La boda

La verdad que muchas ganas de hablar de ese día no tengo, pero bueno, es algo que dije que os contaría, así que allá va.

Creo que me quedé en que habíamos cancelado la gran boda que teníamos planeada por culpa de la decepción que nos llevamos con la gente. Luego os conté que finalmente habíamos pensado en celebrarlo de una manera más intima, iríamos a firmar vestidos de forma elegante y luego iríamos a comer a un sitio muy chulo, mientras el fotógrafo nos hacía fotos, todo pintaba bien.

Hice un grupo con familiares y amigos (lo más lógico es ponerlos a todos juntos ya que todos son invitados al mismo evento ¿no?), los hermanos de mi chico no reaccionaron muy bien en el grupo y dijeron que ellos en ese grupo no iban a hablar que para eso tenían un grupo de hermanos donde podían hablar de ese tema, que ellos no eran “colegas” para meterlos en el mismo saco. Claro yo necesitaba saber el número de invitados para contratar el catering, quedaba una semana, y sus hermanos no habían dicho si venían o no al evento, y JA dijo que lo diría en dos días, cuando pasaron esos dos días pregunte directamente en el grupo a él si venía, y me dijo que ya se lo había dicho a su hermano, vale ¿pero tanto costaba decírmelo a mi en el grupo, ya que te había preguntado directamente?, pues no, entonces claro, yo me enfadé porque me estaban excluyendo como siempre, era un 0 a la izquierda, y no me daba la gana, así que dije pues nada, gracias, me tendré que esperar a saberlo hasta que llegue de trabajar… y entonces una amiga dijo, canto amor… y yo contesté, si ¿verdad? y ahí empezó la guerra, los otros dos hermanos empezaron a atacarnos, y eso se convirtió en una carnicería, acabaron saliendose del grupo. Cuando mi chico salió de trabajar y leyó todo, ¿con quién se disculpó? Nooooo, conmigo no fue, por favor ¿cómo va a disculparse conmigo porque sus hermanos sean unos gilipollas que no me acepten ni me consideren de la familia? Yo me llevé una gran bronca por consentir que mi amiga participase en la disputa y yo además seguirle el rollo y la mala de la película fue mi amiga por “meterse donde no le llamaban”. Si os digo la verdad, les hubiera dicho 20.000 cosas más de las que dije, pero me mordí mucho la lengua…

La cosa no terminó ahí, siguieron por el grupo de los hermanos, y mi chico no me dejó leer las perlas que dijeron sobre mí y mi amiga, pero vamos menos guapas nos dijeron de todo, incluso uno de los hermanos (que está más gordo que yo) me llamó “la gorda de mierda de tu novia”, bueno un gran insulto para una mente inteligente como la de él (modo ON de ironía).

Después de esto, yo prefería que ningún miembro de su familia viniese, prefería celebrar nuestra boda con los amigos, pero al caer un día entre semana, los amigos empezaron a poner de excusa que trabajaban, así que realmente sólo quedaban los testigos, que eran dos amigos, una amiga mía y un amigo de él, ese era el número de invitados a falta de unos pocos días para el enlace. Después el número aumentó a dos amigas mías, tres amigos de él y el fotógrafo, así que el catering lo contraté para 8 personas.

La noche de antes del enlace le mandan un mensaje sus hermanos que a qué hora era la boda, que iban a ir a ver como firmábamos ¿perdona?, yo no estaba de acuerdo, pero a mi chico le hacía ilusión, así que accedí, mi chico les dijo que íbamos a ir vestidos de forma elegante, que por favor, ya que venían que se pusieran vestidos elegantes para salir en las fotos.

