Mi historia con padres divorciados

Trabajando con niños cuyos padres están divorciados, me he sentido bastante identificada. Sé que cada familia, cada caso, cada padre y cada niño son diferentes, pero por experiencia sé que si los padres no llevan un divorcio cordial y amistoso, quien realmente se lleva la peor parte, sin dudarlo, son los hijos, por ello me gustaría contar mi experiencia.

Mis padres se divorciaron cuando yo tenía cinco años. Yo era muy pequeña, y a esa edad aun no tienes 100% consciencia de todo, pero si que hay algo que recuerdo del día que mi padre se fue para no volver. Yo tenía una mesa de plástico que tiene el asiento incorporado, como los pupitres, estaba coloreando cuando mi madre me dijo que me despidiera de mi padre, en ese momento me pregunté por qué, por qué se llevaba maletas, pero ninguno de ellos me supieron responder. El siguiente recuerdo que tengo después de que se divorciaran es en Navidad de ese año, yo estaba en Papá Noel con mi padre, y me llamó mi madre por teléfono preguntándome si quería que Papá Noel me trajera una perrita, y yo enseguida le dije que sí. Al llevarme mi padre a casa, subió y me preguntó cómo quería llamar a la perrita, y me dijo qué te parece Lasi, y mi madre respondió, Lasi está muy visto, mejor Yaquelin, y dije yo, sí, sí Yaquelin. Después de eso, todos los recuerdos que tengo de mis padres tras el divorcio son malos, peores, horribles y catastróficos.

La custodia se la dieron a mi madre, la cual trabajaba todos los días menos uno, y tenía jornada completa, yo no la veía prácticamente nada. Al salir del colegio, mis abuelos me recogían, me pasaba todo el día en casa de ellos, y por la noche mi abuela me llevaba a mi casa, para acostarme. Mi abuela se esperaba hasta que mi madre llegaba de trabajar sobre las 22:30, hora en la cual yo ya estaba durmiendo. Los días que mi madre tenía libre, yo no iba al colegio, porque ella no se levantaba para despertarme a mí, con lo cual un día a la semana yo no iba al colegio. Mi abuela harta de que eso ocurriera, decidió llevarme ella al colegio los días que mi madre libraba.

Mi madre lo estaba pasando muy mal tras el divorcio (según mi madre, ella se casó con mi padre para tener una independencia, pero realmente al quedarse embarazada ya quería divorciarse de mi padre, porque decía que era muy inmaduro, y la gota que colmó el vaso fue que le puso los cuernos con una compañera de trabajo) y cogió depresión. Se tomaba pastillas para dormir que combinaba con Martini, lo que provocó que un día mi abuela y yo nos la encontráramos inconsciente en el sofá de mi casa. Creo recordar que tendría unos 7 años, así que podréis suponer el sock que puede generar esa imagen en un niño de esa edad. Mi abuela me dijo que bajara a pasear a la perra mientras ella llamaba al SAMU. Recuerdo que bajé a la perra llorando desconsoladamente, y una señora que pasaba por la calle se acercó a mi para preguntarme si estaba bien, no recuerdo muy bien lo que le respondí a la señora. Tras esto, mi madre necesitaba mejorarse para poder cuidar de mí, así que mi abuela decidió llevarme durante un tiempo a vivir con ella mientras mi madre se ponía mejor. Recuerdo que mi abuela me hacía trenzas en el pelo, y me envolvía los bocadillos en film, algo que a mí me daba mucha vergüenza ya que se veía lo que llevabas de almuerzo (menuda chorrada ¿verdad?).

Me acuerdo que yo echaba mucho de menos a mi madre, ya que ella cuando libraba nunca quería hacer nada conmigo, siempre estaba cansada (comprensible si sólo libras un día), pero una niña de 6 o 7 años eso no lo entiende, simplemente entiende que su madre nunca quiere jugar, ir al cine, o ir al parque con ella, así que mi abuela le pidió a mi madre que por favor pidiera una jornada reducida en el trabajo para que estuviera más conmigo.

