Así está mi vida ahora

Mi blog está abandonado porque siento que no puedo con mi vida más del cansancio que tengo encima, no puedo ni física ni mentalmente.

Físicamente llevo un cansancio acumulado de no descansar lo suficiente como para reponer energías. Trabajo de lunes a domingo (no me quejo, lo necesitaba, y estoy super contenta). Trabajo de lunes a jueves por la mañana cuidando a una señora mayor, a la cual le hago la comida y la cena, le hago recados, con ella o sin ella, es decir, voy o vamos a comprar (evidentemente, si voy yo sola lo hago en menor tiempo que si voy con ella que es el doble o el triple de tiempo), voy o vamos a la farmacia, al médico, etc.

Por la tarde sigo con las clases particulares y cuidando al nene del año pasado, a diferencia de que este año tengo un nene más al que le doy clases, en total son tres nenes.

Los viernes, sabados y domingos trabajo en la tienda de juguetes, también sustituyo vacaciones, bajas o permisos, con lo cual hay días que he ido a la señora y luego me he ido a la tienda, o he hecho mi turno normal en la tienda y me he tenido que quedar por la tarde a sustituir a una compañera, etc.

Los momentos escasos que tengo de descanso, que son partes del día sueltas, las dedico prácticamente a estar tumbada en el sofá sin hacer absolutamente nada. Me duele todo, y lo único que deseo es no hacer nada de nada.

También intento quedar con alguna amiga o dedicarle tiempo a mi chico, que con este horario no coincidimos apenas.

A este cansancio por trabajo, le tenemos que sumar que no descanso bien por la noche. Mi sueño siempre ha sido ligero, con un mínimo ruido me despierto, pero al estar tan sumamente cansada, lo lógico sería que durmiera como un tronco, pero no hay manera, creo que tengo tantas cosas en la mente que no me permiten descansar profundamente, con lo cual al día siguiente parece que me levante peor de lo que me acosté la noche anterior. Encima los días que no madrugo, mi reloj interno está programado para levantarse a la misma hora que los días que madrugo, y es un fastidio total.

Mentalmente no puedo más tampoco. En mi mente está acordarme de cómo trabajar en cada lugar, porque no es lo mismo ir a un solo trabajo que tener 4 o 5, es bastante agobiante mentalmente. Después tengo en la mente la organización de la boda, el viaje, y un problema con el coche, y los problemas que supone todo esto. Vamos por pasos.

-PROBLEMA CON EL COCHE

Hace aproximadamente dos semanas, tuve un fuerte accidente con el coche, un hombre se saltó un semáforo y me destrozó el coche, por suerte yo no me hice nada, pero mi coche está que da pena. Lo llevamos al taller que me obligó el seguro y allí me dijeron que lo más seguro es que no me lo arreglaran porque al ser del 2010, valía más la reparación que el coche en sí, que me darían unos 2000€ por él. El problema vienen cuando me entero que no estoy en el seguro, ni como conductora habitual, ni como conductora ocasional ni como nada. El seguro está a nombre de mi padre (porque al enfadarnos no cambiamos el nombre y él me sacó del seguro, cuando el coche es mio de siempre, jamás lo ha conducido él), con lo cual no me dejan acceder a la póliza, no me dan apenas información y evidentemente ese dinero irá para él. Luego la cosa se ha complicado, ya que el hombre puso un seguro que no le cubría, con lo cual eso ha retrasado mucho el proceso.

Mi chico y yo, como os he comentado no llevamos horarios similares, y podéis imaginar el trastorno que es tener solo un coche y tener que ir ambos a trabajar, y yo encima teniendo tantos trabajos diferentes. Pues lo tengo que llevar más pronto de lo normal, o esperarse allí horas hasta que lo recojo, en fin que así vamos.

Mi trastorno mental es preocuparme por si me lo arreglan o no, preocuparme porque si no me lo arreglan ese dinero no lo voy a ver, y preocuparme porque mi chico ya está pensando en comprar un coche y me insiste una y otra vez y yo lidio con intentar que comprenda que quiero esperarme para ver si me lo arreglan o no, aunque sea un agobio esto de estar con un coche solamente, porque el transporte público desde donde vivimos es una gran mierda, a muchos de los lugares donde yo trabajo no llega, y si llega tengo que hacer tres o cuatro transbordos con dos transportes diferentes, metro y autobús, con lo cual tardaría entre dos horas y tres en llegar, cuando con el coche tardo de 15 a 20 minutos.

-BODA

Hemos cambiado de decisión y de planes un montón de veces, yo sobre todo, porque la decisión de mi chico desde que decidimos no casarnos el 8 de octubre, fue firmar y comer nosotros dos solos.

Tras mi decepción y cabreo con el último intento de hacer algo, mi decisión era la misma que mi chico, pero el otro día fui a un sitio donde venden maquillaje a comprarme algunos productos y la chica me ofreció probar los productos gratis, maquillándome, quedé tan contenta con el resultado que me dijo que si quería podía ir a maquillarme gratis para algún evento, y entonces le dije que me casaba y me dijo que me daba cita para maquillarme.

¡Qué contenta me puse! Pero evidentemente si me maquillaba, no iba a ir simplemente a firmar maquillada y en vaqueros, así que le dije a mi chico que quería comprarme un vestido y ponerme mega-guapa para ese día, porque aunque sólo fuéramos a firmar, yo quería sentirme princesa por un día.

Hablé con el fotógrafo para ver si ese día podía venir y hacernos fotos, me dijo que sí y me fui corriendo a comprarme un vestido. Me he comprado un vestido de princesa rosa fucsia, es estilizado de arriba, marcando cintura y luego abombado disimulando culo y cadera. Me queda perfecto, no lo tengo que arreglar nada más que un poco de largo. Eso lo combinaré con unos zapatos plateados, un ramo con flores bastante coloridas (si lo encuentro) y un semirecogido que lleve trenzas. Ya he hablado con la peluquera también y estoy muy emocionada.

