De vuelta a la universidad

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Pues sí tenía que haber empezado las clases el lunes, y digo tenía porque aun no he tenido fuerzas de ir a clase, me pongo la excusa de que estos días son presentaciones de la asignatura, y que no se hace nada, y con eso me autoconvenzo de que no pasa nada si no voy estos días. Pensareis que vaga es, no trabaja, tampoco quiere estudiar ¿entonces qué es lo que pretende hacer en su vida?

La verdad que no todo es tan fácil y ahora os lo voy a explicar para ver si entendéis mi postura.

En el 2006 empezaba mis estudios universitarios, yo en un principio quería magisterio de infantil, pero también añadí a la lista magisterio de primaria, pero en ninguna de las dos me cogieron. Pedían una nota de corte muy alta  (para los que no sepáis que es la nota de corte, es aquella nota que piden como mínimo para poder entrar en una carrera, y tú la hallas con el examen de selectividad). Con lo cual entré en la tercera carrera que había puesto en la lista, con la intención de cada año intentar entrar en magisterio, pero llegó 2009, terminé mi carrera sin haber logrado entrar en magisterio. Ese año llegué tarde a la matricula de magisterio y me tuve que esperar al 2010, y con la política cambiada y con ello la nota de corte  (ahora se sumaba la nota que habías sacado en las asignaturas específicas en el examen de selectividad, en mi caso asignaturas de ciencias puras, a la nota de corte que ya tenías anteriormente), que había subido en mi caso considerablemente, permitiéndome así entrar sin ningún problema a magisterio, tanto de infantil como de primaria, podía elegir y pensé, infantil son tres años y primaria seis, me gustan los niños de la edad que sea, por lo tanto tengo más posibilidades de encontrar trabajo en primaria.

¡Por fin había logrado mi sueño! El primer año fue estupendo, conocí a un grupo de chicas con las que me llevaba genial y por las cuales disfrutaba yendo a clase, porque os tengo que decir que la carrera de magisterio enfocada en grado es un verdadero coñazoooo, me defraudó totalmente, años y años oyendo hablar maravillas de magisterio, y cuando consigo entrar la han cambiado completamente y ya no es lo que era antes. Con deciros que del grupo de chicas que conocí al año siguiente sólo dos chicas continuaron con la carrera, ya lo digo todo.

Al año siguiente empezaron los problemas con mi madre, yo dejé de trabajar y por lo tanto ni mi madre me quería pagar la carrera ni mi padre tampoco, yo no estaba trabajando, así que sin dinero no hay carrera, ¡bye bye mi sueño!

Luego pasaron todos los problemas, el dichoso  “suceso“ y caí en la depresión, la ansiedad y el no querer salir de casa. El año pasado cuando empecé a reconducir mi vida, mi chico, muy pesado con que me saque la carrera de una vez y encuentre trabajo de maestra (¡cómo si fuera lo más fácil del mundo!), me insistió e insistió en que la retomase, yo no me encontraba preparada, tenía una fobia a la gente muy grande, no quería tener relación con nadie, me costaba muy mucho aun salir de casa para algo de tal importancia, pero al final por su pesadez accedí. Él habló con mi padre y lo convenció de que me pagase el volver a la universidad. Pero el no estar preparada para volver y el aun estar débil para algunas cosas hizo mella en el curso pasado.

Yo soy una persona muy estudiosa y de sacar notas bastante altas (notables y sobresalientes), eso sí me lo curro muy mucho, me paso mucho tiempo estudiando porque me encanto con una mosca, me cuesta conseguir centrarme y mantener la atención de normal, así que imaginaros cuando mi mente no está en lo que tiene que estar, sino que está en problemas varios como son mi padre, mi madre y los juicios (¡Ah qué de eso no os he hablado! Pues queda pendiente una entrada), los hermanos de mi chico, los embarazos de mis cuñadas, y mi embarazo, ese que no llega. Todo esto hizo que el curso pasado me sacase la friolera cifra de tres asignaturas nada más y con notas dudosas de que sean mías.

Este año sigo sin estar muy preparada para estudiar (¡Sí! Sé que algún día tendré que estar preparada), se me hace un mundo volver, y más teniendo que repetir un montón de asignaturas que ya he repetido. Pero es que mi chico vuelve a ser pesado insistiendo y enfadado conmigo que él no quiere a una tía vaga como mujer. Un día me dice que estudie y me saque la carrera, otro día me dice que me apunte a la escuela de idiomas para sacarme el inglés (el año pasado me apunté y no me cogieron, este año si me han cogido) y otro día me dice que trabaje que tenemos que pagar la boda, que él me mete en su trabajo (yo ya he trabajado en su trabajo y no me gusta nada, prefiero encontrar trabajo de otra cosa y si veo que no encuentro de nada, al final me tocara meterme en el suyo aunque sean unos meses).

Teniéndolo todos los días diciéndome alguna de sus frases celebres, ayer ya me cabree y empecé a chillarle que me estaba agobiando, y que me dejase en paz, que yo hacía con mi vida lo que me daba la gana. Sé que en realidad tiene razón, pero no son los métodos adecuados para hacer que yo haga algo, porque si yo me siento aterrada de volver y que me pase lo mismo del año pasado, no ayuda que él esté todos los días agobiándome con te la vas a dejar yo no quiero una mujer así, sácate la carrera ya, etc. En fin, me pone la cabeza como un bombo. La verdad que a día de hoy para mí es más importante el trabajo, el tener dinero en mi cuenta cada mes proveniente de mis esfuerzos laborales e independizarme por fin de mi padre y poder mandarlo a freír espárragos. De momento comenzaré la escuela oficial de idiomas y la universidad, pero si me sale un trabajo lo cogeré y haré lo que pueda con los estudios, muy a mi pesar o al de mi chico.