesto. Luego mi otra opción era comer en un restaurante elegante que justo está al lado de donde queremos ir, pero el menú vale 15 euros por persona, serían 120€ en total, entonces sería valorar que me cuesta cada cosa, así que mi menta va a 200 por hora.

-VIAJE

El viaje es dos días después de la boda, y hay que organizarlo, con mi poco tiempo no doy a basto, tengo que hacer el itinerarios, comprar varias cosas desde aquí, mirar el metro y los sitios, bueno, más o menos el viaje lo tengo medio organizado, solo falta comprar las cosas y hacer el cambio de dinero que deberíamos solicitarlo ya.

¿Podéis imaginar el agobio que llevo tanto mental como físico? Por esto mismo no tengo tiempo para dedicárselo ni a mi blog ni a vuestros blogs, ni a las redes sociales, por ello me disculpo, y espero que me entendáis.

Querer es poder

¡¡Hola de nuevo a tod@s!!

Sé que hace bastante que no escribo, es por un buen motivo, realmente no tengo nada nada de tiempo, ya que estoy compaginando cuatro trabajos a la vez, con lo cual me es imposible compaginarlos con mi vida personal, social, y el blog, pero bueno he sacado un hueco para escribir porque realmente hoy necesitaba desahogarme en mi rincón personal.

Hace un mes más o menos fuimos a elegir fecha para casarnos al juzgado. Dado que ambos estamos trabajando en la actualidad, debíamos coger una fecha próxima al viaje para que en el trabajo nos pudieran dar los 15 días que coincidieran con poder irnos de viaje, así que decidimos que la boda fuera dos días antes de volar hacia nuestro destino. El día no lo voy a decir, pero si os diré que cae jueves por la mañana, evidentemente el juzgado no va a abrir para nosotros un sábado, de todos modos el sábado nosotros no estaremos en España.

Anduvimos mi chico y yo pensando y pensando si hacer algo con la “familia” y los más allegados, darles una segunda oportunidad. Yo me había quedado con las ganas de hacer una boda en un entorno bonito, rodeado de verde y agua, y en un pueblecito próximo a nuestra ciudad, esta primavera encontramos un sitio así, precioso, con merenderos, parrillas, dos lagos, cascadas, de ensueño, y dije ¡este es el lugar!

No sé cuál era la pega de la otra boda, ¿los tres días? ¿el dinero? ¿qué no le importamos a la mayoría de personas? Bueno ya no hay tres días, no hay que gastarse apenas dinero y no es obligado porque no hay que quedar bien, así que dije va, ¿por qué me voy a quedar sin celebrar la boda porque la gente sera gixxxxas? Mi chico no quería, quería ahorrarse disgustos, pero finalmente lo convencí.

Le dije a mi amiga que quería despedida, e hicimos un grupo de boda con familia y amigos. Propusimos el plan: ir a firmar el jueves y después irnos al pueblecito a comer paella a leña y disfrutar de un día divertido.

Las primeras respuestas de los amigos fueron positivas, me gusta el plan, contar conmigo, me parece perfecto, me parece una gran idea, hasta que llegó la familia de mi chico. La primera fue una de las primas que dijo que ella no iba a ir porque trabajaba (trabaja cuidando a unos niños, ¿y me dices que no puede cogerse ese día?), luego la otra prima dijo que trabajaba (trabaja limpiando casas y termina a las 12 de la mañana, ¿y me dices que no puede venir?). Los hermanos también dijeron que ellos trabajaban, que al ser entre semana no podrían ir (yo tengo entendido que por ley te corresponde un día por boda, bautizo o comunión de un miembro de tu familia). De todas formas el mayor termina a las 14:00 de trabajar, el siguiente trabajaba a turnos mañana, tarde o noches, ¿me dices qué no puede cogerse el turno de mañanas en el cual termina a las 14:00 y venir a comer? ¿o pedirse el día libre ya que sí tiene facilidad? y el pequeño trabaja en hostelería librando dos días a la semana, con mucha facilidad para pedirse los días libres, con lo cual uno de esos dos días podía haber sido el de nuestra boda.