Ahora mi preocupación mental es, que me quedan tres semanas y tengo que ir a la costurera a que me arregle el largo, a mirar el ramo de flores, a mirarme los zapatos que aun no los tengo, quería mirarme un tocado para el pelo, tengo que hablar con algunas personas para explicarle el plan (que tampoco tengo claro), uuufffff muchas cosas y quedan pocos días.

El plan era, ir a firmar papeles, y luego irnos a comer a un merendero que tiene un lago, un río, cascadas y jardín precioso para hacernos fotos.

Mi primera idea era llegar allí, hacernos fotos y luego cambiarnos de ropa y hacer la paella, llevar un postre y una tarta ya hechos por mí. Luego pensé que entre que se hace la leña y luego se hace la paella, íbamos a comer a las cinco de la tarde, luego hay un chico que viene que su novia trabaja hasta las tres de la tarde, entonces tiene que ir a por ella y volver, pero no sé si comerán o no con nosotros, hay que hablarlo. Luego mi segunda opción era reservar una paella, y recogerla después de la firma, pero claro, hasta que lleguen la pareja esta nos podemos morir de hambre, lo suyo sería hacer algo de picoteo antes, entonces digo porque no miro un catering que haga cockteles, así que he pedido presupuesto. Luego mi otra opción era comer en un restaurante elegante que justo está al lado de donde queremos ir, pero el menú vale 15 euros por persona, serían 120€ en total, entonces sería valorar que me cuesta cada cosa, así que mi menta va a 200 por hora.

-VIAJE

El viaje es dos días después de la boda, y hay que organizarlo, con mi poco tiempo no doy a basto, tengo que hacer el itinerarios, comprar varias cosas desde aquí, mirar el metro y los sitios, bueno, más o menos el viaje lo tengo medio organizado, solo falta comprar las cosas y hacer el cambio de dinero que deberíamos solicitarlo ya.

¿Podéis imaginar el agobio que llevo tanto mental como físico? Por esto mismo no tengo tiempo para dedicárselo ni a mi blog ni a vuestros blogs, ni a las redes sociales, por ello me disculpo, y espero que me entendáis.

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Mi historia con padres divorciados

Trabajando con niños cuyos padres están divorciados, me he sentido bastante identificada. Sé que cada familia, cada caso, cada padre y cada niño son diferentes, pero por experiencia sé que si los padres no llevan un divorcio cordial y amistoso, quien realmente se lleva la peor parte, sin dudarlo, son los hijos, por ello me gustaría contar mi experiencia.

Mis padres se divorciaron cuando yo tenía cinco años. Yo era muy pequeña, y a esa edad aun no tienes 100% consciencia de todo, pero si que hay algo que recuerdo del día que mi padre se fue para no volver. Yo tenía una mesa de plástico que tiene el asiento incorporado, como los pupitres, estaba coloreando cuando mi madre me dijo que me despidiera de mi padre, en ese momento me pregunté por qué, por qué se llevaba maletas, pero ninguno de ellos me supieron responder. El siguiente recuerdo que tengo después de que se divorciaran es en Navidad de ese año, yo estaba en Papá Noel con mi padre, y me llamó mi madre por teléfono preguntándome si quería que Papá Noel me trajera una perrita, y yo enseguida le dije que sí. Al llevarme mi padre a casa, subió y me preguntó cómo quería llamar a la perrita, y me dijo qué te parece Lasi, y mi madre respondió, Lasi está muy visto, mejor Yaquelin, y dije yo, sí, sí Yaquelin. Después de eso, todos los recuerdos que tengo de mis padres tras el divorcio son malos, peores, horribles y catastróficos.

La custodia se la dieron a mi madre, la cual trabajaba todos los días menos uno, y tenía jornada completa, yo no la veía prácticamente nada. Al salir del colegio, mis abuelos me recogían, me pasaba todo el día en casa de ellos, y por la noche mi abuela me llevaba a mi casa, para acostarme. Mi abuela se esperaba hasta que mi madre llegaba de trabajar sobre las 22:30, hora en la cual yo ya estaba durmiendo. Los días que mi madre tenía libre, yo no iba al colegio, porque ella no se levantaba para despertarme a mí, con lo cual un día a la semana yo no iba al colegio. Mi abuela harta de que eso ocurriera, decidió llevarme ella al colegio los días que mi madre libraba.

Mi madre lo estaba pasando muy mal tras el divorcio (según mi madre, ella se casó con mi padre para tener una independencia, pero realmente al quedarse embarazada ya quería divorciarse de mi padre, porque decía que era muy inmaduro, y la gota que colmó el vaso fue que le puso los cuernos con una compañera de trabajo) y cogió depresión. Se tomaba pastillas para dormir que combinaba con Martini, lo que provocó que un día mi abuela y yo nos la encontráramos inconsciente en el sofá de mi casa. Creo recordar que tendría unos 7 años, así que podréis suponer el sock que puede generar esa imagen en un niño de esa edad. Mi abuela me dijo que bajara a pasear a la perra mientras ella llamaba al SAMU. Recuerdo que bajé a la perra llorando desconsoladamente, y una señora que pasaba por la calle se acercó a mi para preguntarme si estaba bien, no recuerdo muy bien lo que le respondí a la señora. Tras esto, mi madre necesitaba mejorarse para poder cuidar de mí, así que mi abuela decidió llevarme durante un tiempo a vivir con ella mientras mi madre se ponía mejor. Recuerdo que mi abuela me hacía trenzas en el pelo, y me envolvía los bocadillos en film, algo que a mí me daba mucha vergüenza ya que se veía lo que llevabas de almuerzo (menuda chorrada ¿verdad?).

Me acuerdo que yo echaba mucho de menos a mi madre, ya que ella cuando libraba nunca quería hacer nada conmigo, siempre estaba cansada (comprensible si sólo libras un día), pero una niña de 6 o 7 años eso no lo entiende, simplemente entiende que su madre nunca quiere jugar, ir al cine, o ir al parque con ella, así que mi abuela le pidió a mi madre que por favor pidiera una jornada reducida en el trabajo para que estuviera más conmigo.

