Cuarta cita de fertilidad

El pasado día 1 de julio tuvimos la cuarta cita con fertilidad. Desde que empezamos en fertilidad, tengo la sensación que las citas, a parte de que te las dan de dos o tres meses, en dos o tres meses, han sido una perdida de tiempo completamente, sin avanzar en absoluto.

159972Cuando llegamos la médica revisó el semiograma que se hizo mi chico a finales de mayo. El semiograma salió peor que el anterior (no entiendo a qué se debe), en el cual está en cantidad de espermatozoides dentro de lo normal, pero la movilidad la tiene bastante baja. Según la médica estaba en el límite entre hacer Inseminación Artificial o Fecundación in Vitro. Como no estaba muy segura le mandó tomar unos sobres como complemento alimenticio llamados Andromás durante tres meses y en ese tiempo repetir la prueba de semiograma. En tres meses debíamos volver a la consulta a revisar los resultados del semiograma de mi chico y mi perdida de peso, para poder decidir si íbamos a IA o FIV.

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Haciendo un breve resumen, desde que empezamos en fertilidad el día 15 de enero, han pasado 5 meses y 17 días exactamente y podemos decir que hemos avanzado un 15% como mucho.

Primera cita revisar semiograma de mi chico y me mandan análisis del ciclo, segunda cita repetición de análisis del ciclo por salir alta la prolactina y repetición de semiograma por salir baja movilidad en la primera prueba, tercera cita revisión de mis análisis, todo bien, cuarta cita revisión del segundo semiograma y repetición por tercera vez del mismo. ¿Hemos avanzado algo o hemos ido haciendo un bucle?

Realmente, desde el 2013 que llevamos buscando a Trufita, no hemos avanzado prácticamente nada, a continuación os muestro un breve resumen de esos avances.

He hecho un pequeño diagrama de flechas con dibujos que he titulado “Resumen de tu búsqueda, mi querid@ trufit@”. 

resumen

En marzo del 2013 me dejo de tomar las píldoras anticonceptivas.

Hasta abril del 2015 mantenemos relaciones sexuales sin ningún tipo de método anticonceptivo y sin ningún control sobre ovulación y demás, lo que se llama “darnos amorcito cuando nos apetece”. Pero por lo visto mis óvulos y los espermatozoides de mi chico no congenian bien y en dos años no hay embarazo a la vista.

En abril del 2015 nos planteamos ir al ginecólogo para buscar una solución a no quedarnos embarazados en dos años, pero lo único que encontramos son inconvenientes sobre mi peso, así que nos rechazan en todos los ginecólogos a los que vamos. En octubre del 2015, por fin damos con una ginecóloga que nos hace caso y nos manda a fertilidad.

En enero de 2016 tenemos nuestra primera cita de fertilidad. Desde entonces hasta ahora hemos avanzado lo que os he contado anteriormente. El próximo 7 de octubre (un día antes de nuestra “no boda” ¿será una señal?), tenemos la siguiente cita. Para esa cita yo debo de haber perdido los kilos que me faltan para tener un peso con IMC <35, mi chico debe de haberse hecho el semiograma y entonces decidirán si vamos a IA o a FIV.

Mis dudas son ¿perderé esos kilos que me faltan en tres meses? Llevo estancada en un peso desde marzo, pierdo dos kilos, engordo dos kilos, así estoy todos estos meses, por más que me esfuerzo, no hay manera de salir de ese peso, y me entra mucha frustración y cabreo.

Si lo consigo, entre pitos y flautas, y como haya lista de espera, me da que hasta 2017 no me harán un tratamiento, entonces ¿conseguiré quedarme embarazada antes de que acabe 2016? ¿o igual hasta 2017 nada, o ya en 2018? En fin que a tontas a tontas, empecé buscando un bebé con 25 años y me da que realmente me quedaré embarazada ya en la treintena…si es que me quedo algún día, porque ahora lo veo lejos rozando el no verlo. Iré modificando el diagrama en función de los avances que vayamos haciendo.