Luego las siguientes excusas es que sus mujeres no lo podían pedir, ¿pero de quién es hermano mi chico, de ellos o de ellas? No debería importar que la mujer no pudiera ir, porque ellos deberían de estar junto a su hermano, de todas formas la mujer del pequeño termina a las 15:00 podría haber ido a comer, la mujer del mediano va de turno mañana o tardes terminando a las 14:00 si va de mañanas, la otra hubiera sido más complicado ya que hace jornada completa con parón del medio día.

Queda un mes y poco para la fecha y realmente entre mi poco tiempo, que tengo que organizar un viaje, el cumpleaños de mi chico y la boda, necesitaba saber la gente que iba a venir al evento para poder organizarlo mejor, así que dije que por favor me lo dijeran esta semana, ya que si quieres puedes, así que no creo que sea muy difícil preguntarlo en el trabajo. Pues mucha gente me dijo que hoy me lo dirían, uno de ellos el hermano mediano de mi chico, así que esta mañana le he preguntado si ya sabía algo y su contestación ha sido: ya he hablado con (mi chico, diciendo su nombre), vale y ¿tanto te cuesta decírmelo a mí? Me ha parecido una gran falta de respeto por su parte, de no aceptación hacia mi persona, ya que yo también tengo derecho a saberlo porque soy la novia. Entonces mi amiga no se ha podido resistir y ha dicho: ahí se nota el aprecio y se ha reído, yo le he dicho ¿verdad? Pero yo no digo nada…y ha dicho mi amiga, ya pero yo sí puedo dar mi opinión, gracias a que hay libertad de expresión en este mundo. Entonces el hermano mayor ha saltado diciendo que él no tenía porque aguantar esas tonterías y que con él no contáramos para que fuera al pueblecito y se ha ido del grupo, acto seguido, sin decir nada se ha ido el mediano, y el pequeño le ha dicho a mi amiga: menuda falta de respeto, eres una maleducada, esto a llevado a mi amiga a decir una serie de verdades como que le parecía una vergüenza que no quisieran ir a la boda de su hermano, a lo que ha contestado el hermano que no era una boda, sino una firma de papeles ¿qué es sino la boda, sino es una firma de papeles, lo otro es una parafernalia? Tras finalizar la discusión, los tres hermanos se han ido del grupo.

En el grupo de los hermanos han empezado a soltar una serie de insultos y barbaridades que mi chico a borrado para que yo no leyese, ¿y realmente mi amiga es la maleducada? A parte de maleducados, me parecen unos grandes cobardes que se esconden en un grupo hablando de una persona que no está presente y con lo cual no puede defenderse, eso es de COBARDES. Luego le han hablado por privado diciéndole que le querían, pero que notaban odio por parte nuestra por no querer quedar con nosotros y que vivimos muy lejos y eso es un impedimento (vivimos a 15 minutos en coche de donde viven ellos y en casi 5 años que llevamos aquí viviendo han venido 4 veces contadas a nuestro pueblo, es muy fuerte). Mira puedes escribir y decir mil veces que quieres a una persona pero si no lo demuestras para mí las palabras no valen nada. A una persona se le demuestra que la quieres sacrificándote por ella, y sus hermanos no son capaces de pedirse un día libre en el trabajo por ir a la boda de su hermano, ¿por qué les caigo mal? Pues haces el sacrificio porque quieres a tu hermano, es su día y a él le hace feliz que vayáis. Yo porque lo quiero he hecho el sacrificio de aceptar a sus hermanos, he quedado con ellos y he sido lo más falsa posible callándome muchas cosas, y hoy he hecho el gran esfuerzo de no explotar por whatssap y decir todo lo que realmente pienso, por mi chico, porque no ardiera Troya, eso es amor y no decir te quiero pero pasar de ti.

Y ahora mi pregunta es ¿tengo razón o estoy loca? ¿Me ha faltado el respeto el hermano mediano al no contestarme a lo que le he preguntado? ¿Tanto costaba decir, sí, he hablando con (nombre de mi chico) y le he dicho que si voy…?

Mi historia con padres divorciados

Trabajando con niños cuyos padres están divorciados, me he sentido bastante identificada. Sé que cada familia, cada caso, cada padre y cada niño son diferentes, pero por experiencia sé que si los padres no llevan un divorcio cordial y amistoso, quien realmente se lleva la peor parte, sin dudarlo, son los hijos, por ello me gustaría contar mi experiencia.

