Cada días más cerca de conseguirlo

En mayo empecé con un nutricionista, el cual me dio una dieta (no personalizada),que se basaba en restringir comida. Sólo podía comer carne, excepto cerdo y cordero; pescado (azul solo dos días a la semana); verduras; fruta (menos uva, plátano y otra que no recuerdo ahora el nombre, era una fruta de estas raras) y huevos (dos veces a la semana). Nada de arroz o pasta. Dos días de la semana, debía comer todo el día una dieta especial basada en sólo dos alimentos, de normal mi comida esos dos días se basaba en pollo piña o pollo sandía. Esta dieta además venía con una tabla en la que te ponían los alimentos que no podían combinarse entre ellos porque sino engordaban (por ejemplo la carne con el queso que es algo que a mí personalmente, me encanta).

En esta dieta además de pasar un hambre horrible (sobre todo los dos días de dieta especial), se me hacía muy pesada porque tenía muchas restricciones de alimentos que a mi me encantan como es el arroz. Los dos días de dieta especial lo pasaba verdaderamente mal, porque a mi la piña no me sienta bien, me produce muchos retortijones y diarreas y posteriormente, al cambiarlo por sandía me di cuenta que me pasaba exactamente lo mismo.

Con esta dieta perdí hasta 6kg en un mes, pero luego recuperé 1,5kg en una semana haciendo exactamente lo mismo. Claro al ver el nutricionista que no perdía me aconsejó no seguir yendo y no tirar el dinero (por lo menos fue honrado).

Fue ahí cuando empecé con la nutricionista a la que voy ahora, concretamente el 18-06-2015. Primero hice una primera visita una semana antes, en la cual tuve una pequeña entrevista con ella, donde me preguntaba mis rutinas durante el día y toda la comida que me gustaba, sin importar si engordaba o no (pasta, arroz, pizza, bocadillos, etc.). A raíz de lo que yo le dije, me elaboró una dieta personalizada, con mis gustos, calculando cada día las calorías que tenía que tomar para perder peso.

Mi dieta no es una dieta restrictiva, es decir, como de todo (pasta, arroz, verduras, fruta, carne, pescado, pan, fiambre, pizza, bocadillos, hamburguesas en pan de hamburguesa, etc.) pero en pequeñas cantidades, todo pesado milimétricamente. A esto le tenemos que añadir que todas las semanas me pincha mesoterapia y eso también creo que me está ayudando a perder peso.

Desde el día 18 de junio de este año hasta ahora con esta nutricionista he perdido 12kg (el peso me lo guardo para mí, que si os digo lo que peso os asustáis)

Cada día que voy a pesarme (voy todos los jueves) voy con miedo de no perder peso, de engordar o de perder poco, pero llego allí y veo que pierdo constante, cada semana 500gr, 800gr o 1kg y veo que vale la pena el sacrificio, el esfuerzo, y la tenacidad de todos estos años por encontrar un nutricionista o una dieta que por fin me hiciera perder peso.

He comprobado que a mi peso no le van bien las dietas en las cuales te privas de ciertos alimentos, creo que mi cuerpo necesita comer de todo en pequeñas cantidades para perder peso.

Estoy muy pero que muy contenta, espero poder lucir mi cuerpo de siempre en mi boda y poder lucir un precioso vestido de novia. Por fin veo que se va abriendo una luz entre tanta oscuridad, veo que por fin las cosas me sonríen un poco y siento que estoy cada días más cerca de conseguir mis sueños.

dibujo bajar de peso

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ERRORES QUE COMETÍA EN LAS DIETAS

Después de haber probado muchas dietas (endocrino, nutricionista, dietista y naturópata con reiki),  llegar a perder 6-10kg muy lentamente y dejar de perder, incluso engordar, aunque seguía haciendo la dieta,  era muy frustrante. Entonces me hablaron de la nutricionista a la que voy ahora, me dijeron que era muy buena y que la gente perdía mucho peso progresivamente, además también hacía mesoterapia.

Se trata de una dieta en la que como de todo: pasta, arroz, pan, verduras, frutas, carne, pescado, incluso pizza; pero todo en muy pocas cantidades, vamos lo que se conoce como dieta mediterránea.

dieta_mediterranea

Ella lo que hace es que suma las calorías de todos los alimentos cada día, así que está todo contado al milímetro. Esto se hace calculado el IMC de una persona y haciendo una operación matemática para saber cuántas calorías al día debe ingerir una persona para estar en su peso ideal.  Si come menos calorías, se producirá la pérdida de peso. Por ejemplo, si necesitas 2000kcal para adelgazar, eso te lo puedes comer en curasanes, que no es nada sano, y que además igual te comes 5 o 6 y ya son las 2000kcal, o esas calorías las repartes todo el día comiendo 5 veces al día poca cantidad y sano.