Cuando yo tenía 8 años mi madre ya tenía una jornada reducida, con lo cual trabajaba media jornada, de mañanas o de tardes, librando un día a la semana (los domingos). En aquella época mi madre tenía un novio, al que yo adoraba, y que pasábamos muy buenos ratos, hacíamos viajes, íbamos al chalé de los familiares de él, su hijo a mí me gustaba mucho y me divertía mucho pero cuando yo tenía 12 años lo dejaron, y mi madre otra vez con depresión, además coincidió con el primer cáncer de mi abuela, con lo cual empecé a odiarlo mucho. Meses después volvieron, y a mi me caía muy mal, porque yo con 12 años ya me daba cuenta de las cosas, y estaba viendo que él se estaba aprovechando de mi madre. El hombre este quiso montarse un negocio de animales en un pueblo pequeño perdido en el mapa, y ¿con qué dinero?, con el de mi madre, a pesar de que mi abuela y yo le dijimos que no lo hiciera, que ese negocio estaba destinado a quebrar, ella se embarcó y sucedió lo que esperábamos, el negocio duró dos meses abierto. Yo no soportaba al hombre este y entonces mi madre lo defendía mucho, anteponía al hombre este sobre mí, porque decía que si él no la quería, quién la iba a querer. Necesitaba por encima de todo un hombre, y su hija le daba igual, pero un tiempo después lo volvieron a dejar para siempre.

Cuando mis padres se divorciaron, yo veía a mi padre los fines de semana alternos, los cuales los pasaba bastante mal, porque él estaba con una mujer odiosa. Me dejaba mucho sola con ella, y ella cuando venía mi padre se inventaba cosas que yo no había hecho, o exageraba cosas que si había hecho para que mi padre me riñera, y cómo no, aunque yo se lo negaba, él siempre acababa creyendo a su novia. Por otro lado, mi padre me exigía muchísimo en los estudios, con lo cual constantemente estaba pegándome o gritándome. En vacaciones, siempre estaba con mi abuela o con los padres de su novia, nunca con él. Cuando estaba con él o con mi abuela nunca me dejaban llamar a mi madre o a mi otra abuela, y si me dejaban siempre grababa las conversaciones con el contestador automático, para luego poder utilizarlas en los juicios. Mi padre me ha sacado del colegio para llevarme a declarar al juzgado. Los uniformes que él me compraba al año siguiente quería que se los devolviera, y me ha llegado a coger del cuello porque le he dicho que no se los iba a devolver. Constantemente mi padre y mi abuela estaban hablando mal de mi madre y de lo mala que era. Tan mal lo pasaba, que cada vez que me tenía que ir con él me ponía a llorar. Así que cuando tuve 12 años, la jueza me dio la oportunidad de elegir si quería seguir viendo a mi padre o no, me dijo que me fuera a comer con él, y después decidiera. Mi padre, en vez de comer conmigo a solas, decidió ir a comer con un grupo de amigos suyos, pasando de mí, con lo cual decidí que no quería volverlo a ver.

Mi relación con mi madre era regulín regulán, porque había días que era mi mejor amiga, teníamos muchísima confianza, nos reíamos mucho, nos lo pasábamos muy bien juntas, pero había días que era un ogro, todo el rato chillándome por tontería como no doblar los trapos de la cocina, y eso cuando ya fui siendo mayor me sobrepasaba, con lo cual discutíamos muchísimo, pero mi abuela siempre ponía paz entre nosotras, actuaba de mediadora, y calmaba las aguas constantemente. Cuando yo tenía 15 años mi abuela se murió, mi gran apoyo se fue, y yo realmente lo pasé fatal. Mi madre volvió a entrar en depresión y yo tenía que tirar de ella, pero ella no se dejaba. Dejó de ir al trabajo, no llamaba para avisar que no iba a ir, se cogía bajas de varios días, no pagaba las facturas y tenía que hacerme cargo yo de hablar con los responsables, nos cortaron la luz y tuve que obligarla a ir a la compañía para hablar con ellos, luego no quería pagar el garaje porque decía que como no teníamos coche para qué iba a pagarla, cosas de inmadurez total. Se encerraba en su cuarto y no quería saber nada de nadie. Días buenos, días malos, días regulares, días de estar bien las dos, días de discutir mucho, etc. Así fueron pasando los años, en los que al morir mi abuela tuvimos que hacernos cargo de mi abuelo, y dos años después murió mi abuelo, yo tenía 17 años.

Mi madre no quería que si a ella le pasaba algo, me quedara sola, así que quedó con mi padre en secreto, y le dijo que me llamara. Me llamó y me dijo de quedar para ir a comprarme los libros de bachiller, que justo ese año le tocaba a él comprarlos. La quedada fue de lo más incomoda, estuvimos unas dos horas como mucho y en todo ese tiempo cruzamos unas 15 palabras. ¿Qué vas a hablar con una niña a la cual llevas sin ver 5 años? Es que realmente no me conocía, no sabía nada de mí y no había hecho por saber nada de mí, perdió su oportunidad, y esta segunda oportunidad también la volvió a perder, porque dejó de contactar conmigo.