 

 

 

Tercera cita de fertilidad

En la anterior cita de fertilidad la médica me mandó algunos deberes: vacunarme de la rubéola y como obligación no buscar embarazo durante tres meses, repetirme los análisis para ver los resultados de la prolactina, y mi chico tenía que repetirse el semiograma.

Una vez finalizó la semana santa me dispuse a realizar mis correspondientes deberes y mi chico los suyos, pero realmente fue como una cruzada de Indiana Jones.

Para vacunarse de la rubéola hay que pedir cita con el médico de cabecera para que te haga un volante, el cual autorice que me administren la vacuna en enfermería. Pues bien, conseguir el volante estuvo chupado, lo complicado vino después. Cuando llego a la enfermería me encuentro con una señora que me pregunta: ¿pero esta vacuna se administra aquí? ¡WTF! ¿Y me lo preguntas a mí? Me deja en la sala y se va a preguntarle a otra enfermera. Cuando vuelve me dice que efectivamente se pone ahí, pero que la vacuna de la rubéola como tal no la tienen, que deben administrarme la triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) y que tenían que ponérmela en dos veces, una primera ese día y otra un mes después. Como no la vi muy puesta en el tema, le dije que por favor consultara primero con mi médica de cabecera, lo hizo y efectivamente, podían administrarme esa vacuna, pero no hacía falta que me la administraran en dos veces, con una bastaba. Hasta ahí todo perfecto, la odisea vino después, cuando no encontraban la vacuna. La mujer me mandó esperar fuera, y empezó a atender a otras personas, y después de un buen rato, ¡por fin me pinchó la dichosa vacuna! Unos pocos días después me bajó la regla y pedí cita para hacerme los análisis del ciclo de nuevo.

La siguiente cruzada de Indiana Jones fue para conseguir el semiograma. Llevábamos un mes y pico llamando por teléfono para conseguir cita con planificación familiar. Voy a haceros un pequeño resumen de los acontecimientos anteriores para los que no recordéis o para los nuevos seguidores.

Al no estar casados él está empadronado en Pueblote y yo estoy empadronada en Pueblito, A él lo atendieron en Pueblote, le hicieron las primeras pruebas en las que salió de cantidad dentro de la media pero la movilidad baja, con lo cual nos dijeron que hasta que no estuviéramos los dos empadronados en el mismo sitio, casados o fuéramos pareja de hecho, no le repetirían las pruebas. Una vez yo empecé en fertilidad intentamos que nos dieran las pruebas en papel (ya que jamás nos las dieron) y nos pusieron mil pegas, pero finalmente nos las dieron. Mi médica ordenó la repetición de las pruebas, y hasta aquí volvemos a la actualidad.

Llamamos una vez y le dijimos que queríamos una cita para que nos dieran un volante para repetir las pruebas del semiograma, con lo que nos contesta que habla con la enfermera y nos llama. Esa llamada nunca se produjo. Volvemos a llamar y conseguimos cita, pero no pudimos acudir. Volvemos a llamar una tercera vez y nos dice que hace mucho tiempo que tiene el volante, que ya teníamos que haber pasado, con lo cual nos dirigimos a Pueblote, y al llegar allí la enfermera que atiende el teléfono nos entrega un sobre diciéndonos que es el volante y que lleva ahí un mes y pico. Nuestra cara de poema al abrir el sobre y ver que contenía las pruebas del semiograma (esas que ya nos dieron en papel pese a las pegas que nos pusieron) en vez de el volante que nosotros queríamos, fue digno de fotografiar para que pasara a nuestros recuerdos de cosas surrealistas. Pero para más inrri, la mujer nos discutía que eso era lo que nosotros le habíamos pedido por teléfono. Finalmente, nos dijo que ella nos podía dar cita para finales de agosto, pero que si los queríamos antes, fuéramos a la médica de cabecera. La médica de cabecera no nos puso problemas y a los 4 días mi chico ya tenía el semiograma hecho (tardamos más en conseguir el volante que en conseguir cita para las pruebas en sí).