En las otras dietas que he hecho cometía bastantes errores que en esta he corregido:

El desayuno debe ser la comida más fuerte del día, pues por eso yo me metía entre pecho y espalda unas tostadas de unos 60gr de pan con mantequilla y mermelada (por supuesto todo light), un zumo de naranja con 4 naranjas y unas 3 o 4 nueces para que me dieran energía para todo el día. Cuando le conté a ella todo lo que desayunaba me dijo que eso era una barbaridad. Me dijo que el zumo de naranja tiene muchas calorías (con lo que me gusta el zumo de naranja a mí, es lo que más echo de menos), así que ahora mi desayuno es un vaso de leche desnatada con café y dos cucharadas de azúcar, y 40gr de pan con aceite o dos nueces. Evidentemente si tengo que elegir entre pan o nueces ¿qué creéis que voy a elegir? Claro, el pan, que llena más.

Leche desnatada vs semidesnatada.  En todas las dietas te ponen leche desnatada, pero yo nunca había hecho caso, porque cuando era pequeña tomé un sorbo de la leche de mi madre desnatada y casi me da un telele de lo malo que estaba eso, así que se me había quedado esa imagen en la cabeza y seguía tomando leche semidesnatada. Esta dieta no iba a ser diferente, y me ponía también leche desnatada. Mi chico muy listo él, me dijo que me hacía el desayuno, y yo le dije que sí, sin imaginar que me compraría leche desnatada y me diría que era leche semidesnatada, entonces yo me la bebí como si nada, no noté la diferencia ni nada. Al terminarme el vaso me lo dijo y dije: ¡ah pues no está mala! Así que ahora bebo leche desnatada.

Leche en vaso vs en taza. A mí me encantan las tazas grandes, no las típicas de bar, y por lo tanto me bebía mi vaso de leche en taza. Cuando vi la dieta, lo que me pertenecía de leche era un vaso normal y corriente de cristal.

Hacer cinco comidas al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena). Yo nunca hacía las cinco comidas al día, ni las sigo haciendo, desde el desayuno hasta la comida no me entra hambre, así que el almuerzo lo omito, pero lo que se puede hacer con esta dieta es pasártelo a otro momento del día, yo me lo paso a la merienda.

Cantidades de pasta, arroz, carne y pescado: de pasta y arroz sí que siempre que he hecho una dieta lo he pesado y he respetado las medidas que me ponía, pero de carne y de pescado nunca lo he pesado, porque cortar un filete de pescado o de carne comerte solo un muslo o media pechuga es un rollo. Pues bien, en esta lo peso todo al milímetro, si es un muslo de pollo pues es un muslo de pollo, si de una lubina me toca la mitad, pues me como la mitad, es así y sí quiero adelgazar tendré que cumplirlo a raja tabla.

La fruta: con la fruta llevo mucho lío. La fruta engorda en el postre, hay que comerla antes de las comidas. La fruta sólo para almorzar o merendar. Come cinco piezas de fruta y verdura al día. Estas son frases típicas que he oído durante todos estos años de dietas infernales. Mi nutricionista de ahora piensa que la fruta engorda mucho, de hecho ella no me iba a poner fruta en la dieta, pero yo le dije que no quería yogures de postre, que los 0 estaban malísimos, así que de postre, al final, me puso fruta, eso sí medida también. Entre 100 y 150gr de fruta tengo que tomar, dependiendo de la fruta que sea. Eso equivale por ejemplo a unas 10 cerezas y a una cortada de melón más o menos.

El alcohol para cocinar: yo era de cocinar con alcohol bastante, nunca me habían puesto ninguna pega los médicos, pero esta nutricionista me dijo rotundamente que no, que el alcohol engorda mucho, mucho. Sólo cuando ella me lo pone en la receta puedo usar un chorrito de alcohol para cocinar.

El aceite: este es el error más gordo que he cometido durante todo este tiempo de dietas. Yo nunca he medido el aceite que usaba cada día, y esta nutricionista me dijo que era muy importante que midiese el aceite de cada día, tenían que ser tres cucharadas soperas al día. Claro, con eso pensé, no puedo hacer nada. Pero si luego te pones a pensar detenidamente, todo es a la plancha, al horno, al vapor, o cocido, entonces, tampoco necesitas tanto aceite. Lo que hago yo es que cada mañana lo mido y lo pongo en un bote de spray que me he comprado y eso es lo que sé que tengo que gastar, y el spray hace que no desperdicie mucho aceite. La mayoría de días me sobra bastante y eso es lo que más me ha sorprendido.

Obviamente no pongo lo que todos sabemos:  nada de fritos, dulces, picar entre horas, nada de picoteo salado, helados, bebidas con gas tipo coca-cola, fanta y nada de alcohol. Por supuesto, nada de irse a comer y a cenar fuera de casa (sin tu taper) durante una temporada (otra cosa que echo mucho de menos y el comerme algo en el cine mientras veo una película también lo echo de menos).

La dieta la llevo muy bien, no paso nada de hambre, y eso que las cantidades son muy bajas. Los que estáis a dieta, ¿cómo la lleváis?