Desde los 17 años hasta los 22 años podemos resumir mi relación con mi madre, como una montaña rusa, hemos llegado a las manos, me ha tirado de casa unas 4 veces, me ha llegado a tirar cosas mías propias, y discusiones varias constantemente. Realmente escrito no suena igual de lo que es vivirlo. Los días que estaba bien, perfecto, pero los días que no estaba bien, deseaba no ir a casa, y buscaba a cualquier persona para quedarme en su casa, por no tener que aguantarla gritándome, amenazándome, y quitándome cosas. Cada año me tiraba una vez por lo menos de casa y me quitaba el teléfono móvil, el portátil, la tele, etc. Yo a los 16 años ya empecé a trabajar cuidando niños, con lo cual ella dejó de pagarme la ropa, y todas las cosas personales. Mi relación con mi madre siempre ha sido muy peculiar, no comíamos o cenábamos juntas, cada una se hacía su propia comida o cena (esto desde que yo tenía unos 12 años que ya sabía cocinar), nunca veíamos la tele juntas, ella estaba en su habitación y yo en el comedor, nunca celebrábamos las navidades juntas, siempre me iba a casa de mi ex pareja, o me iba con amigas, ya que ella nunca quería hacer nada conmigo, cuando venía alguna amiga mía a casa, tenía dos formas de actuar, o bien se encerraba en su cuarto y no salía ni a saludar o bien, todo lo contrario, se ponía con nosotras a hablar y a preguntarles a mis amigas sobre sus vidas.

A los 22 años, empezó a llamarme mi padre, así de repente, y yo la verdad que no quería saber nada de él, me negaba en rotundo, y mi madre insistía en que le diera otra oportunidad, que igual había cambiado. Así que un día decidí quedar con él, pero le dije que por favor quedáramos a solas, que no se trajera a su novia. Quedamos y me contó que ya no estaba con ella porque le había puesto los cuernos (otra vez repitiendo la jugada) con otra, que era con la que estaba en ese momento (y con la que está en la actualidad), que quería que la conociera, que podíamos ir a la playa, en fin, que ya me la estaba metiendo por los ojos y era la primera vez que quedábamos después de un montón de años sin vernos. Le dije que en principio no quería conocerla, que quería empezar una relación padre-hija con él primero y más adelante ya la conocería, pero inevitablemente un día, sin planearlo la conocí. Tenía que ir a trabajar (estaba trabajando en un Mcdonald’s) y me había dejado el bonometro en casa, así que si volvía a casa llegaría tarde a trabajar, y mi madre no tenía coche así que me tocó llamar a mi padre para que me llevara, y vino con ella, así que por primera vez la conocí en el coche de camino a mi trabajo. Me pareció una mujer muy maja, nada que ver con la anterior, muy coherente y muy buena persona, que hacía que mi padre fuera otro, y gracias a ella, él se había puesto en contacto conmigo.

Mi madre también había conocido a un hombre, y el hombre era muy buenachón, pero un poco machista, o la machista era mi madre y él se dejaba hacer, y eso a mí me repateaba. Cuando él venía a casa, yo me tenía que ir del comedor, porque ella le hacía la cena o la comida y tenían que comer o cenar ahí, invadiendo mi espacio, con lo cual, a mí realmente me molestaban mucho, prefería que se marcharan y me dejaran en paz.

Realmente hubo unos dos años que todo fue genial, me hablaba con mi padre y mi relación iba muy bien, de hecho, incluso retomé mi relación con mi abuela y mis primos, la relación con mi madre también iba muy bien, ahí yo tendría unos 22 años, pero dos años después todo se torció porque mi madre empezó a tener celos de mi padre, decía que después de todas las cosas que me había hecho, yo lo trataba como si fuera mejor que ella, cuando ella siempre había estado ahí y él no. Y yo realmente empecé a ver a mi padre porque mi madre me insistió, así que su comportamiento era inexplicable. Mi relación volvía a tambalearse con mi madre y volvió a echarme de casa, con lo cual estuve a punto de irme a vivir a casa de la mujer de mi padre, ya que ellos se habían mudado a vivir juntos a una casa nueva, y esa casa estaba vacía, pero mi padre se opuso (volvió a demostrarme que no había cambiado en absoluto), porque la novia de él no quería cobrarme alquiler y mi padre si quería cobrarme alquiler, y yo en ese momento no trabajaba, así que  como mucho podía pagarme los gastos pero no un alquiler. Finalmente no me mudé. Pocos meses después mi madre, después de mucho pensárselo, decidió irse a vivir con su novio. Al principio se iba 4 días y volvía a casa tres días, así durante unos cuantos meses, hasta que definitivamente se fue. Un día de repente me dice que a la semana siguiente se iba a mudar a vivir conmigo la hija de su novio (a la cual yo no conocía) y que le daba su habitación a ella (me quedé anonadada, no me lo podía creer), al vivir sola, yo la cama de matrimonio la utilizaba para dormir con los novietes que me echaba, pero al llegar la hija de su novio, se me acababa el chollo. No me pareció bien esa decisión, ya que no había consultado conmigo nada. Como ninguna de las dos en ese momento trabajábamos decidieron darnos 200€ mensuales a cada una. La verdad que mi relación con la chica esta era bastante mala, ya que era muy guarra y la limpieza de la casa no la respetaba, y a mí eso me desesperaba muchísimo. Mi madre constantemente estaba llamándome para hablarme mal de ella, que si le había cogido ropa interior y se la había llevado allí para lavarla (porque ella estaba entre semana viviendo conmigo y los fines de semana iba a casa de su padre con bolsas de ropa sucia para lavarla allí), que si le había cogido sus perfumes, que si se había bebido sus Martinis, que si…un sin fin de cosas, pero la muchacha seguía viviendo conmigo. Fue el año más largo de mi vida, estaba deseando que mi madre se fuera a vivir con su novio para que me dejara en paz vivir mi vida y me meten a la chica esa.

Por fin, un año después se vuelve a casa de su padre, y empiezo yo con mi chico. Tan solo llevábamos tres meses saliendo, cuando yo tuve la gran bronca con mi madre. Todo vino porque ella me dijo que una vez se fuera la hija de su novio de casa, ella quería alquilar la casa, y le dije que entonces yo dónde me iba a vivir si no trabajaba, entonces me dijo que podía alquilármela a mí y a mi chico por 800€ más gastos, y le dije que no me parecía bien porque mi chico tenía que pagarlo todo y no era justo, además de que me parecía desorbitado el precio, una cosa llevó a la otra y acabamos sacando mierda del pasado, y en eso se metió el novio de mi madre por medio y le dije, mira mejor tú no te metas que esto es una cosa entre mi madre y yo, ya que al igual que tú no quieres que me meta cuando vosotros discutís, yo tampoco quiero que ahora te metas tú (ya que más de una vez mi madre  me metía a mi por medio en las discusiones de ellos dos, y él, gritándome, me había mandado callar). Buenoooo, pues que había dicho, eso fue la gota que colmó el vaso, ya que él se hizo el ofendido, se marchó, y mi madre fue detrás de él, diciéndome que como lo perdiera por mi culpa no me lo perdonaría jamás.