El pasado mes de mayo tuve mi tercera cita con fertilidad (fue una cita gastada para nada). Llegamos allí y me dijo que los resultados sobre la prolactina habían salido correctos. Nos preguntó sobre el semiograma  y nosotros teníamos cita con la médica de cabecera de mi chico más tarde, así que le dijimos que buscara en el ordenador a ver si estaban. Nos dijo que no podía acceder a las pruebas hechas en otro hospital (no entiendo por qué no pueden consultar los resultados de cualquier hospital o lugar con el número de SIP, ¡me indigna eso!). Conclusión: sin los resultados del semiograma de mi chico, no podía seguir conmigo, debido a que si los resultados eran favorables seguirían haciéndome pruebas a mí, me harían un cultivo de óvulos (no sé que es eso, y en internet no he encontrado nada) y la histerosalpingografía, por el contrario, si los resultados eran negativos, pasaríamos directamente a IA (no entiendo que no siguen haciéndome pruebas a mí, ya que yo también podría tener algún problema). Su recomendación en esa cita fue que siguiera perdiendo peso y que trajéramos los resultados del semiograma en la próxima cita.

Los resultados del semiograma han salido completamente idénticos a los anteriores, con lo cual, según nos dijo, iríamos directamente a IA, pero aun me faltan unos cuantos kilos para llegar al IMC que debería tener y mi duda es ¿miento y digo que ya peso los kilos que debo de pesar o digo la verdad? No aparento (según me dice la gente) lo que peso y nunca me han pesado en la consulta, no sé que hacer…

Por otro lado, como Roja no me baja, me tomo progesterona todos los meses para provocarme la regla. El mes pasado se me olvidó tomármela y cuando me tocaba que viniera, tuve todos los síntomas que suelo tener cuando me va a bajar, pero no hizo acto de presencia. Este mes, se me volvió a olvidar tomarme las pastillas y unos días antes de que me tocara, manché rosa clarito al limpiarme, no le di mayor importancia, pero dos o tres días después empecé a tener dolores en el ovario derecho, empezaron a dolerme los pechos y a salirme granitos, y de repente empecé a marcar, y al día siguiente vinieron los dolores fuertes de tripa y Roja en todo su apogeo. ¡ME HABÍA VENIDO ROJA POR SÍ SOLA! Desde el año pasado que no veía a Roja por sí sola y eso que no es la primera vez que se me olvida tomarme la progesterona. Con lo cual, que haya venido por sí solita es muy pero que muy buena señal, significa que igual con la bajada de peso mi cuerpo posiblemente se esté regulando e igual este mes si ovule, así que, ¡ojala, ojala me quede embarazada este mes y no tengamos que pasar por ningún tratamiento! En fin, a ver qué pasa, todo se sabrá a final de mes…CONTINUARÁ…

La infertilidad: impedimentos y tabús

Leyendo el blog EL CAMINO DE IRIS he descubierto que los días 4 y 5 de junio se ha programado la 1° quedada nacional infertil en Valencia (si os interesa asistir podéis informaros aquí).

La verdad que me encantaría asistir a la quedada, conocer a otras personas (bloguer@s o no) que pasan por lo mismo que yo en la actualidad o que ya han pasado por ello. Escuchar consejos, ampliar información y resolver dudas. ¿Algun@ de vosotr@s va a asistir?

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Esta quedada me ha inspirado a escribir una entrada sobre el secretismo, los tabús, la desinformación, las trabas, los costes, etc. que hay sobre este tema.

Cuando una pareja se encuentra que lleva tiempo buscando un bebé pero no hay manera de quedarse embarazados, empiezan a suscitar las dudas de si alguno de los dos miembros tendrá algún problema de infertilidad.