El día de la boda fue una autentica locura desde que empezó hasta que terminó. Tenía peluquería a las 10:00, la chica que me peinó tardó más de lo esperado así que terminé a las 11:15 en vez de a las 11:00 como tenía pensado, cogimos todas las cosas y nos desplazamos hasta el lugar donde me maquillaban que está a unos 20 minutos de mi casa (que me lo habían regalado), llegué sobre las 11:45, la chica se dio toda la prisa del mundo, pero no llegábamos a la hora que teníamos concertada así que mi chico llamó para atrasarla, menos mal que nos dejaron atrasarla porque había otras parejas que se casaban ese día y las adelantarían. Cuando terminaron de maquillarme, me puse el vestido en un baño de allí. ¡Ah, no os he dicho que llovía a cantaros! Llegamos al pueblo donde nos casábamos, y el hermano mayor de mi chico, diciéndole que se tenía que ir que había pedido una hora de permiso… Cuando llegamos, mi chico me dijo que bajáramos, mientras él aparcaba, yo no quería porque estaba toda su familia esperando en la puerta (el hermano mayor con la mujer, el hermano mediano, su tía y su prima, el hermano pequeño no vino porque llovía…) y no quería enfrentarme a ellos, pero bueno le dije a mi amiga que no se separase de mí. Al llegar a la puerta me tuve que acercar yo, porque ellos no fueron capaces de moverse, les di dos besos a todos y el fotógrafo me dijo que mejor que entráramos para avisar que ya habíamos llegado. Entramos y nos quedamos cerca de donde llamaban a los novios, al poco rato entraron todos con mi chico y se quedaron apartados de donde estábamos nosotros, parecía que no íbamos juntos. Yo en ese momento no dije nada, porque sé que mi chico quería estar con su familia, pero me molestó mucho que no fuera capaz de decir, oye vamos allí con mi futura mujer, que para eso me caso con ella hoy, en fin…

Otro dato importante, es que vinieron elegantiiiiisimos vestidos, vamos todo lo contrario, más de sport no podían ir, desentonaban totalmente con nosotros, y el hermano mayor nada más entrar mi chico se marchó. Después de la boda vinieron las fotos incomodas con la familia, que yo salgo con sonrisa fingida todo el rato.

Al terminar nos íbamos a por la comida al catering y luego al sitio al aire libre que habíamos elegido para comer. Les dimos la opción de venir a la familia de mi chico, pero no quisieron, los amigos de mi chico que iban a venir nos dejaron tirados llamándonos por teléfono con la excusa de que se les había estropeado el coche, y una de mis amigas me dejó tirada también diciendo que no se encontraba bien. Finalmente a la comida fuimos el fotógrafo, una de mis amigas, nosotros y el perro, ¡toda una fiesta! Cuando llegamos al pueblo donde recogíamos el catering, estaban las calles cortadas por mercado, así que tuvimos que ingeniárnoslas para poder entrar, finalmente llegamos al lugar precioso que habíamos elegido, ¡hacía bastante frío, pero por lo menos había dejado de llover!

La lluvia nos permitió comer tranquilamente, hacernos unas cuantas fotos, darnos regalitos, y cuando nos íbamos a poner a hacer las fotos de verdad, se puso a llover a cantaros, así que nos tocó irnos a casa. Las fotos las hicimos otro día después del viaje de novios.

He de decir que las fotos quedaron preciosas y me hice un hofman muy chulo, pero el día de la boda, más que para recordar, es para olvidar, no fue uno de los días más felices de mi vida.

Aquí os dejo unas cuantas fotos del evento: la primera es el pelo que llevé a la boda, la segunda es una de tantas fotos del lugar para que os hagáis una idea de lo bonito que es, la tercera es el catering, la cuarta nuestros muñequitos de la tarta, la quinta un trocito de tarta, la sexta mi vestido y la séptima es mi peinado de las post boda, que me gustó mucho más que el de la boda, que no era la idea que yo quería.

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VUELTA AL BLOG

Creé el blog por varias razones:

-En un momento bajo de mi vida, hizo que pudiera desahogarme plena y abiertamente sobre todo lo que me perturbaba en mi al rededor.

-Por sentir una empatia con otras personas que estaban en mi situación.

Pero llegó un momento, por tiempo, por los trolls toca pelotas y por pensar, estoy exponiendo mi vida abiertamente en Internet, ¿y si me llega a leer alguien de los que hablo en mis desahogos? ¡La hemos cagado! Por eso mismo dejé de escribir. Pero echo de menos escribir, echo de menos desahogarme, aunque ahora mismo no me lea nadie porque sé que mucha gente te lee o te comenta porque tú le has leído su blog o comentado su blog.