Mis padres se divorciaron cuando yo tenía cinco años. Yo era muy pequeña, y a esa edad aun no tienes 100% consciencia de todo, pero si que hay algo que recuerdo del día que mi padre se fue para no volver. Yo tenía una mesa de plástico que tiene el asiento incorporado, como los pupitres, estaba coloreando cuando mi madre me dijo que me despidiera de mi padre, en ese momento me pregunté por qué, por qué se llevaba maletas, pero ninguno de ellos me supieron responder. El siguiente recuerdo que tengo después de que se divorciaran es en Navidad de ese año, yo estaba en Papá Noel con mi padre, y me llamó mi madre por teléfono preguntándome si quería que Papá Noel me trajera una perrita, y yo enseguida le dije que sí. Al llevarme mi padre a casa, subió y me preguntó cómo quería llamar a la perrita, y me dijo qué te parece Lasi, y mi madre respondió, Lasi está muy visto, mejor Yaquelin, y dije yo, sí, sí Yaquelin. Después de eso, todos los recuerdos que tengo de mis padres tras el divorcio son malos, peores, horribles y catastróficos.

La custodia se la dieron a mi madre, la cual trabajaba todos los días menos uno, y tenía jornada completa, yo no la veía prácticamente nada. Al salir del colegio, mis abuelos me recogían, me pasaba todo el día en casa de ellos, y por la noche mi abuela me llevaba a mi casa, para acostarme. Mi abuela se esperaba hasta que mi madre llegaba de trabajar sobre las 22:30, hora en la cual yo ya estaba durmiendo. Los días que mi madre tenía libre, yo no iba al colegio, porque ella no se levantaba para despertarme a mí, con lo cual un día a la semana yo no iba al colegio. Mi abuela harta de que eso ocurriera, decidió llevarme ella al colegio los días que mi madre libraba.

Mi madre lo estaba pasando muy mal tras el divorcio (según mi madre, ella se casó con mi padre para tener una independencia, pero realmente al quedarse embarazada ya quería divorciarse de mi padre, porque decía que era muy inmaduro, y la gota que colmó el vaso fue que le puso los cuernos con una compañera de trabajo) y cogió depresión. Se tomaba pastillas para dormir que combinaba con Martini, lo que provocó que un día mi abuela y yo nos la encontráramos inconsciente en el sofá de mi casa. Creo recordar que tendría unos 7 años, así que podréis suponer el sock que puede generar esa imagen en un niño de esa edad. Mi abuela me dijo que bajara a pasear a la perra mientras ella llamaba al SAMU. Recuerdo que bajé a la perra llorando desconsoladamente, y una señora que pasaba por la calle se acercó a mi para preguntarme si estaba bien, no recuerdo muy bien lo que le respondí a la señora. Tras esto, mi madre necesitaba mejorarse para poder cuidar de mí, así que mi abuela decidió llevarme durante un tiempo a vivir con ella mientras mi madre se ponía mejor. Recuerdo que mi abuela me hacía trenzas en el pelo, y me envolvía los bocadillos en film, algo que a mí me daba mucha vergüenza ya que se veía lo que llevabas de almuerzo (menuda chorrada ¿verdad?).

Me acuerdo que yo echaba mucho de menos a mi madre, ya que ella cuando libraba nunca quería hacer nada conmigo, siempre estaba cansada (comprensible si sólo libras un día), pero una niña de 6 o 7 años eso no lo entiende, simplemente entiende que su madre nunca quiere jugar, ir al cine, o ir al parque con ella, así que mi abuela le pidió a mi madre que por favor pidiera una jornada reducida en el trabajo para que estuviera más conmigo.

Cuando yo tenía 8 años mi madre ya tenía una jornada reducida, con lo cual trabajaba media jornada, de mañanas o de tardes, librando un día a la semana (los domingos). En aquella época mi madre tenía un novio, al que yo adoraba, y que pasábamos muy buenos ratos, hacíamos viajes, íbamos al chalé de los familiares de él, su hijo a mí me gustaba mucho y me divertía mucho pero cuando yo tenía 12 años lo dejaron, y mi madre otra vez con depresión, además coincidió con el primer cáncer de mi abuela, con lo cual empecé a odiarlo mucho. Meses después volvieron, y a mi me caía muy mal, porque yo con 12 años ya me daba cuenta de las cosas, y estaba viendo que él se estaba aprovechando de mi madre. El hombre este quiso montarse un negocio de animales en un pueblo pequeño perdido en el mapa, y ¿con qué dinero?, con el de mi madre, a pesar de que mi abuela y yo le dijimos que no lo hiciera, que ese negocio estaba destinado a quebrar, ella se embarcó y sucedió lo que esperábamos, el negocio duró dos meses abierto. Yo no soportaba al hombre este y entonces mi madre lo defendía mucho, anteponía al hombre este sobre mí, porque decía que si él no la quería, quién la iba a querer. Necesitaba por encima de todo un hombre, y su hija le daba igual, pero un tiempo después lo volvieron a dejar para siempre.