Al día siguiente me desvalijó toda mi habitación, vaciándome los armarios, quitándome mi portátil, mis cosas de aseo, se llevó la vajilla, las sábanas, las ollas, los cubiertos, las televisiones, y metió gran parte de cosas en cajas y las encerró en su cuarto con un candado. Así que la casa parecía una casa en venta, porque quería que me fuera de esa casa para ella alquilarla, pero yo no me quería ir, así que me compré ollas, cubiertos, platos, en fin, lo básico para sobrevivir. Mi madre cada semana que pasaba (que no pasaron muchas) venía y me quitaba cosas, eso era insoportable, realmente lo pasé muy mal, menos mal que tuve el apoyo de mis amigas y de mi chico, sino, no sé que hubiera hecho. Mi chico y yo empezamos a buscar pisos de alquiler, pero yo no tenía trabajo, realmente se me venía el mundo encima, porque la mayoría de pisos no los podíamos pagar, y empecé a agobiarme mucho, le hablaba muy mal a mi chico y le presionaba mucho, hasta que se agobió. Finalmente, tuve que recurrir a mi padre, cosa que no quería, porque sabía que era pactar con el diablo, y finalmente me mudé a Pueblito. En la mudanza me llevé cosas de mi antigua casa que mi madre no quería que me llevara así que me dijo que o le devolvía las cosas o no me devolvía ella las mías. Yo cumplí con lo pactado pero ella no, así que me metí en el coche de su novio con las piernas fuera y le dije que de ahí no me bajaba hasta que no me devolviera mis cosas. Fue un espectáculo, porque él empezó a conducir conmigo arrastrando los pies, por todo mi barrio, hasta que se cansó de aguantar la tontería de mi madre y me dio mis cosas. El resto de la historia la podéis leer aquí y aquí .

20 cosas sobre mí

Primero que nada os presento la nueva cara del blog, ya os contaré a la semana que viene por qué he cambiado el blog. ¿Qué os parece? ¿Os gusta?

Ahora vamos con el tema que acontece la entrada. El año pasado os conté 50 cosas sobre mí, y este año Yo tampoco sabía…  y DIARIO DE UNA BÚSQUEDA me han propuesto que cuente 20 cosas más sobre mí, así que allá va.

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Se supone que tengo que elegir a unos cuantos blogs para que cuenten 20 cosas sobre ellos mismo, pero realmente decido que por elección propia, quien quiera hacerlo que se anime, ¡es divertido!

Os animo también a que me comentéis que cosas tenéis en común conmigo, tanto de las 50 cosas que os conté el año pasado como de estas 20 que os he contado ahora.

Pasotismo

Desde que la boda se canceló, algo en mi interior ha cambiado, mi actitud hacia las personas y sus actos ha cambiado, literalmente ¡¡AHORA ME RESBALA TODO MUCHO!!

Con la boda habré perdido dinero, no habremos celebrado esa boda planeada, pero la boda me ha servido para abrir los ojos y percatarme de qué personas se han quedado a mi lado y cuáles no.

Antes si quería quedar con alguien iba yo detrás, porque “mis amigas”, lo que se dice decirme de quedar no lo hacían, así que la que siempre decía de vernos era yo.

Antes si pasaban de mí o no se preocupaban por mí cuando me pasaba algo me enfadaba, me sentía impotente y me preguntaba, ¿por qué yo sí que me preocupo por ellas, les pregunto qué tal están o me intereso por quedar con ellas, pero ellas no?

Antes cuando los hermanos de mi chico, o su familia pasaban de nosotros o nos hacían un feo detrás de otro, me ponía de muy mala leche, me cabreaba, y muchas veces me ponía a chillar intentando que mi chico le hirviera un poco la sangra, pero nada, él como un hielo, sin inmutarse, aunque por dentro estuviera incluso más cabreado que yo.

Antes cuando mi familia me humillaba, me pisoteaba, pasaba de mí, etc., me entraba la ansiedad, me daba por comer, por llorar, por cabrearme (mi reacción era dependiendo del día).

Ahora mi filosofía de vida ha cambiado, ya que ¿sabéis qué pasaba cuando me cabreaba o me daban berrinches de mucha rabia? Pues que esa ira hacía esas personas me estaba consumiendo por dentro, y me sentía siempre alterada y enfadada con el mundo, lo que me afectaba seriamente a mi salud, y creo que no es necesario eso.

Ahora, si “mis amigas” no se preocupan por mí, no me hablan o no me dicen de quedar, ¡don’t worry, be happy!

Si mis amigas sólo me hablan por conveniencia, como me pasó hace poco con una, que cuando anuncié la cancelación de la boda ni se molestó por preguntar el motivo o por quedar para que se lo contara, ahora, meses después de estar sin hablarme, me habla porque ha roto con el novio. Bueno pues no pasa nada, yo le hablo tan normal, le pregunto, pero ya está, y ¡no pasa nada!13509124_10155052329744782_5818309856611702829_n

Que mis amigas prefieren dejar a sus amigas en un tercer plano y pasar a un primer plano a su novio y a un segundo plano a los amigos de su novio, porque quedan en parejas y yo no quiero, ya que mi amiga es ella, no el novio, y para mí quedar en parejas es muy incomodo porque no tengo la libertad completa de hablar de lo que me de la gana, porque al novio no le tengo el porque contar mi vida, ¡don’t worry, be happy!