Existe una gran desinformación sobre este tema al igual que sobre el tema de la reproducción. No sé, si a vosotr@s os pasó lo mismo, pero yo me pensaba que era facilísimo quedarse embarazada y que cualquier día del ciclo podía suceder, no sé si por la televisión que lo hacen todo tan bello y fácil o por la obsesión de los padres de que tomes precauciones para no quedarte embarazada (sin trasmitir que lo más importante, a parte de prevenir un embarazo no deseado, es evitar una ITS).

Entonces llega ese momento en el que ya has empezado a rendirte sobre la posibilidad de  que un embarazo natural suceda, te planteas llegar al problema mediante la sanidad (hablo de mi caso personal por la SS, no sé si en las clínicas privadas sucederá lo mismo). Si eres una mujer mayor de 35 olvídate de que te hagan mucho caso, por otro lado si tienes obesidad o sobrepeso y tu IMC no es el que ellos piensan que es adecuado olvidate también de que te hagan mucho caso o por el contrario eres madre soltera, o lesbiana, en muchas ciudades directamente ignoran tu caso. Esto que voy a escribir es mi opinión, puede que haya gente que esté de acuerdo conmigo y puede que otras personas no lo estén. A mi me parece muy injusto que se les pongan trabas para poder someterse a un tratamiento de fertilidad, a mujeres que de forma natural no puede tener hijos por ser mayores de 35, no tener un IMC “correcto”, ser madres solteras o lesbiana. ¿Cuántas mujeres son madres de forma natural teniendo más de 35 años? ¿Por qué a través de un tratamiento no tienen derecho a ser madres? ¿Cuántas mujeres obesas o con sobrepeso han sido madres, y no una vez, sino varias? ¿Por qué no puede ser madre una mujer con obesidad o sobrepeso con un tratamiento de fertilidad? Ya sé que los motivos son los peligros que hay al tener un hijo a esa edad o con un IMC no saludable, que corre peligro la salud de la madre y del bebé, pero no impide que a mí me parezca muy injusto, ya que los mismos problemas puede tener una mujer con esas condiciones de forma natural.

En mi caso, tienen una excusa clara para mandarme otra vez a la lista de espera, como intentaron hacer, y si hubiera estado desinformada lo hubieran conseguido, pero con mi problema, empecé a informarme, a leer vuestros blogs y he aprendido mucho este último año, lo que me permitió conseguir que me hicieran caso, ¡ya bastante lenta va la SS como para volver a la lista de espera!

Vale, ya estamos dentro de reproducción, haciéndonos pruebas y tratamientos ¿y ahora qué?, ¿se lo cuentas a tus seres queridos o lo llevas en secreto? Y cuando te quedes embarazada ¿ha sido de forma natural, o cuentas la verdad? Pues el otro día en nuestra última visita de fertilidad (ya os la contaré en otra entrada), mi chico me dijo que si llegábamos a tener un hijo gracias a algún tratamiento de fertilidad que diríamos que había sido de forma natural porque si decíamos lo contrario sería avergonzarlo, por no poder tener hijos. Me pareció una auténtica tontería, ¿por qué tendría que mentir? Si me preguntan, jamás me avergonzará contar que mi hijo vino al mundo gracias a los avances de la ciencia. Para mí a día de hoy no es un tema tabú, he contado abiertamiente que estamos en tratamiento de fertilidad, la gente que no sabe más sobre cómo va nuestro caso es porque no se interesan (como mis super cuñad@s) o porque piensan que es una cuestión de relajarse y no un problema de infertilidad ( como mi tía). No concibo el tabú sobre este tema, lo respeto pero no lo comparto, por ejemplo, uno de los hermanos de mi chico y su mujer se sometieron a FIV para tener a la nena, pero ellos lo han llevado totalmente en secreto y han dicho que la nena fue por IA, la verdad que no sé por qué habrán mentido en el tratamiento. Luego ellos son los primeros que a nosotros ni nos preguntan, ni se interesan cuando nosotros intentamos hablar de cómo nos va el tema, ¡parece mentira que hayan pasado por lo mismo que estamos pasando nosotros!