Cuando yo tenía 8 años mi madre ya tenía una jornada reducida, con lo cual trabajaba media jornada, de mañanas o de tardes, librando un día a la semana (los domingos). En aquella época mi madre tenía un novio, al que yo adoraba, y que pasábamos muy buenos ratos, hacíamos viajes, íbamos al chalé de los familiares de él, su hijo a mí me gustaba mucho y me divertía mucho pero cuando yo tenía 12 años lo dejaron, y mi madre otra vez con depresión, además coincidió con el primer cáncer de mi abuela, con lo cual empecé a odiarlo mucho. Meses después volvieron, y a mi me caía muy mal, porque yo con 12 años ya me daba cuenta de las cosas, y estaba viendo que él se estaba aprovechando de mi madre. El hombre este quiso montarse un negocio de animales en un pueblo pequeño perdido en el mapa, y ¿con qué dinero?, con el de mi madre, a pesar de que mi abuela y yo le dijimos que no lo hiciera, que ese negocio estaba destinado a quebrar, ella se embarcó y sucedió lo que esperábamos, el negocio duró dos meses abierto. Yo no soportaba al hombre este y entonces mi madre lo defendía mucho, anteponía al hombre este sobre mí, porque decía que si él no la quería, quién la iba a querer. Necesitaba por encima de todo un hombre, y su hija le daba igual, pero un tiempo después lo volvieron a dejar para siempre.

Cuando mis padres se divorciaron, yo veía a mi padre los fines de semana alternos, los cuales los pasaba bastante mal, porque él estaba con una mujer odiosa. Me dejaba mucho sola con ella, y ella cuando venía mi padre se inventaba cosas que yo no había hecho, o exageraba cosas que si había hecho para que mi padre me riñera, y cómo no, aunque yo se lo negaba, él siempre acababa creyendo a su novia. Por otro lado, mi padre me exigía muchísimo en los estudios, con lo cual constantemente estaba pegándome o gritándome. En vacaciones, siempre estaba con mi abuela o con los padres de su novia, nunca con él. Cuando estaba con él o con mi abuela nunca me dejaban llamar a mi madre o a mi otra abuela, y si me dejaban siempre grababa las conversaciones con el contestador automático, para luego poder utilizarlas en los juicios. Mi padre me ha sacado del colegio para llevarme a declarar al juzgado. Los uniformes que él me compraba al año siguiente quería que se los devolviera, y me ha llegado a coger del cuello porque le he dicho que no se los iba a devolver. Constantemente mi padre y mi abuela estaban hablando mal de mi madre y de lo mala que era. Tan mal lo pasaba, que cada vez que me tenía que ir con él me ponía a llorar. Así que cuando tuve 12 años, la jueza me dio la oportunidad de elegir si quería seguir viendo a mi padre o no, me dijo que me fuera a comer con él, y después decidiera. Mi padre, en vez de comer conmigo a solas, decidió ir a comer con un grupo de amigos suyos, pasando de mí, con lo cual decidí que no quería volverlo a ver.

Mi relación con mi madre era regulín regulán, porque había días que era mi mejor amiga, teníamos muchísima confianza, nos reíamos mucho, nos lo pasábamos muy bien juntas, pero había días que era un ogro, todo el rato chillándome por tontería como no doblar los trapos de la cocina, y eso cuando ya fui siendo mayor me sobrepasaba, con lo cual discutíamos muchísimo, pero mi abuela siempre ponía paz entre nosotras, actuaba de mediadora, y calmaba las aguas constantemente. Cuando yo tenía 15 años mi abuela se murió, mi gran apoyo se fue, y yo realmente lo pasé fatal. Mi madre volvió a entrar en depresión y yo tenía que tirar de ella, pero ella no se dejaba. Dejó de ir al trabajo, no llamaba para avisar que no iba a ir, se cogía bajas de varios días, no pagaba las facturas y tenía que hacerme cargo yo de hablar con los responsables, nos cortaron la luz y tuve que obligarla a ir a la compañía para hablar con ellos, luego no quería pagar el garaje porque decía que como no teníamos coche para qué iba a pagarla, cosas de inmadurez total. Se encerraba en su cuarto y no quería saber nada de nadie. Días buenos, días malos, días regulares, días de estar bien las dos, días de discutir mucho, etc. Así fueron pasando los años, en los que al morir mi abuela tuvimos que hacernos cargo de mi abuelo, y dos años después murió mi abuelo, yo tenía 17 años.

Mi madre no quería que si a ella le pasaba algo, me quedara sola, así que quedó con mi padre en secreto, y le dijo que me llamara. Me llamó y me dijo de quedar para ir a comprarme los libros de bachiller, que justo ese año le tocaba a él comprarlos. La quedada fue de lo más incomoda, estuvimos unas dos horas como mucho y en todo ese tiempo cruzamos unas 15 palabras. ¿Qué vas a hablar con una niña a la cual llevas sin ver 5 años? Es que realmente no me conocía, no sabía nada de mí y no había hecho por saber nada de mí, perdió su oportunidad, y esta segunda oportunidad también la volvió a perder, porque dejó de contactar conmigo.