Realmente mi blog no lo escribo por tener seguidores, o por tener comentarios, sino porque realmente es una forma de evadirme del mundo, cuando escribo me siento bien, me siento yo mismo y que puedo decir lo que siento en cada momento.

En fin, que ahora mismo, me dan igual los trolles, las personas que juzguen cómo soy o lo que hago y si me lee alguien de los que hablo, pues mira te enteras de la mejor manera posible de lo que pienso de ti, ¡y punto!

Vuelvo a escribir, vuelvo a leer los blogs que me interesan y voy a poneros al día a los que me seguís leyendo:

-Avances en la búsqueda de un bebé: me han hecho la histerosalpingografía y ya sabemos que vamos a IA (os contaré como fue la prueba en otra publicación).

-Avances en mi relación: me casé (os contaré como fue la boda en otra publicación).

-Avances con mis padres, cuñados, amigas: todo sigue igual.

-Avances en el trabajo: todo sigue igual.

-Avances en el peso: esto es de lo que voy a hablaros hoy más detenidamente.

Hace dos años empecé una dieta en la que comía de todo en pocas cantidades, y aparentemente me iba muy bien, conseguí perder 20 kilos. Pero el verano pasado empecé a no perder kilos, a pesar de hacer la dieta bien, no conseguía bajar de peso. Era tal la frustración que empecé a plantearme si realmente me merecía la pena gastarme el dinero en algo que había dejado de funcionarme. La nutricionista se rendía conmigo, ya no sabía que hacer. Por lo que comencé con una nueva dietista, esta chica me cambiaba la dieta cada dos semanas, con lo cual me permitía no entrar en una monotonía, pero sus dietas eran mucho más duras que la anterior, aunque para mí no era un problema, yo quería bajar de peso como fuese, necesitaba bajar de peso, sino no puedo hacerme el tratamiento de IA. Empecé a perder, pero mi regla comenzó de nuevo a hacer de las suyas. Llevaba cuatro meses bajándome sola completamente, no me hacía falta tomarme progesterona para provocármela, y de repente al quinto mes dejó de bajarme, y tuve dos meses de retraso hasta que me volví a tomar la progesterona. Que no me bajara la regla lo único que hacía era que perdiera peso de grasa, pero engordara de líquidos y no me permitía perder peso.

Un día mi chico me propuso ponerme un balón gástrico, supongo que sabréis la mayoría qué es, pero por si no lo sabéis, es un balón que te meten por la boca mediante endoscopia hasta el estómago, una vez ahí, lo llenan de suero fisiológico azul (por si se rompe para que lo veas en la orina), y eso lo que hace es que tengas una sensación de saciedad inmediata, nada más comer muy poca cantidad de alimentos. Existen dos tipos de balones, el de seis meses y el de un año.

Pues bien, después de informarme en varias clínicas, encontré una en la que me ponía el balón gástrico durante un año (ya que necesito perder bastante peso para llegar a mi peso perfecto) y me hacían un tratamiento durante dos años, con nutrición personalizada, psicólogos y seguimiento en todo lo que conlleva el tratamiento, ya que poner un balón gástrico no es milagroso si la persona no pone de su parte en todo lo demás. Dado que mi problema no es de siempre, sino a raíz del problema con mis padres, la psicóloga quiere profundizar en ese asunto, ya que está suprimido pero no erradicado y por lo tanto, no está superado, y mientras siga latente en mí, podrá seguir perjudicándome y hacer que vuelva a engordar.

El día 24 tengo la intervención, y estoy un poquito nerviosa, ya que es la primera vez que entro en un quirófano, y aunque no sea una operación, me tienen que sedar y uufff, eso me da un poco de cague. Después me han dicho que mi cuerpo estará raro, y sentiré nauseas y vómitos, pero máximo una semana con malestar. Tengo que estar dos meses comiendo todo de forma líquida, ¡me voy a morir! Por lo menos en ese tiempo espero adelgazar bastantes kilos. Ya os iré contando como me encuentro, ya que estaré dos semanitas de reposo en casa.