Por el contrario, si una pareja o mujer decide ir por lo privado por las razones que sean, ¿es justo que tener un hijo sea tan caro? A mi no me parece justo…

Segunda cita en fertilidad

Hace mucho tiempo que no escribo, no es porque no tenga cosas que contar, que tengo millones, sino porque a parte de que he estado una semana sin ordenador, es que mi tiempo es poco.

Esta semana tenía la segunda cita en fertilidad para revisar los análisis y responderme algunas dudas sobre lo sucedido el mes pasado con mi regla.

La super mega extra simpática ginecóloga no estaba, era otra médica, que de verdad si fue muy amable y simpática conmigo, por ello mismo me alegré muchísimo de que la otra no estuviera.

Resulta que en los análisis me ha salido que no tengo la vacuna de la rubeola, es decir, que no se me ha mantenido en la etapa adulta, inexplicablemente, así que me tengo que vacunar otra vez, con lo que me ha solicitado que durante tres meses tome precauciones para no quedarme embarazada.

También me salió que tenía la prolactina muy alta y eso le preocupó. Según me comentó es una hormona que se altera muy fácilmente por el estrés. Así que me ha mandado repetir los análisis.

Le comenté lo que me pasó, con lo que me miró para ver si todo estaba bien. Me dijo que todo estaba bien, que no había quistes ni nada raro. Ella no me supo responder qué podía haber desencadenado ese sangrado, no podía asegurar que fuera un aborto porque había pasado tiempo y en la ecografía no veía nada, o si podía haber sido un derrame por una acumulación de sangre de otros meses, o por un desgarro.

La verdad que en estos temas los médicos no aclaran mucho, o por lo menos los que me han tocado a mí durante este tiempo, porque por más que le hacía preguntas, era como si habláramos idiomas diferentes, porque me explicaba las cosas brevemente, sin detalle alguno y en idioma médico, con palabrería extraña que mi mente no llega a reconocer. Conclusión, que me quedé tal y como entré, con deberes por hacer en estos dos meses hasta la próxima cita que la tengo en mayo.

Tengo que vacunarme de la rubeola, para ello tengo que pedir cita en mi médico de cabecera, para que me derive a la enfermería, y hasta el 29 de marzo no me han dado cita, ya que pillan todas las fiestas de por medio.

Tengo que repetirme los análisis del 3 al 5 del ciclo.

Mi chico tiene que repetirse el semiograma, que ya debería de habérselo repetido, pero nos han estado dando largas, así que le pedí a la doctora que por favor me hiciera un escrito pidiendo el semiograma para mi chico, y como era muy maja no me puso ningún tipo de problemas.

Y lo más importante, debo seguir con mi rutina de dieta y ejercicio para seguir perdiendo peso, para poder someterme en un futuro, si es necesario, a un tratamiento de fertilidad.

En fin, que así ha quedado la cosa. La verdad que no me extraña en absoluto que la prolactina se me haya disparado, porque estoy muy estresada, y me altero con el mínimo suceso que pase. Estoy haciendo verdaderos esfuerzos por no alterarme, por mi salud ante todo, pero me está siendo muy complicado con todo lo que está pasando. Ya os contaré en otra entrada.

¿Posible aborto natural?

Llevo semanas un poco de relaxing (¿relaxing? ¿Qué es eso…?) estrés total. Los regalos de los invitados y los bebés ya están terminados y me había puesto con la invitación pero hemos tenido problemas para poder imprimirla, ya os contaré en otra entrada. Entre los quebraderos de cabeza que llevo con la invitación, la búsqueda de mi vestido, que me están metiendo prisas las tiendas porque me queda poco tiempo y encima pillo Semana Santa y agosto, la búsqueda del traje de mi chico, el trabajo, y problemas y agobios de mi chico en su trabajo, estoy que voy más acelerada de lo que mi cuerpo y mi mente puede y eso creo que me ha pasado factura. Os cuento…

¿Os acordáis que hice una entrada de que Roja se había ido a Hawaii? Pues bien, resultó que mi regla se me retrasó una semana, muy raro en mí desde que me tomo la progesterona. Mi regla desde que me tomo la pastilla es super puntual, dos días después de dejar de tomarme la pastilla, me baja.