Cuando mis padres se divorciaron, yo veía a mi padre los fines de semana alternos, los cuales los pasaba bastante mal, porque él estaba con una mujer odiosa. Me dejaba mucho sola con ella, y ella cuando venía mi padre se inventaba cosas que yo no había hecho, o exageraba cosas que si había hecho para que mi padre me riñera, y cómo no, aunque yo se lo negaba, él siempre acababa creyendo a su novia. Por otro lado, mi padre me exigía muchísimo en los estudios, con lo cual constantemente estaba pegándome o gritándome. En vacaciones, siempre estaba con mi abuela o con los padres de su novia, nunca con él. Cuando estaba con él o con mi abuela nunca me dejaban llamar a mi madre o a mi otra abuela, y si me dejaban siempre grababa las conversaciones con el contestador automático, para luego poder utilizarlas en los juicios. Mi padre me ha sacado del colegio para llevarme a declarar al juzgado. Los uniformes que él me compraba al año siguiente quería que se los devolviera, y me ha llegado a coger del cuello porque le he dicho que no se los iba a devolver. Constantemente mi padre y mi abuela estaban hablando mal de mi madre y de lo mala que era. Tan mal lo pasaba, que cada vez que me tenía que ir con él me ponía a llorar. Así que cuando tuve 12 años, la jueza me dio la oportunidad de elegir si quería seguir viendo a mi padre o no, me dijo que me fuera a comer con él, y después decidiera. Mi padre, en vez de comer conmigo a solas, decidió ir a comer con un grupo de amigos suyos, pasando de mí, con lo cual decidí que no quería volverlo a ver.

Mi relación con mi madre era regulín regulán, porque había días que era mi mejor amiga, teníamos muchísima confianza, nos reíamos mucho, nos lo pasábamos muy bien juntas, pero había días que era un ogro, todo el rato chillándome por tontería como no doblar los trapos de la cocina, y eso cuando ya fui siendo mayor me sobrepasaba, con lo cual discutíamos muchísimo, pero mi abuela siempre ponía paz entre nosotras, actuaba de mediadora, y calmaba las aguas constantemente. Cuando yo tenía 15 años mi abuela se murió, mi gran apoyo se fue, y yo realmente lo pasé fatal. Mi madre volvió a entrar en depresión y yo tenía que tirar de ella, pero ella no se dejaba. Dejó de ir al trabajo, no llamaba para avisar que no iba a ir, se cogía bajas de varios días, no pagaba las facturas y tenía que hacerme cargo yo de hablar con los responsables, nos cortaron la luz y tuve que obligarla a ir a la compañía para hablar con ellos, luego no quería pagar el garaje porque decía que como no teníamos coche para qué iba a pagarla, cosas de inmadurez total. Se encerraba en su cuarto y no quería saber nada de nadie. Días buenos, días malos, días regulares, días de estar bien las dos, días de discutir mucho, etc. Así fueron pasando los años, en los que al morir mi abuela tuvimos que hacernos cargo de mi abuelo, y dos años después murió mi abuelo, yo tenía 17 años.

Mi madre no quería que si a ella le pasaba algo, me quedara sola, así que quedó con mi padre en secreto, y le dijo que me llamara. Me llamó y me dijo de quedar para ir a comprarme los libros de bachiller, que justo ese año le tocaba a él comprarlos. La quedada fue de lo más incomoda, estuvimos unas dos horas como mucho y en todo ese tiempo cruzamos unas 15 palabras. ¿Qué vas a hablar con una niña a la cual llevas sin ver 5 años? Es que realmente no me conocía, no sabía nada de mí y no había hecho por saber nada de mí, perdió su oportunidad, y esta segunda oportunidad también la volvió a perder, porque dejó de contactar conmigo.