Así está mi vida ahora

Mi blog está abandonado porque siento que no puedo con mi vida más del cansancio que tengo encima, no puedo ni física ni mentalmente.

Físicamente llevo un cansancio acumulado de no descansar lo suficiente como para reponer energías. Trabajo de lunes a domingo (no me quejo, lo necesitaba, y estoy super contenta). Trabajo de lunes a jueves por la mañana cuidando a una señora mayor, a la cual le hago la comida y la cena, le hago recados, con ella o sin ella, es decir, voy o vamos a comprar (evidentemente, si voy yo sola lo hago en menor tiempo que si voy con ella que es el doble o el triple de tiempo), voy o vamos a la farmacia, al médico, etc.

Por la tarde sigo con las clases particulares y cuidando al nene del año pasado, a diferencia de que este año tengo un nene más al que le doy clases, en total son tres nenes.

Los viernes, sabados y domingos trabajo en la tienda de juguetes, también sustituyo vacaciones, bajas o permisos, con lo cual hay días que he ido a la señora y luego me he ido a la tienda, o he hecho mi turno normal en la tienda y me he tenido que quedar por la tarde a sustituir a una compañera, etc.

Los momentos escasos que tengo de descanso, que son partes del día sueltas, las dedico prácticamente a estar tumbada en el sofá sin hacer absolutamente nada. Me duele todo, y lo único que deseo es no hacer nada de nada.

También intento quedar con alguna amiga o dedicarle tiempo a mi chico, que con este horario no coincidimos apenas.

A este cansancio por trabajo, le tenemos que sumar que no descanso bien por la noche. Mi sueño siempre ha sido ligero, con un mínimo ruido me despierto, pero al estar tan sumamente cansada, lo lógico sería que durmiera como un tronco, pero no hay manera, creo que tengo tantas cosas en la mente que no me permiten descansar profundamente, con lo cual al día siguiente parece que me levante peor de lo que me acosté la noche anterior. Encima los días que no madrugo, mi reloj interno está programado para levantarse a la misma hora que los días que madrugo, y es un fastidio total.

Mentalmente no puedo más tampoco. En mi mente está acordarme de cómo trabajar en cada lugar, porque no es lo mismo ir a un solo trabajo que tener 4 o 5, es bastante agobiante mentalmente. Después tengo en la mente la organización de la boda, el viaje, y un problema con el coche, y los problemas que supone todo esto. Vamos por pasos.

-PROBLEMA CON EL COCHE

Hace aproximadamente dos semanas, tuve un fuerte accidente con el coche, un hombre se saltó un semáforo y me destrozó el coche, por suerte yo no me hice nada, pero mi coche está que da pena. Lo llevamos al taller que me obligó el seguro y allí me dijeron que lo más seguro es que no me lo arreglaran porque al ser del 2010, valía más la reparación que el coche en sí, que me darían unos 2000€ por él. El problema vienen cuando me entero que no estoy en el seguro, ni como conductora habitual, ni como conductora ocasional ni como nada. El seguro está a nombre de mi padre (porque al enfadarnos no cambiamos el nombre y él me sacó del seguro, cuando el coche es mio de siempre, jamás lo ha conducido él), con lo cual no me dejan acceder a la póliza, no me dan apenas información y evidentemente ese dinero irá para él. Luego la cosa se ha complicado, ya que el hombre puso un seguro que no le cubría, con lo cual eso ha retrasado mucho el proceso.

Mi chico y yo, como os he comentado no llevamos horarios similares, y podéis imaginar el trastorno que es tener solo un coche y tener que ir ambos a trabajar, y yo encima teniendo tantos trabajos diferentes. Pues lo tengo que llevar más pronto de lo normal, o esperarse allí horas hasta que lo recojo, en fin que así vamos.