Una semana después de la fecha en la que Roja tenía que bajarme, me baja, y como siempre me baja poco abundante y marrón, nada de rojo. Me dura tres días y me termina. Pero toda la semana estuve con dolor de cuerpo y malestar, un dolor como si me fuera a bajar la regla, pero la regla ya me había bajado, pero yo seguía sin encontrarme bien. Dos días después de terminar con la regla, de madrugada empiezo a tener unos dolores muy fuertes de regla, pero dolores insoportables, ¡jamás había experimentado ese dolor tan fuerte de regla! Me levanto al baño, me limpio, y cual es mi sorpresa que de repente veo muchísima sangre muy roja y con muchos coágulos. Por supuesto, me asusté y llamé a mi chico, que también se asustó. Eso no era normal, la regla ya me había bajado y me había terminado, entonces ¿esa sangre que era?

Estuve toda la mañana con dolores, ni tomándome un ibuprofeno se me pasó hasta que no pasaron unas horas. Con sangre y coágulos estuve todo el día y al día siguiente apenas manchaba, aun seguía manchando un poco pero de vez en cuando.

Se lo dije a una amiga que había pasado por un aborto natural y me dijo que parecía un aborto, y mi nutricionista me dijo lo mismo. No sé si habrá sido un aborto o regla. Dos días antes de que me sucediese esto me hice los análisis de fertilidad, no sé si ahí podría reflejarse si estaba embarazada, vosotras que entendéis más de estos temas si podéis decirme a ver…

El día 15 de marzo tengo cita en fertilidad, le comentaré a la ginecóloga super mega extra maja estúpida, lo que me ha pasado a ver qué me dice.

La verdad es que me preocupé muchísimo, porque nunca me había pasado, pero no fui al médico porque al día siguiente ya estaba mucho mejor.

Roja se ha ido a Hawaii

hawaiiLo que leéis en el título, mi amiga Roja me ha vuelto a dejar tirada, sin aviar ha cogido las maletas y se ha ido a Hawaii, este mes precisamente, que necesitaba que viniera para hacerme los análisis de ciclo que tanto me costó conseguir. ¡Esta puñetera señora no quiere que me quede embarazada, por lo que veo!

Como todos los meses, me he tomado las pastillas de progesterona para que me baje la dichosa regla (porque sino no me baja) y todos los meses, dos días después de que me deje de tomar la progesterona, como un relojito viene puntual. No es abundante ni muy duradera, apenas mancho y me dura unos tres días, pero ya hace su acto de presencia. Pero este mes, han pasado ya cuatro días desde que terminé de tomarme la progesterona, y aquí sigue, sin dar señales de vida.

La semana pasada hablando con una amiga, le dije que nada más me bajara la regla tenía que ir al medico a pedir cita para hacerme unos análisis, y entonces ella me preguntó ¿y si no te baja? Yo toda segura le respondí, no puede ser, me tomo pastillas para que me baje, y desde que me las tomo, todos los meses me baja puntual. ¡PAM! Antes hablo, antes no me baja.

Mis síntomas de regla suelen ser granitos en la barbilla, dolor de pezones  (desde que me tomo la progesterona, antes no me dolían nunca), dolor de piernas y riñones, dolor de ovarios, y dolor de tripa, pero alternos, cada mes tengo alguno de estos síntomas, pero nunca todos a la vez  (¡soy rara, lo sé!). Pues este mes, la semana pasada ya empezaron a salirme granitos por la barbilla, y el domingo (que es cuando tenía que presentarse la petarda), empezaron a dolerme los pezones, pero nada, no había señales de mi amiga Roja.