Que los hermanos de mi chico pasan de él, y él, a pesar de haber abierto los ojos, sigue intentando llamarles la atención, porque quiere que le hagan caso, pero sin éxito ninguno, pues me duele en el alma, pero ahora, miro para otro lado y ¡no pasa nada!

Y por supuesto qué decir de mi familia, aquella que eliminé de mi vida, pero que de vez en cuando siguen dando por culo saco, la mejor solución, ignorar cualquier presencia tóxica y desencadenante de ansiedad, y ¡don’t worry, be happy!

Pero ¿y mi tía, que es la única familia que me queda?, también pasa de mí, o me dice lo que tengo que hacer, cuando mi forma de vida no es igual ni comparable a la de ella, por eso mismo, he aprendido que dar la razón, decir que sí, y luego hacer lo que me de la real gana, es lo más acertado para mi salud, ya que discutir o intentar dar explicaciones a personas que no tienen toda la información del asunto, es una perdida de tiempo y para mí un gasto de energía en cabreo, con lo cual, ¡no pasa nada!

Mi vida ahora básicamente se centra en mí. Igual algun@s pensáis que soy un poco egoísta, pero creo que a veces hay que ser un poco egoísta para que tu energía no se agote y dejes de brillar con la luz que debes. Eso me pasaba a mí desde que empezamos a organizar la boda, que empecé brillando muchísimo y acabé prácticamente apagada.

Ahora, por el momento, mi verano va a consistir en centrarme en:

1.Mi perdida de peso, respetando la dieta lo máximo posible (¡ay que duro se me va a hacer no comerme un heladito o un cono de nata y chocolateee, que ricoooo, mmmm!). Ahora mi dieta consiste en hacer la dieta normal que me mandó el año pasado mi nutricionista, pero dos o tres días a la semana, tengo que comer la cena que me toque, y sustituir la cena por unos productos de nestlé, que ayudan a quemar grasas y bajar de peso más rápidamente (esto no lo hago porque quiero, me lo ha mandado la nutricionista, de hecho al principio era muy reacia a tomarlo, pero ahora me he animado a ver si me funciona bien).

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De toda la gama de productos he probado las barritas, que hay tres sabores, café, frambuesa y chocolate. De todas ellas, he probado la de café y la de frambuesa. Saben a comida de pájaro con aroma a café o a frambuesa, la de café no está mal, pero lo mejor es que está recubierta de chocolate.

También he probado los batidos, que también hay varios sabores (no sé cuales hay), yo he probado el de chocolate, que son unos polvos que se vierten en agua y se agita en una coctelera que te dan. Sabe a batido, pero artificial, aunque no está mal tampoco.

Tengo también un sobre de sopa de verduras (se prepara igual que el batido), pero me han dicho que está bastante mala, así que me da que se va a quedar en el armario de mi cocina.

Todos los productos me los da gratis mi nutricionista, y por lo que he visto por internet, son bastante caros.

2. Hacer todo el ejercicio posible, combinando playa (nadar y caminar), piscina (nadar) y bicicleta estática.

3.Trabajar mucho (ya os contaré que hay noticias fresquitas)

4.Disfrutar del verano a tope, en mis días libres o en los momentos que pueda, coincidiendo con mi chico, para explorar nuevos lugares, como lagos y ríos perdidos en nuestra comunidad.

5. Mantener la tranquilidad y la armonía que he mantenido hasta ahora.

Todo esto es con un sólo y único fin, ¿lo adivináis? Por supuesto, conseguir a mi TRUFITA. Tener una buena salud tanto física como emocional es primordial, así qué, mi alrededor no importa en absoluto, sólo importamos mi chico y yo. ¡Ay qué difícil estás siendo de conseguir! ¡¡Espero que en un futuro me des muchas alegrías futura trufita!!

 

 

 

Día de bajón

Hoy es un día de esos que me he levantado bajonera y me invade constantemente las ganas de llorar. Me siento un poco perdida en la vida desde que hemos cancelado la boda.

Antes tenía un motivación, me levantaba y hacía cosas con un fin, ahora me levanto y hago manualidades, pero no tengo ningún fin, no sé si alguien se interesará por ellas y me comprará cosas.

Sé que las manualidades no es una forma fácil de ganarse la vida, por no decir, que la mayoría de gente piensa:”¡uy que bonitas!, pero no me voy a gastar dinero en esa tontería” o igual omiten lo de “¡uy que bonitas!”. La mayoría de gente piensa que es algo inservible, un trasto, etc. Mi chico por ejemplo…

Por ello, me siento muy perdida, porque mi chico encima no me apoya, piensa que me gasto el dinero tontamente y que no voy a vender nada jamás, me encantaría darle en toda la nariz a mi chico y demostrarle que a alguien si le interesan mis cositas. Sé que el mundo de las manualidades, trata de darse a conocer, de ser constante e insistente, en ello estoy, de hecho estoy preparando un sorteo ¡qué espero que participéis!

Me siento perdida también, porque siempre que intentamos avanzar en nuestra vida (mudarnos, la boda, tener un hijo, ser maestra, etc.) hay un gran muro que nos lo impide.

Cuando intentamos mudarnos, ya teníamos muchas cosas en cajas, teníamos el piso mirado en Pueblito y nos salió lo del sorteo, así que el piso de Pueblito lo dejamos pasar. Cuando llegamos al piso del sorteo había una chica delante de nosotros que se lo quedó, asï que perdimos ambos.

Con la boda ya sabéis lo que ha pasado…

Mi carrera la tuve que dejar porque no podía pagarla. Me encantaría retomarla y terminarla, pero si no encuentro trabajo no puedo pagarmela.