Mi trastorno mental es preocuparme por si me lo arreglan o no, preocuparme porque si no me lo arreglan ese dinero no lo voy a ver, y preocuparme porque mi chico ya está pensando en comprar un coche y me insiste una y otra vez y yo lidio con intentar que comprenda que quiero esperarme para ver si me lo arreglan o no, aunque sea un agobio esto de estar con un coche solamente, porque el transporte público desde donde vivimos es una gran mierda, a muchos de los lugares donde yo trabajo no llega, y si llega tengo que hacer tres o cuatro transbordos con dos transportes diferentes, metro y autobús, con lo cual tardaría entre dos horas y tres en llegar, cuando con el coche tardo de 15 a 20 minutos.

-BODA

Hemos cambiado de decisión y de planes un montón de veces, yo sobre todo, porque la decisión de mi chico desde que decidimos no casarnos el 8 de octubre, fue firmar y comer nosotros dos solos.

Tras mi decepción y cabreo con el último intento de hacer algo, mi decisión era la misma que mi chico, pero el otro día fui a un sitio donde venden maquillaje a comprarme algunos productos y la chica me ofreció probar los productos gratis, maquillándome, quedé tan contenta con el resultado que me dijo que si quería podía ir a maquillarme gratis para algún evento, y entonces le dije que me casaba y me dijo que me daba cita para maquillarme.

¡Qué contenta me puse! Pero evidentemente si me maquillaba, no iba a ir simplemente a firmar maquillada y en vaqueros, así que le dije a mi chico que quería comprarme un vestido y ponerme mega-guapa para ese día, porque aunque sólo fuéramos a firmar, yo quería sentirme princesa por un día.

Hablé con el fotógrafo para ver si ese día podía venir y hacernos fotos, me dijo que sí y me fui corriendo a comprarme un vestido. Me he comprado un vestido de princesa rosa fucsia, es estilizado de arriba, marcando cintura y luego abombado disimulando culo y cadera. Me queda perfecto, no lo tengo que arreglar nada más que un poco de largo. Eso lo combinaré con unos zapatos plateados, un ramo con flores bastante coloridas (si lo encuentro) y un semirecogido que lleve trenzas. Ya he hablado con la peluquera también y estoy muy emocionada.

Ahora mi preocupación mental es, que me quedan tres semanas y tengo que ir a la costurera a que me arregle el largo, a mirar el ramo de flores, a mirarme los zapatos que aun no los tengo, quería mirarme un tocado para el pelo, tengo que hablar con algunas personas para explicarle el plan (que tampoco tengo claro), uuufffff muchas cosas y quedan pocos días.

El plan era, ir a firmar papeles, y luego irnos a comer a un merendero que tiene un lago, un río, cascadas y jardín precioso para hacernos fotos.

Mi primera idea era llegar allí, hacernos fotos y luego cambiarnos de ropa y hacer la paella, llevar un postre y una tarta ya hechos por mí. Luego pensé que entre que se hace la leña y luego se hace la paella, íbamos a comer a las cinco de la tarde, luego hay un chico que viene que su novia trabaja hasta las tres de la tarde, entonces tiene que ir a por ella y volver, pero no sé si comerán o no con nosotros, hay que hablarlo. Luego mi segunda opción era reservar una paella, y recogerla después de la firma, pero claro, hasta que lleguen la pareja esta nos podemos morir de hambre, lo suyo sería hacer algo de picoteo antes, entonces digo porque no miro un catering que haga cockteles, así que he pedido presupuesto. Luego mi otra opción era comer en un restaurante elegante que justo está al lado de donde queremos ir, pero el menú vale 15 euros por persona, serían 120€ en total, entonces sería valorar que me cuesta cada cosa, así que mi menta va a 200 por hora.

-VIAJE

El viaje es dos días después de la boda, y hay que organizarlo, con mi poco tiempo no doy a basto, tengo que hacer el itinerarios, comprar varias cosas desde aquí, mirar el metro y los sitios, bueno, más o menos el viaje lo tengo medio organizado, solo falta comprar las cosas y hacer el cambio de dinero que deberíamos solicitarlo ya.

¿Podéis imaginar el agobio que llevo tanto mental como físico? Por esto mismo no tengo tiempo para dedicárselo ni a mi blog ni a vuestros blogs, ni a las redes sociales, por ello me disculpo, y espero que me entendáis.