MI VISIÓN DE LA OBESIDAD

Mi odisea con las dietas también es larga. Después de que me sucediera el “suceso” y engordar tanto, estuve un año hundida, y no hacía nada por adelgazar, pero al año siguiente, me miré al espejo y me dije a mi misma:

-Tienes que dejar de estar así, debes adelgazar, tú no eres esta, y tu forma de ser también está cambiando.

peso-ideal

No sé si alguien se sentirá como yo, pero para mí el engordar tantos kilos y pasar de un peso medianamente normal (siempre he tenido caderas y piernas, pero he estado en mi peso normal) a estar con sobrepeso ha influido en todos los ámbitos de mi vida:

Salud: cuando estaba normal, siempre he sido una chica que ha cuidado su alimentación, porque tengo tendencia a engordar. También hacia deporte para mantenerme en mi peso, no hacia excesivo deporte, sino que iba a alguna clase de batuka, pilates, aquagym. Ahora no puedo ni subir un piso por las escaleras, me ahogo. Me cuesta cortarme hasta las uñas de los pies. Para mi todo es un gran esfuerzo. Sentirme así es lo peor del mundo.

Personalidad: yo antes era una persona extrovertida, segura de mí misma, luchadora y que no me dejaba pisotear por nadie. Hasta que me he planteado cambiar mi actitud hacia la obesidad, yo me había vuelto introvertida y con miedo al rechazo por mi físico, con una autoestima muy baja, sin fuerzas para luchar y aguantando que me pisoteasen, pero decidí poner fin a eso, y volver a ser yo.

Familia: cuando yo decidí ponerle fin a mi obesidad, se lo comuniqué a mi padre y su respuesta me fascinó: no me creo nada, tú estás gorda porque quieres, no es ansiedad, es porque comes. Tampoco cuenta mucho mi familia en este punto, porque mi familia es para comer a parte, pero yo la añado porque es parte de mi malestar.

-Trabajo: antes de engordar me contrataban en trabajos, aunque fueran temporales. Después de engordar, yo seguía entregando mi curriculum con una foto antigua, con lo cual me llamaban, me hacían la entrevista y no me contrataban. Un día decidí cambiar la foto y poner una mía actual, quería comprobar si eran imaginaciones mías o que de verdad no me contrataban por mi físico como yo sospechaba. Evidentemente, desde que entrego mis curriculums con una foto actual no me llaman para concertar una entrevista.

Sociedad: la gente al estar gorda te mira mal por la calle, te desprecian, la sociedad en general está enfocada hacia un estereotipo delgado. Yo he sufrido en clase que se separen de mi en el pupitre, que me llamen gorda en mi cara, que me digan que algo no lo puedo hacer porque estoy gorda o que yo proponga algo y no me hagan caso y alguien proponga algo similar a lo mio y le hagan caso. Cuando estaba normal, no tenía ningún problema para relacionarme socialmente, ni nadie me ha llamado gorda, ni me ha mirado mal nunca. Los estereotipos sociales se ven en anuncios de televisión, en programas de televisión, en tiendas de ropa y de zapatos, en cualquier restaurante, en las pasarelas, en cualquier anuncio que aparece en revistas o periódicos. Nunca se verá a ninguna mujer gorda en ninguno de esos sitios que he mencionado.

Ropa: ¿qué decir de la ropa? Yo antes usaba una 42, una talla que es difícil de encontrar en una tienda normal de ropa de chica joven, exactamente no sé por qué es complicado, ya que el 70-80% de personas usan entre una 40 y una 42. Pero bueno, no tenía problemas para encontrar ropa que me gustase, como los tengo ahora. Donde vivo hay dos o tres tiendas que venden ropa de tallas grandes y que más o menos sea asequible, digo más o menos, porque un pantalón ya vale de 30€ a 40€, encima no es ropa de una chica joven, suele ser ropa de “maruja” o de mujer bastante mayor. Si pudiera elegir, jamás me compraría esa ropa.

Para cambiar todo esto, he intentado muchas dietas, llegaba a perder 6 kilos, que me costaba la vida perderlos, me estancaba, me deprimía y me las dejaba. No entendía porque mis esfuerzos matándome a hacer ejercicio y a hacer dieta no daban resultados. Un día, muy angustiada y harta de hacer dietas sin resultados a largo plazo, me plantee ir a una psicóloga y a un nutricionista. El nutricionista me dijo que no perdía por la regla, que cuando me bajase la regla volviese, pero como tampoco me gustó como me planteaba la dieta, porque era eliminando alimentos, decidí no volver. Asi que al bajarme la regla probé una nutricionista de la cual me habían hablado muy bien. Fui y me preguntó mis gustos del desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena. Y me ha hecho una dieta acorde con esos gustos, eso sí, súper estricta. Se trata de una dieta en la cual todos los alimentos (incluidos el aceite) van pesados, con pesos muy bajos, pero donde puedo comer pasta, arroz, guisados, carne, pescado, legumbres, fruta, verdura, incluso bocadillos y pizzas, pero una cantidad enana. Al principio me enfadaba, decía: para esa mierda, mejor que no me ponga nada, pero ahora ha pasado una semana y no la llevo tan mal. A ver si esta es la definitiva y por fín siento que estoy a menos camino de alcanzar ser yo de nuevo.