Desde los 17 años hasta los 22 años podemos resumir mi relación con mi madre, como una montaña rusa, hemos llegado a las manos, me ha tirado de casa unas 4 veces, me ha llegado a tirar cosas mías propias, y discusiones varias constantemente. Realmente escrito no suena igual de lo que es vivirlo. Los días que estaba bien, perfecto, pero los días que no estaba bien, deseaba no ir a casa, y buscaba a cualquier persona para quedarme en su casa, por no tener que aguantarla gritándome, amenazándome, y quitándome cosas. Cada año me tiraba una vez por lo menos de casa y me quitaba el teléfono móvil, el portátil, la tele, etc. Yo a los 16 años ya empecé a trabajar cuidando niños, con lo cual ella dejó de pagarme la ropa, y todas las cosas personales. Mi relación con mi madre siempre ha sido muy peculiar, no comíamos o cenábamos juntas, cada una se hacía su propia comida o cena (esto desde que yo tenía unos 12 años que ya sabía cocinar), nunca veíamos la tele juntas, ella estaba en su habitación y yo en el comedor, nunca celebrábamos las navidades juntas, siempre me iba a casa de mi ex pareja, o me iba con amigas, ya que ella nunca quería hacer nada conmigo, cuando venía alguna amiga mía a casa, tenía dos formas de actuar, o bien se encerraba en su cuarto y no salía ni a saludar o bien, todo lo contrario, se ponía con nosotras a hablar y a preguntarles a mis amigas sobre sus vidas.

A los 22 años, empezó a llamarme mi padre, así de repente, y yo la verdad que no quería saber nada de él, me negaba en rotundo, y mi madre insistía en que le diera otra oportunidad, que igual había cambiado. Así que un día decidí quedar con él, pero le dije que por favor quedáramos a solas, que no se trajera a su novia. Quedamos y me contó que ya no estaba con ella porque le había puesto los cuernos (otra vez repitiendo la jugada) con otra, que era con la que estaba en ese momento (y con la que está en la actualidad), que quería que la conociera, que podíamos ir a la playa, en fin, que ya me la estaba metiendo por los ojos y era la primera vez que quedábamos después de un montón de años sin vernos. Le dije que en principio no quería conocerla, que quería empezar una relación padre-hija con él primero y más adelante ya la conocería, pero inevitablemente un día, sin planearlo la conocí. Tenía que ir a trabajar (estaba trabajando en un Mcdonald’s) y me había dejado el bonometro en casa, así que si volvía a casa llegaría tarde a trabajar, y mi madre no tenía coche así que me tocó llamar a mi padre para que me llevara, y vino con ella, así que por primera vez la conocí en el coche de camino a mi trabajo. Me pareció una mujer muy maja, nada que ver con la anterior, muy coherente y muy buena persona, que hacía que mi padre fuera otro, y gracias a ella, él se había puesto en contacto conmigo.

Mi madre también había conocido a un hombre, y el hombre era muy buenachón, pero un poco machista, o la machista era mi madre y él se dejaba hacer, y eso a mí me repateaba. Cuando él venía a casa, yo me tenía que ir del comedor, porque ella le hacía la cena o la comida y tenían que comer o cenar ahí, invadiendo mi espacio, con lo cual, a mí realmente me molestaban mucho, prefería que se marcharan y me dejaran en paz.