Desde los 17 años hasta los 22 años podemos resumir mi relación con mi madre, como una montaña rusa, hemos llegado a las manos, me ha tirado de casa unas 4 veces, me ha llegado a tirar cosas mías propias, y discusiones varias constantemente. Realmente escrito no suena igual de lo que es vivirlo. Los días que estaba bien, perfecto, pero los días que no estaba bien, deseaba no ir a casa, y buscaba a cualquier persona para quedarme en su casa, por no tener que aguantarla gritándome, amenazándome, y quitándome cosas. Cada año me tiraba una vez por lo menos de casa y me quitaba el teléfono móvil, el portátil, la tele, etc. Yo a los 16 años ya empecé a trabajar cuidando niños, con lo cual ella dejó de pagarme la ropa, y todas las cosas personales. Mi relación con mi madre siempre ha sido muy peculiar, no comíamos o cenábamos juntas, cada una se hacía su propia comida o cena (esto desde que yo tenía unos 12 años que ya sabía cocinar), nunca veíamos la tele juntas, ella estaba en su habitación y yo en el comedor, nunca celebrábamos las navidades juntas, siempre me iba a casa de mi ex pareja, o me iba con amigas, ya que ella nunca quería hacer nada conmigo, cuando venía alguna amiga mía a casa, tenía dos formas de actuar, o bien se encerraba en su cuarto y no salía ni a saludar o bien, todo lo contrario, se ponía con nosotras a hablar y a preguntarles a mis amigas sobre sus vidas.

A los 22 años, empezó a llamarme mi padre, así de repente, y yo la verdad que no quería saber nada de él, me negaba en rotundo, y mi madre insistía en que le diera otra oportunidad, que igual había cambiado. Así que un día decidí quedar con él, pero le dije que por favor quedáramos a solas, que no se trajera a su novia. Quedamos y me contó que ya no estaba con ella porque le había puesto los cuernos (otra vez repitiendo la jugada) con otra, que era con la que estaba en ese momento (y con la que está en la actualidad), que quería que la conociera, que podíamos ir a la playa, en fin, que ya me la estaba metiendo por los ojos y era la primera vez que quedábamos después de un montón de años sin vernos. Le dije que en principio no quería conocerla, que quería empezar una relación padre-hija con él primero y más adelante ya la conocería, pero inevitablemente un día, sin planearlo la conocí. Tenía que ir a trabajar (estaba trabajando en un Mcdonald’s) y me había dejado el bonometro en casa, así que si volvía a casa llegaría tarde a trabajar, y mi madre no tenía coche así que me tocó llamar a mi padre para que me llevara, y vino con ella, así que por primera vez la conocí en el coche de camino a mi trabajo. Me pareció una mujer muy maja, nada que ver con la anterior, muy coherente y muy buena persona, que hacía que mi padre fuera otro, y gracias a ella, él se había puesto en contacto conmigo.

Mi madre también había conocido a un hombre, y el hombre era muy buenachón, pero un poco machista, o la machista era mi madre y él se dejaba hacer, y eso a mí me repateaba. Cuando él venía a casa, yo me tenía que ir del comedor, porque ella le hacía la cena o la comida y tenían que comer o cenar ahí, invadiendo mi espacio, con lo cual, a mí realmente me molestaban mucho, prefería que se marcharan y me dejaran en paz.