Ahora es la época de tirar currículums, me he puesto a ello como una loca, a ver si me cogen para la temporada de verano en algún sitio. Esta mañana estaba tirando en centros comerciales, y me venía un golpe de lagrimas a mis ojos, la tristeza me nublaba la cara y mis pensamientos retenían el impulso por romper a llorar en medio de las tiendas. Al llegar a casa me han llamado para hacer una entrevista mañana en una cafetería, pero no me ha hecho mucha ilusión (no porque no me gustaría trabajar ahí, al contrario, me encantaría, ya he trabajado en una cafetería y es estupendo), pero pienso que igual no me cogen por mi físico, siempre tengo esa idea (sé que el pensamiento positivo y la actitud hace mucho, pero hoy no estoy de humor, mañana pondré mi mejor sonrisa y me venderé lo mejor que pueda) ¡A ver si tengo suerte!

Con lo del bebé estoy en ello, y hay momentos que tengo esperanza de que dentro de unos meses haya adelgazado los kilos que me quedan, me hagan un tratamiento y tenga suerte y me quede embarazada, pero otras veces lo veo todo negro, veo que al paso que va la SS, al año que viene aun no me habrán hecho ningún tratamiento, y que igual no tengo suerte y no me quedo embarazada (sí, todo es muy negro, lo sé).

Yo tengo tantas ganas de ser madre, no sé como explicarlo, en mi mente hay un mundo paralelo en el que yo soy mamá de trufita, me veo a mí misma con ella/él (veo a veces una nena a veces un nene, incluso gemelos o mellizos, me encantaría), me imagino como la bañamos, me veo yendo a clases de natación para bebés, a la playita con su gorrito para el sol, su cubo y su pala, yendome de paseo o al centro comercial con el carro o la mochila, durmiendola, imagino su cuarto, la ropita que le compraré, el carro que quiero, la cuna con las sabanas, todo una cucadaa, etc. En fin, que en esa parte de mi cerebro tengo toda una vida paralela con mi trufita ¿estoy loca? Pero cuando veo la realidad a veces lloro, de tal impotencia que tengo, por no poder conseguir mi sueño fácilmente.

En estos días, me pongo a pensar y es que no consigo nada de lo que quiero en esta vida, cuando tienes el día negro piensas qué por qué me pasan a mí todas las desgracias, si tampoco pido mucho, un trabajo y a mi trufita ¿¡es tan difícil que los astros se alinien para darme un poquito de suerte?! ¡Ojo, que yo soy muy positiva! Pero las personas positivas también tenemos día negros, en los cuales la negatividad nos hindunda, hoy es un día de esos para mí…

 

 

ON/OFF

Estuve durante mucho tiempo siendo una persona que no era, viviendo una vida paralela a la mía. Me convertí en una persona diferente a la que era cuando engordé, pasé de ser una persona con una vida muy activa, sin poner apenas los pies en casa, con energía y vitalidad a una persona sedentaria, sin ganas de hacer nada, ni de salir a la calle, hasta que decidí que no quería seguir siendo esa persona a la que no reconocía y a la que detestaba tanto.

Las cosas fueron cambiando, empecé a perder bastantes kilos, me salieron los trabajitos de cuidar al nene y de darle clases particulares a la nena y cuando empezó el años 2016 me propuse apuntarme al gimnasio e ir andando. Todo eso me ha hecho volver a ser más yo, ir poco a poco recuperando una vida activa, y una persona, de nuevo, con energía y vitalidad, hasta que ha llegado el mes de MARZO. ¡HORROR!

La primera semana de marzo estuvo bien, pero ya ni me acuerdo de cuándo sucedió esa semana, de lo eterno que se me está haciendo el mes, recuerdo vagamente que fue cuando encargué mi vestido de novia, y me fui a Albacete a encargar el traje de novio de mi chico ¡ESTUPENDOOO!

A la semana siguiente fueron las fiestas de mi ciudad. Una fiesta, que seguramente, quien sepa de que fiesta hablo, se sorprenda, e incluso se sienta ofendido por lo que voy a decir, ¡NO ME GUSTAN NADAAAA! Pero no voy a meterme más en el tema. Pues esa semana mis queridas y estupendas amigas desaparecieron de la faz de la tierra y yo salí dos días, uno al cumpleaños de una de mis amigas las modernas y otro con mi chico.

Las siguientes eternas semanas, como todos sabréis han sido Semana Santa. No sé si en vuestra ciudad será igual, pero aquí todo está abierto los días no laborales, con lo cual mi chico tiene turnos en el trabajo muy duros, llegando bastante tarde a casa. Si le sumas que mis queridísimas amigas han seguido desaparecidas o abducidas por los aliens, que los niños al estar de vacaciones, no he trabajado apenas, y que el gimnasio ha estado cerrado, da como resultado que llevo varias semanas en estado OFF.

Mi estado OFF quiere decir que ha sido como volver a lo que era antes en un abrir y cerrar de ojos. He vuelto a la pesadilla del sedentarismo, la baja energía y la poca o nula vitalidad, lo que me lleva a estar agobiada, irritable y de muy mala leche, además de estar de lo más enfadada con el mundo en general y con las personas de mi entorno, en particular, por sus comportamientos varios que ya os he mencionado. Menos con mi chico, que es un sol, y hace lo que puede con esos horribles horarios que tiene en el trabajo.

Sin él estos días se me harían peores de lo que han sido, trabajando siempre que ha podido me ha mandado un whatshapp para hacerme reír, cuando ha vuelto del trabajo ha estado aguantando mis desahogos, y si ha tenido un hueco ha intentado que hagamos algo para distraerme y que saliera de casa.

Para mí, la casa se me hace pequeña cuando paso tantos días encerrada en ella sin hacer cosas de provecho, me siento inútil, no me gusta sentirme así.

El ON de este mes ha sido mi chico principalmente, que ha estado ahí cuando más lo necesitaba, aguantando el chaparrón con un buen paraguas y los trabajos que tengo.