Realmente hubo unos dos años que todo fue genial, me hablaba con mi padre y mi relación iba muy bien, de hecho, incluso retomé mi relación con mi abuela y mis primos, la relación con mi madre también iba muy bien, ahí yo tendría unos 22 años, pero dos años después todo se torció porque mi madre empezó a tener celos de mi padre, decía que después de todas las cosas que me había hecho, yo lo trataba como si fuera mejor que ella, cuando ella siempre había estado ahí y él no. Y yo realmente empecé a ver a mi padre porque mi madre me insistió, así que su comportamiento era inexplicable. Mi relación volvía a tambalearse con mi madre y volvió a echarme de casa, con lo cual estuve a punto de irme a vivir a casa de la mujer de mi padre, ya que ellos se habían mudado a vivir juntos a una casa nueva, y esa casa estaba vacía, pero mi padre se opuso (volvió a demostrarme que no había cambiado en absoluto), porque la novia de él no quería cobrarme alquiler y mi padre si quería cobrarme alquiler, y yo en ese momento no trabajaba, así que  como mucho podía pagarme los gastos pero no un alquiler. Finalmente no me mudé. Pocos meses después mi madre, después de mucho pensárselo, decidió irse a vivir con su novio. Al principio se iba 4 días y volvía a casa tres días, así durante unos cuantos meses, hasta que definitivamente se fue. Un día de repente me dice que a la semana siguiente se iba a mudar a vivir conmigo la hija de su novio (a la cual yo no conocía) y que le daba su habitación a ella (me quedé anonadada, no me lo podía creer), al vivir sola, yo la cama de matrimonio la utilizaba para dormir con los novietes que me echaba, pero al llegar la hija de su novio, se me acababa el chollo. No me pareció bien esa decisión, ya que no había consultado conmigo nada. Como ninguna de las dos en ese momento trabajábamos decidieron darnos 200€ mensuales a cada una. La verdad que mi relación con la chica esta era bastante mala, ya que era muy guarra y la limpieza de la casa no la respetaba, y a mí eso me desesperaba muchísimo. Mi madre constantemente estaba llamándome para hablarme mal de ella, que si le había cogido ropa interior y se la había llevado allí para lavarla (porque ella estaba entre semana viviendo conmigo y los fines de semana iba a casa de su padre con bolsas de ropa sucia para lavarla allí), que si le había cogido sus perfumes, que si se había bebido sus Martinis, que si…un sin fin de cosas, pero la muchacha seguía viviendo conmigo. Fue el año más largo de mi vida, estaba deseando que mi madre se fuera a vivir con su novio para que me dejara en paz vivir mi vida y me meten a la chica esa.

Por fin, un año después se vuelve a casa de su padre, y empiezo yo con mi chico. Tan solo llevábamos tres meses saliendo, cuando yo tuve la gran bronca con mi madre. Todo vino porque ella me dijo que una vez se fuera la hija de su novio de casa, ella quería alquilar la casa, y le dije que entonces yo dónde me iba a vivir si no trabajaba, entonces me dijo que podía alquilármela a mí y a mi chico por 800€ más gastos, y le dije que no me parecía bien porque mi chico tenía que pagarlo todo y no era justo, además de que me parecía desorbitado el precio, una cosa llevó a la otra y acabamos sacando mierda del pasado, y en eso se metió el novio de mi madre por medio y le dije, mira mejor tú no te metas que esto es una cosa entre mi madre y yo, ya que al igual que tú no quieres que me meta cuando vosotros discutís, yo tampoco quiero que ahora te metas tú (ya que más de una vez mi madre  me metía a mi por medio en las discusiones de ellos dos, y él, gritándome, me había mandado callar). Buenoooo, pues que había dicho, eso fue la gota que colmó el vaso, ya que él se hizo el ofendido, se marchó, y mi madre fue detrás de él, diciéndome que como lo perdiera por mi culpa no me lo perdonaría jamás.

Al día siguiente me desvalijó toda mi habitación, vaciándome los armarios, quitándome mi portátil, mis cosas de aseo, se llevó la vajilla, las sábanas, las ollas, los cubiertos, las televisiones, y metió gran parte de cosas en cajas y las encerró en su cuarto con un candado. Así que la casa parecía una casa en venta, porque quería que me fuera de esa casa para ella alquilarla, pero yo no me quería ir, así que me compré ollas, cubiertos, platos, en fin, lo básico para sobrevivir. Mi madre cada semana que pasaba (que no pasaron muchas) venía y me quitaba cosas, eso era insoportable, realmente lo pasé muy mal, menos mal que tuve el apoyo de mis amigas y de mi chico, sino, no sé que hubiera hecho. Mi chico y yo empezamos a buscar pisos de alquiler, pero yo no tenía trabajo, realmente se me venía el mundo encima, porque la mayoría de pisos no los podíamos pagar, y empecé a agobiarme mucho, le hablaba muy mal a mi chico y le presionaba mucho, hasta que se agobió. Finalmente, tuve que recurrir a mi padre, cosa que no quería, porque sabía que era pactar con el diablo, y finalmente me mudé a Pueblito. En la mudanza me llevé cosas de mi antigua casa que mi madre no quería que me llevara así que me dijo que o le devolvía las cosas o no me devolvía ella las mías. Yo cumplí con lo pactado pero ella no, así que me metí en el coche de su novio con las piernas fuera y le dije que de ahí no me bajaba hasta que no me devolviera mis cosas. Fue un espectáculo, porque él empezó a conducir conmigo arrastrando los pies, por todo mi barrio, hasta que se cansó de aguantar la tontería de mi madre y me dio mis cosas. El resto de la historia la podéis leer aquí y aquí .