Pasan los días y empiezo a preocuparme, y pienso ¿y si estoy embarazada? Menudo puntazo sería que ahora que empiezo las pruebas en el hospital me quedase embarazada, y me hago un test de embarazo para ver si he tenido un poquito de suerte, pero el resultado es más blanco que el blanco nuclear, así que nada, esa opción descartada.

Así que ahora, aquí sigo, invocando a la impresentable de mi amiga Roja, llamando a los dioses y ancestros de las constelaciones para que la hagan volver de Hawai, y así poder hacerme los tan ansiados análisis. Porque sino, ya me toca esperarme al mes que viene, retrasar la cita que tengo en marzo a abril (si es que la señora se digna a presentarse en febrero) y ale, otro mes más de espera (¡pero bueno, qué más da un mes más de espera, cuando he esperado un año a que me hagan pruebas!).

No sé si notaréis lo mal que me cae mi regla, y el cabreo que llevo ahora mismo con ella, pero es palpable en el ambiente, me trae muchos quebraderos de cabeza, y ya no sé que hacer, si pudiera cambiarla en un rastro lo haría, pero por naturaleza es la que me ha tocado, y es un poco como la ley de Murphy, cuando quiero que aparezca, ella no quiere aparecer, y cuando no deseo para nada que aparezca y que se vaya de viaje unos nueve meses, ella aparece a dar por saco. En fin, a ver si al final se digna a aparecer este mes, sino tendré que esperarme al mes que viene para hacerme los análisis.

Primera visita en fertilidad

Bueno hoy era día 15 de enero, y tenía mi primera visita en fertilidad a las 11:40. He estado toda la semana bastante nerviosa pensando que me iban a poner pegas para hacerme pruebas por el peso, aunque realmente para hacerme pruebas el peso no influye, influye una vez me tengan que hacer un tratamiento, pero de aquí a que llegue el momento de hacerme un tratamiento seguramente, al ritmo que voy perdiendo peso, haya perdido los kilos que me hacen.

Ayer fuimos al pueblo de mi chico para recoger el semiograma, ya que cuando se lo hicieron no nos lo dieron. Una vez llegamos allí, la enfermera nos puso mil y una pegas para dárnoslo, porque decía que no nos lo podía dar así por qué sí, necesitaba información, así que le dijimos que yo tenía cita en el hospital para fertilidad y que me dijeron en planificación familiar que lo llevara. Después de haberle explicado el motivo tres o cuatro veces, porque no entendía que no estuviéramos empadronados en el mismo sitio, nos remitió a otro sitio, donde nos hicieron esperar un rato. Una vez ya en la consulta, nos dicen que eso lo puede sacar desde el ordenador otro médico, pero bueno que nos lo sacan (que panda de vagos están hechos en la seguridad social, de verdad me ponen muy nerviosa).

La primera enfermera que nos atendió ayer, nos dijo que si íbamos al ayuntamiento con un recibo al nombre de mi chico, fácilmente se iba a poder empadronar conmigo (así de sencillo, aunque yo dudaba mucho que fuera así de fácil). Pues bien, hoy nos hemos levantado pronto y nos hemos ido al ayuntamiento y nos hemos quedado tal y como hemos llegado, cada uno empadronado en un sitio, porque necesitamos la autorización de mi padre para que mi chico se pueda empadronar, y evidentemente, como ahora no me hablo con él, pues va ser que no se la voy a pedir (no me la daría aunque se la pidiera porque ya me lo dijo).