Realmente hubo unos dos años que todo fue genial, me hablaba con mi padre y mi relación iba muy bien, de hecho, incluso retomé mi relación con mi abuela y mis primos, la relación con mi madre también iba muy bien, ahí yo tendría unos 22 años, pero dos años después todo se torció porque mi madre empezó a tener celos de mi padre, decía que después de todas las cosas que me había hecho, yo lo trataba como si fuera mejor que ella, cuando ella siempre había estado ahí y él no. Y yo realmente empecé a ver a mi padre porque mi madre me insistió, así que su comportamiento era inexplicable. Mi relación volvía a tambalearse con mi madre y volvió a echarme de casa, con lo cual estuve a punto de irme a vivir a casa de la mujer de mi padre, ya que ellos se habían mudado a vivir juntos a una casa nueva, y esa casa estaba vacía, pero mi padre se opuso (volvió a demostrarme que no había cambiado en absoluto), porque la novia de él no quería cobrarme alquiler y mi padre si quería cobrarme alquiler, y yo en ese momento no trabajaba, así que  como mucho podía pagarme los gastos pero no un alquiler. Finalmente no me mudé. Pocos meses después mi madre, después de mucho pensárselo, decidió irse a vivir con su novio. Al principio se iba 4 días y volvía a casa tres días, así durante unos cuantos meses, hasta que definitivamente se fue. Un día de repente me dice que a la semana siguiente se iba a mudar a vivir conmigo la hija de su novio (a la cual yo no conocía) y que le daba su habitación a ella (me quedé anonadada, no me lo podía creer), al vivir sola, yo la cama de matrimonio la utilizaba para dormir con los novietes que me echaba, pero al llegar la hija de su novio, se me acababa el chollo. No me pareció bien esa decisión, ya que no había consultado conmigo nada. Como ninguna de las dos en ese momento trabajábamos decidieron darnos 200€ mensuales a cada una. La verdad que mi relación con la chica esta era bastante mala, ya que era muy guarra y la limpieza de la casa no la respetaba, y a mí eso me desesperaba muchísimo. Mi madre constantemente estaba llamándome para hablarme mal de ella, que si le había cogido ropa interior y se la había llevado allí para lavarla (porque ella estaba entre semana viviendo conmigo y los fines de semana iba a casa de su padre con bolsas de ropa sucia para lavarla allí), que si le había cogido sus perfumes, que si se había bebido sus Martinis, que si…un sin fin de cosas, pero la muchacha seguía viviendo conmigo. Fue el año más largo de mi vida, estaba deseando que mi madre se fuera a vivir con su novio para que me dejara en paz vivir mi vida y me meten a la chica esa.

Por fin, un año después se vuelve a casa de su padre, y empiezo yo con mi chico. Tan solo llevábamos tres meses saliendo, cuando yo tuve la gran bronca con mi madre. Todo vino porque ella me dijo que una vez se fuera la hija de su novio de casa, ella quería alquilar la casa, y le dije que entonces yo dónde me iba a vivir si no trabajaba, entonces me dijo que podía alquilármela a mí y a mi chico por 800€ más gastos, y le dije que no me parecía bien porque mi chico tenía que pagarlo todo y no era justo, además de que me parecía desorbitado el precio, una cosa llevó a la otra y acabamos sacando mierda del pasado, y en eso se metió el novio de mi madre por medio y le dije, mira mejor tú no te metas que esto es una cosa entre mi madre y yo, ya que al igual que tú no quieres que me meta cuando vosotros discutís, yo tampoco quiero que ahora te metas tú (ya que más de una vez mi madre  me metía a mi por medio en las discusiones de ellos dos, y él, gritándome, me había mandado callar). Buenoooo, pues que había dicho, eso fue la gota que colmó el vaso, ya que él se hizo el ofendido, se marchó, y mi madre fue detrás de él, diciéndome que como lo perdiera por mi culpa no me lo perdonaría jamás.

Al día siguiente me desvalijó toda mi habitación, vaciándome los armarios, quitándome mi portátil, mis cosas de aseo, se llevó la vajilla, las sábanas, las ollas, los cubiertos, las televisiones, y metió gran parte de cosas en cajas y las encerró en su cuarto con un candado. Así que la casa parecía una casa en venta, porque quería que me fuera de esa casa para ella alquilarla, pero yo no me quería ir, así que me compré ollas, cubiertos, platos, en fin, lo básico para sobrevivir. Mi madre cada semana que pasaba (que no pasaron muchas) venía y me quitaba cosas, eso era insoportable, realmente lo pasé muy mal, menos mal que tuve el apoyo de mis amigas y de mi chico, sino, no sé que hubiera hecho. Mi chico y yo empezamos a buscar pisos de alquiler, pero yo no tenía trabajo, realmente se me venía el mundo encima, porque la mayoría de pisos no los podíamos pagar, y empecé a agobiarme mucho, le hablaba muy mal a mi chico y le presionaba mucho, hasta que se agobió. Finalmente, tuve que recurrir a mi padre, cosa que no quería, porque sabía que era pactar con el diablo, y finalmente me mudé a Pueblito. En la mudanza me llevé cosas de mi antigua casa que mi madre no quería que me llevara así que me dijo que o le devolvía las cosas o no me devolvía ella las mías. Yo cumplí con lo pactado pero ella no, así que me metí en el coche de su novio con las piernas fuera y le dije que de ahí no me bajaba hasta que no me devolviera mis cosas. Fue un espectáculo, porque él empezó a conducir conmigo arrastrando los pies, por todo mi barrio, hasta que se cansó de aguantar la tontería de mi madre y me dio mis cosas. El resto de la historia la podéis leer aquí y aquí .