La mujer y los niños

Al poner en el título la mujer y los niños me refiero a la mujer a la que le limpio (de la que os hablaba en la entrada anterior que me pagaba 4 euros la hora, pues esa) y los niños son sus dos hijos, una niña de 10 años y un niño de 12. Son tan peculiares, que he decidido dedicarles toda una entrada.

Empecemos por la mujer. La mujer es una recién divorciada (hace cuatro años), cuarentona, que gana mucho dinero. Como ya os dije, vive en un chalé bastante grande, con 6 dormitorios, 4 baños todo repartido en dos pisos, un amplio comedor, una cocina, gimnasio, jacuzzi, sauna, piscina y un gran terreno con jardín.

Yo me dedico a planchar por las mañanas 2 o 3 horas la ropa, y luego a limpiar. Lo que entendemos por ropa la gran mayoría no es lo único que plancho, sino que plancho ¡TODO, ABSOLUTAMENTE TODO! Vamos que a mí no me gusta nada planchar, lo odio, de hecho me compro ropa que no hay que planchar adrede para no tener que hacerlo, pero aquí me he sacado un master en plancha. Esta mujer quiere que le planche la ropa que de normal se arruga bastante, y a parte quiere que le planche las camisetas de algodón que de normal no se arrugan nada, la ropa de deporte (fíjate tú para que coño querrá que le planche la ropa de hacer deporte, se pensará que igual se va a correr y encuentra al amor de su vida, y no vaya a ser que le vea una arruga y ya no quiera nada con ella), los bañadores (darte un baño con el bañador planchado debe ser que será más placentero), los pijamas, las toallas (según ella para que ocupen menos espacio en el armario), los trapos de cocina (sí, sí, sí, como lo leéis), y por supuesto las sábanas (como no las vas a arrugar una vez te acuestes. Pero lo que más gracias me hace es, que una vez las quita de la cama para lavarlas, las echa a la lavadora hechas un tramujo, en vez de meterlas en la lavadora dobladas, luego sólo sería plancharles las rayas que se han quedado por doblarlas). Vamos, resumiendo, que plancho todo menos la ropa interior.

Una vez lo plancho, lo de los niños lo ordeno en los armarios, pero lo de ella no me deja, así que se lo dejo bien dobladito o extendido encima de la cama. Pues ella pasa esa ropa a un sofá que tiene, y ahí, evidentemente se vuelve a arrugar, con lo cual muchas veces me vuelve a dejar ropa que ya le he planchado para que la vuelva a planchar, y mi pregunta es ¿tanto cuesta dejarlo en su sitio? Claro como ella no lo plancha, ¡qué más le da que se vuelva a arrugar!

Por otro lado, lo de esta mujer no se si se puede llamar vaguería, comodidad, o tener un coño bien grande  necesitar chacha para todo. Pongo una lavadora, y si no me da tiempo a tenderla, ella no es capaz de tenderla, al día siguiente me la encuentro tal cual la dejé yo, en la lavadora (le da igual que pueda oler a humedad al día siguiente), pongo el lavavajillas y si no ha terminado cuando me tengo que ir, lo mismo, me lo deja ahí hasta el día siguiente que lo recojo yo. Vamos, la vaguería llega a extremos totales cuando para irse a dormir no quita ni siquiera las cosas que tiene encima de la cama, las aparta en un ladito y se acuesta. Esta costumbre también la tienen los niños, más complicada todavía, ya que duermen en camas de 90, con lo cual debe ser más incomodo dormir con cosas en los pies, que cosas en un lado de la cama, vamos pienso yo.