Después nos hemos ido al hospital, y nada más llegar me han llamado. Entro y lo primero que hace la médica es preguntarme mi peso y mi estatura para calcularme el IMC, luego me hace una serie de preguntas sobre mi regla, si he tenido algún embarazo o aborto y si tengo alguna enfermedad u operación. Cuando termina de hacerme el cuestionario me dice lo mismo que me han dicho todos, que hay una serie de normas que hay que cumplir para someterse a un tratamiento de fertilidad, y una de ellas es tener un peso determinado, con lo que le he respondido que ya lo sabía, pero que para hacerme las pruebas no hacía falta tener un peso determinado, entonces se me ha puesto chula diciendo que no valía la pena hacerme ahora las pruebas, porque de aquí a que perdiera el peso o que igual no llegara a conseguir el peso que necesito (¡dando ánimos!), los análisis ya estaban caducados (que caducaban en seis meses) y había que repetirlos, que era un gasto de dinero tonto (como si saliera de su propio bolsillo), y le he dicho que no sólo tenía que hacerme análisis que había más pruebas que hacer y que podía tardar casi un año en hacerme las pruebas, y que de aquí allí había perdido el peso necesario para hacerme cualquier tipo de tratamiento, entonces me ha contestado que ellos hacen las pruebas una vez que saben que se puede hacer un tratamiento.

Si hubiera sido una persona que voy desinformada, le hubiera dado la razón a la médica, porque según me lo decía, parecía que sólo tenía que hacerme dos análisis, entonces hubiera pensado que ahora mismo aun me quedan unos cuatro meses para poder conseguir un peso adecuado, así que me hubiera esperado esos cuatro meses a hacerme los análisis y directamente hacerme un tratamiento, ¡pero nooooo, a mí ya no me la cuelan, que voy con la lección aprendida de casa! Así que con mis argumentos, le he ganado la batalla, y he conseguido que me mandase los primeros análisis del ciclo, y bien contenta que he salido por haberle plantado cara y haber conseguido resultados positivos.

Unos me los tengo que hacer entre los días 2 y 5 del ciclo menstrual y otros entre los días 23 y 25 del ciclo menstrual. La regla, según mi calendario, la tengo prevista para el día 25 de enero, así que en nada me estoy haciendo los primeros análisis.

Le he preguntado a la médica que peso debería tener para poder someterme a un tratamiento y la cifra que me ha dicho no está muy lejos de la que peso ahora mismo, así que no sé exactamente porque me ha puesto tantas pegas. Con un poco más de esfuerzo del que estaba poniendo hasta ahora puedo conseguirlo en cuatro meses.

De momento los propósitos que me puse para el año nuevo sobre el tema del peso, estoy consiguiéndolos:

  • Me voy andando al gimnasio. A la ida voy con bastante velocidad y me sirve para tener la energía a tope y querer más, y a la vuelta voy con más calma y me sirve para relajarme, además me da el fresquito y el airecito en la cara y me siento genial.
  • Estoy yendo casi todos los días al gimnasio, esta semana he ido todos menos el martes y el jueves, y he hecho dos horas de aquagym, mañana haré zumba y el domingo aquagym.
  • La dieta la estoy cumpliendo a rajatabla.

Estoy muy contenta porque cada día que pasa me siento más orgullosa de los logros que hago, cada vez que me voy caminando al gimnasio me siento feliz por haber cumplido mi propósito, cada vez que entro en una clase del gimnasio me siento orgullosa de mí misma por ir al gimnasio en vez de quedarme en casa, y cada vez que me niego a saltarme la dieta a pesar de tener alguna que otra tentación, me siento pletórica, porque negarse a las tentaciones para mí no es nada fácil, así que es todo un logro tener fuerza de voluntad, pero siempre pienso en los resultados que voy a obtener, y es más fuerte toda la vida de felicidad con mi trufita que un minuto de placer comiendo algo que me gusta y que engorda.

Esta foto la debo de tener muy presente en este camino que me queda por recorrer hasta alcanzar la meta.

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Voy en buen camino y muy contenta que me siento conmigo misma, ¡un pasito menos para alcanzar mis metas! ¡SÍ SE PUEDEEEEEE!

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