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16 thoughts on “Mi historia con padres divorciados

  1. Me ha impactado muchísimo tu historia, y me da una pena e impotencia terribles que siendo una niña hayas tenido que pasar por tantas cosas… Y que con los años no haya mejorado. Admiro tu fortaleza y capacidad de superación, y estoy segura de que en algún momento la vida te dará la recompensa que mereces. Un fuerte abrazo!

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    1. La verdad es que realmente me encantaría poder tener una buena relación con mis padres, porque me gustaría apoyarme en algún familiar en estos duros momentos que están siendo podernos quedar embarazados, pero no es posible, como tú bien dices las cosas no han mejorado, sino que han ido a peor, y evidentemente estoy mucho mejor sin hablarme con ninguno de ellos. Los padres no los eliges y a veces no son lo que uno espera, por eso hay que eliminarlos de tu vida. Muchas gracias por tu comentario!! Besitos!!

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  2. ¡Madre mía!
    Ahora entiendo esa no-relación con tus progenitores. Todos unos inmaduros que nunca supieron mirar por su hija. Una pena que hayas tenido que crecer así y que encima tu apoyo, tu abuela, se fuese tan pronto.
    Me haces sentir mala por quejarme yo de lo que tengo cuando es mil veces mejor que tu infancia.
    Besos

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    1. Pues sí por todo eso, y por todo lo que me han hecho de adulta que también lo he ido contando aquí en el blog, que creo yo que ha sido peor las cosas que me han hecho una vez he sido adulta que en la infancia, o es que realmente de pequeña tampoco te das cuenta 100% y de adulta sí. En fin, mucha gente se piensa que mi vida es genial y que no me puedo quejar, pero claro realmente no han vivido dentro de mí y de mi casa, hacia afuera todo parece otra cosa diferente. Muchas gracias!! Besitos!!

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  3. Preciosa, me ha conmovido mucho tu historia, realmente te admiro por tu fortaleza y resiliencia de salir adelante. Estoy segura que la vida se encargará de darte muchas alegrías y cosas buenas de ahora en adelante. Mucha fuerza y sigue cultivando las relaciones que TU elijas y que te aporten y te hagan bien, tu chico, tus amigas etc.
    Vuelvo a repetirte que me encanta como escribes, lo haces realmente bien! Deberías escribir un libro. Tu texto me recordó a la escritora Jeanette Winterson en su libro “Oranges are not the only fruit”. Léelo algún día si tienes la oportunidad. Un beso inmenso

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    1. Me has invadido con la incertidumbre de ver de qué iba el libro y lo he buscado en internet. Bueno la narrativa es similar, en cuanto a que se desvincula de su familia pero por motivos totalmente diferentes jejejejeje
      Realmente hubo años que me plantee hacer un libro autobiográfico, pero no sabía cómo empezar, y de hecho empecé una novela pero no llegó a cuajar, pero realmente al escribir el blog me he dado cuenta que desahogarme me sienta muy bien y quizás si debería escribir un libro más detallado, lo pensaré jejejejejej de todas formas tus palabras me alegran mucho, gracias por considerar que escribo muy bien.
      Respecto a la fortaleza y resiliencia, sí, tengo bastante, de hecho mi psicóloga me dijo que tenía mucha resiliencia, pero incluso esas personas algún día tocan fondo, que es lo que me pasó a mí.
      Besitos!!

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  4. Te leo y se me ponen los pelos de punta. Tengo un caso bastante parecido en mi entorno y no quiero ni pensar en lo que le queda que pasar hasta los 12 años a esta criatura.
    Siendo madre, NO comprendo que se pueda usar a un hijo para hacer daño, o por interés propio. No tiene justificación ninguna que te hayan hecho pasar por ese calvario. Poder perdonarles y pasar página tiene que ser muy, muy duro. Si algún día son conscientes del daño que te han hecho, se tienen que sentir miserables, porque debe de ser lo más triste del mundo hacer que un hijo las pase canutas y perder su amor/respeto/cariño. Sólo de imaginarlo se me encoge el estómago. De veras que siento lo que has tenido que vivir.
    Eres una mujer fuerte y seguro que fromarás una familia estupenda con tu chico.