Al niño no lo he tenido, pero por fin, (¡espero! Aun está por confirmar) el padre se ha dado cuenta que no hace nada teniéndome limpiando. Os voy a poner en antecedentes. El trimestre pasado, el nene suspendió naturales porque era una asignatura que no le gustaba nada, así que no le motivaba para estudiar. Este trimestre, en el examen de recuperación, le ayudé con esquemas, dibujos explicativos y resolviéndole las dudas, lo que hizo que aprobara. El siguiente examen que tuvo de naturales me pidió que por favor le ayudara con los esquemas y los dibujos, así que ha aprobado naturales finalmente, pero ha suspendido matemáticas y sociales.

La semana pasada me llamó el padre, preocupado porque había suspendido dos y eso no podía ser, así que me preguntó qué era lo que creía que hacía mal él. Le dije que tenerme limpiando era un error, porque su hijo necesitaba una persona que estuviera con él ayudándole a hacer deberes y a estudiar. Me preguntó también si debía quitarle como castigo el ir a jugar al fútbol, y según mi opinión, le dije que no debía quitárselo, ya que el niño con el horario tan estricto que llevaba de estudio (otra cosa que le dije que debía de cambiar), los únicos momentos para despejarse que tenía el niño, era los días que iba a entrenar. Me dijo que lo pondríamos en práctica para ver si el niño mejoraba.

Me sorprendió bastante que me pidiese consejo, ya que es una persona bastante tozuda con sus ideas, y que igual no sirvió de nada, aunque espero que sí y que por fin se de cuenta que su hijo me necesita para que le ayude en los estudios y no para que limpie la casa.

Por otro lado estoy pletórica de alegría con la niña y su familia. La madre de la niña ya me ha dicho que quiere que siga dándole clases al año que viene. La profesora ha ido poniéndole en la agenda que había mejorado mucho. La verdad que en estos tres meses hemos avanzado mucho, ha pasado de restar usando una “chuletilla”, que era una plantilla con los números del 1 al 19 para que ella contase cuando restaba llevando que me había inventado yo, a restar sin la “chuletilla”, ha pasado de sólo saberse la tabla del 2 ha saberse todas las tablas, ha aprendido a sumar con tres cifras y a multiplicar con dos cifras. Así que las mejorías son amplias y muy satisfactorias, tanto que ha pasado de sacar un 3 ha sacar un ¡7,63 señoras y señores! Estoy loca de contenta.

Por último, hoy me ha llamado una mamá de otra nena para darle también clases particulares de matemáticas. Una mamá que venía recomendada por la abuela de la nena, a la que adoro y que es un cielo, un sol, un amor, y mil adjetivos calificativos positivos más. Hoy me ha regalado unos bombones Lind (que no me vienen nada bien para respetar la dieta, pero debo de reconocer que están buenísimos) y esos detalles, no todo el mundo los tiene, y son de agradecer.

Propósitos para el año nuevo

Ha comenzado un nuevo año, ya llevamos cuatro días de este nuevo año. ¡2016!, parece un número bonito, de un año que presiento que va a ser estupendo, tengo por delante 366 días (porque este año es bisiesto, no lo olvidéis), mejor dicho 362 días para hacer o que me pasen cosas estupendas.

He escrito una lista de mis propósitos, algunos son deseos, que exclusivamente no dependen de mí, sino de la suerte o el destino, para este año que acaba de comenzar.

propositos año nuevo

  1. Hoy mismo voy a volver a repartir carteles de cuidar niños o clases particulares, me voy a ir a las zonas más pijas y de chalets que seguro que alguien me llama. Al mes que viene con las fiestas de la comunidad próximas, empezaré a tirar currículums por todos los lados, de nuevo.
  2. Hoy mismo voy a ir a apuntarme de nuevo al gimnasio, para retomar el aquagym que empecé hace unos meses y quiero probar el zumba y el pilates, ahora que estoy más delgada y tengo más movilidad y energía. Siento que tengo mucha energía y vitalidad que necesito quemar.
  3. El gimnasio lo tengo a unos 10-15 minutos de mi casa, así que perfectamente podría ponerme mi ropa de hacer deporte, mis zapatillas e ir andando, espero conseguirlo, esto me va a resultar más difícil, porque soy algo vaga e impuntual.
  4. Me he propuesto no saltarme la dieta ningún día, volver a hacerla a rajatabla como al principio. Si cumplo esto y lo de ir al gimnasio, podré perder los kilos que me quedan.
  5. Voy un poco retrasada organizando la boda, debo de darme más prisa para que me de tiempo a hacer todas las manualidades que tengo que hacer. Cuando termine los muñecos de fieltro de los invitados (¡ya me queda menos!), he pensado mandarle tareas a mi chico, porque sino no me va a dar tiempo.
  6. El punto 6 ya no depende de mí, pero este año, concrétamente al viernes que viene día 15 empezamos en reproducción ¡bravooooo!  ¡Qué ganas!
  7. No quiero más peleas con mi chico por ese tema, así que por mi parte voy a enterrar el hacha de guerra y voy a hacer de tripas corazón por aguantar mis sentimientos. Pero ya las hachas de mis cuñados y mis cuñadas no depende de mí que las guarden (ya os contaré cómo fue la comida del día 25).
  8. Bueno, cuando me enfado, chillo mucho y pongo caras de mala leche (según dice mi chico), algo que le molesta mucho y que voy a intentar cambiar, me va a costar mucho porque lo hago sin darme cuenta.
  9. Espero, por fin, este año mudarme de esta casa que odio tanto, pero no depende de mi exclusivamente, si encuentro un trabajo más estable y de continúo, con un sueldo todos los meses, podré mudarme. O que por suerte me toque un piso del banco (eso va a ser más difícil, pero no imposible).
  10. Bueno para terminar es algo que de verdad pienso que es muy importante. Soy una persona que piensa mucho, mucho, mucho, y creo que debo vivir el presente, olvidarme de los problemas y del futuro, lo que tenga que venir ya vendrá, así que a vivir a tope todo este año y escribir un año lleno de cosas maravillosas y estupendas.

Espero cumplir todos y cada uno de los propósitos, ya os iré contando cómo lo llevo.

¡FELIZ AÑO 2016!

2016366