Por otro lado es bastante guarra cochina, no le molesta la suciedad visible. Cuando fui a hacer la entrevista, pasó por al lado de un envoltorio de plástico que estaba en el suelo y no lo recogió, y literalmente, pasó por encima de un trozo de rosquilleta que estaba en el suelo, bastante grande y visible, y tampoco lo recogió. ¡Aluciné en colores! Se ve que el suelo de su habitación es la basura municipal, porque ropa que se compra, etiquetas que tira al suelo y ahí las deja, hasta que llego yo y las recojo. De normal no me deja hacerle la cama, pero hubo un día que llevaba mucha prisa y me dijo que se la hiciera. Ella de normal para hacerse la cama, estira un poquito las sabanas y ya está. Yo le desmonté toda la cama, para volvérsela a hacer y bueno, bueno, aquello era otro basurero municipal, ahí había de todo, rosquilletas, migas, pañuelos, uñas postizas, etc.

Respecto a los niños, son los típicos que no hacen NADA. Lo primero que me dijo cuando hice la entrevista es que sus hijos no hacían nada porque ella no les había dado ningún tipo de autonomía, con lo cual yo por las tardes iba para recoger las cosas que se dejaban por el medio del comedor, prepararles la cena, ayudar a la niña a bañarse y arreglar toda la cocina después de que terminaran de cenar. Podéis imaginar, lo duro que se me hace ver que dos niños de 10 y 12 años no hacen su cama, que no recogen las cosas que se van dejando y que ni si quiera recogen el plato cuando comen o cenan.

Las tareas que hago con los niños es hacerles las camas, ordenar las habitaciones, recoger la ropa que se dejan EN EL SUELO (no la dejan en la cama, no, tal cual se la quitan la dejan en el suelo, sea para lavar o no), recoger todo lo que se dejan en el comedor, recoger los platos y todo lo que se dejan en la mesa después de comer, cenar, desayunar y merendar, prepararles el desayuno o la cena, prepararles el almuerzo, y ayudar a la niña a bañarse, porque con 10 años aun no sabe ¡¡lavarse el pelo sola!! En fin, es para matar a los padres, porque estos niños si con esas edades no hacen nada de eso, ¿qué futuro les espera? Uno en el que necesiten una persona que se lo haga todo.

Los armarios de los niños es un desorden total, os hablo de un armario empotrado de tres puertas, en el cual toda la ropa en vez de estar colgada o guardada en cajones, está en montones.

La primera semana ya me quedé a dormir una noche con ellos. Para mí fue de lo más incomodo, porque al igual que con el niño al que cuido o con la niña a la que doy clases no me ha costado nada interactuar con ellos, con estos dos niños no hay manera.

La niña es la típica tontita que tiene 10 años pero parece que tenga 5 o 6 años. Es inaguantable, y además muy mentirosa. Le he pillado varias mentiras, de cosas que me había dicho la madre, como por ejemplo decirme que ellos de normal se iban a dormir a las 11 de la noche, cuando su madre me dijo que ella se tenía que ir a las 9:30 a dormir.

El niño es el típico reservado que no quiere saber nada de mí. No me saluda cuando estoy en la casa limpiando, el día que me quedé a dormir no quiso jugar a ningún juego de mesa con la niña y conmigo, cuando los recogí del colegio él iba cuatro pasos más hacía delante que nosotras, no quiere mi ayuda en ningún momento, etc. es bastante rarito, además en su cuarto le pillé que tenía guardados los envoltorios de unos bombones, las bolsas del almuerzo plegaditas (su madre les pone el almuerzo en bolsas para congelar) y el papel de aluminio super plegadito también.

Cuando me quedé fue de las 16 de la tarde hasta las 21 del día siguiente, pues fueron los dos días más largos de mi vida, un aburrimiento total. Al día siguiente del día que me quedé a dormir, les dije que esa tarde iba a recogerlos, que se esperasen como el día anterior, en el mismo sitio. Pues nada más lejos de la realidad, estoy esperándolos y de repente pasan fugaces, tipo flash por al lado mío y pienso ¿dónde van?, y veo que se dirigen hacia la puerta de salida, en eso que me voy corriendo y cojo al niño de la camiseta y les digo ¿dónde vais? A buscarte me responde la niña (en su línea trolas) y el niño me dice, yo estaba siguiéndola a ella, y les digo, si os dije que me esperarais donde ayer, además mucha pinta de buscarme no teníais, vamos que querían hacer un escape totalmente.

En fin, estos son la mujer y los hijos, peculiares como os decía al principio ¿verdad?