    Un abrazo!

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    1. Pues realmente ellos jamás van asumir que me han hecho daño, para ellos yo soy la mala hija, yo soy la que me invento las cosas, de hecho mis padres me han llegado a decir que era una mentirosa, recuerdos que yo tengo que me los inventaba y cosas que están grabadas en cintas de contestador de cuando mi padre grababa las conversaciones, y él negarmelo, en fin, que pruebas hay muchas y los mentirosos son ellos que no quieren aceptar la culpa que tienen, pero aun así yo me enorgullezco de como soy, que podría haber salido una niña rebelde o cosas peores, y mira…lo que tengo claro es que eso no lo voy a repetir en mis hijos, si me divorcio mis hijos van a ser lo primero. Besitos guapa!!

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  5. Lo primero agradecerte que hayas compartido un pedacito de ti de forma tan abierta y sincera, admiro como eres capaz de expresar lo que llevas dentro y darle salida a estas emociones. Además, eres una luchadora que ha sabido hacerse a sí misma a pesar de tenerlo todo en contra y eso es único, no pierdas esa capacidad de superación nunca.

    Hay padres que no maduran, es triste pero cierto y desgraciadamente pasa más a menudo de lo que parece. En tu caso es una lástima que encima sean los dos los que se comporten como adolescentes. Una rabia que te haya tocado vivir todo esto, es muy injusto.

    Estoy segura de que todas estas experiencias tan duras las canalizarás en positivo y cuando seas madre, vas a ser excepcional porque sabrás precisamente lo importante es el amor y el sentirse seguro para un niñ@.

    Un abrazo enorme.

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  6. Hola guapa!!

    Me sabe fatal por lo que has pasado, ha tenido que ser muy duro. Ya sabes que hay veces que tenemos padres que no nos los merecemos por manera de ser. Cuando los padres tienen otras parejas y son malillos es horrible pero también hay padres que siguen casados y hacen pasar un infierno a sus hijos.

    En casos así es desolador, el menor no tiene nadie que le ayude ni ningún lugar donde ir para vivir mejor. Solo existe la opción de ir a un internado, y eso amí me parece lo menos apropiado porque sino me equivoco allí se lleva a los menores que cometen delitos y no se les puede llevar a prisión, por lo que juntar a menores en situación desfavorecida con su familia con menores delincuentes no creo que sea buena mezcla.

    El día de mañana que salen de ahí, se ven solos desamparados sin apoyos. Habrían que ayudar más a jovenes que pasados los 18 se ven sin nadie como huérfanos por la irresponsabilidad y la maldad de sus familiares.

    Me alegro de que hayas encontrado una pareja estable, es la mejor solución y no siempre es fácil encontrar a la persona indicada. Espero que junto a él puedas descansar de tanto sufrimiento y que seas feliz.

    Un abrazo!!

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  7. Hola,te felicito por tu blog ,lo encontre de casualidad navegando ,me esta sirviendo mucho de ayuda ya que me siento identificada contigo en muchos aspectos.por cierto como te encuentras ahora ya que no hay ninguna noticias tuyas nuevas en tu blog

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    1. Hola, me alegro que te guste el blog y que te sirva de ayuda, el escribir en el blog me gusta por servir de ayuda a otras personas como yo.
      Ahora mismo me es imposible escribir en el blog porque no paro de trabajar, no me puedo quejar porque estoy trabajando mucho, pero no me da tiempo de nada más, los ratitos que tengo libre estoy tan cansada que caigo rendida. Espero poder escribir muy pronto. Besitos y muchas gracias por interesarte. 🙂

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    1. Sí, me da muchas fuerzas para no cometer los mismos errores que cometieron mis padres, y para darle mucho pero que mucho amor a ese futuro bebé.
      Pues ando trabajando muchoooo, la verdad que estoy pletórica de contenta, porque hacía mucho que no tenía trabajo y ahora tengo varios y ando saturada, y el tiempo que tengo libre, que es muy poquito estoy tan cansada que lo único que quiero es dormir jejejejeje Espero poder escribir muy pronto, y leer vuestros blogs, porque los he dejado abandonados igual que el mio jejejeje
      Besitos, y muchas gracias por preocuparte 🙂

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