Cómo salir de un pozo si no tienes cuerda. Parte 1.

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He estado ausente unos cuantos días porque mi positivismo se tornó en tristeza, mi alegría en cabreo y mi vida se tiñó de negro, por lo tanto sólo hacía que llorar, estar triste y no me apetecía en absoluto compartir mis tristezas. Las respuestas típicas que la gente me había dicho como ya encontrarás trabajo, tiempos mejores vendrán ya lo verás, y cosas semejantes no me animaban, aunque sé que la gente lo hacía con buena intención, a mí me entristecían más.

Tengo que agradecer a aquellas personas que se han preocupado por mi ausencia, me han preguntado y animado. ¡Muchas gracias, sois unos soles!

Hoy quiero contaros, (por sí hay gente que se encuentra como me encontré yo en aquel momento y le ayuda) como superé mi ansiedad y mini-depresión (es que depresión en sí como palabra no me gusta nada, incluso me cuesta escribirla, así que se queda en mini).

Desde que mis padres se divorciaron he ido aguantando cosas, cosas y cosas, algunas sin yo ser consciente hasta que no he llegado a ser adulta, y otras siendo muy consciente, pero sin poder evitarlas. Al ser una persona tan transparente me he ido desahogando con mis amigas y he ido sobrellevando mi situación. Ante mi situación tenemos tres reacciones.

  1. La de aquellas personas que han vivido en primera persona mis calvarios con mi madre y mi padre como pueden ser mis dos amigas de la infancia, mi ex novio con el que estuve cinco años y otro novio anterior a este con el que estuve dos años. Ellos evidentemente tenían de primera mano los acontecimientos, y los que no sufrían conmigo, cuando se los contaba, se los podían imaginar.
  2. Las personas que al principio, cuando les cuento mis problemas, reaccionan sorprendidos y dudando de que eso pueda ser real. Pero cuando cuentas más, y más y más cosas, y me van conociendo a mí cómo soy, y mi forma de ser, llegan a comprender la magnitud de la gravedad del problema.
  3. Las personas que no me conocen en absoluto y juzgan lo que a primera vista se ve, una persona que aparentemente tiene mucha jeta porque sus padres se lo pagan todo, encima de siempre ha vivido sola o medio-sola y eso es el sueño de todo joven, que sus padres no le controlan en absoluto, y encima se queja. La gente que no me conoce, que no ha pasado por algún problema similar y que no sabe realmente cómo son mis padres, es difícil que entienda cómo me siento.

A esta última clase de reacción también hay que añadirle que yo aparentemente estoy perfecta, sin que nada me afecte. A esto tengo que decir que (según mi psicóloga) soy resiliente. Para quien no sepa que significa ese término extraño, hace referencia a aquellas personas que ante periodos de dolor emocional o situaciones adversas son capaces de sobreponerse e incluso resultar fortalecidos de estos. Bueno pues bien, yo soy más o menos así, siempre he sobrellevado muy bien los problemas, tenía un día de bajón o de cabreo y luego seguía mi vida hacía delante, sin que nada ni nadie me interrumpiese, también es verdad que siempre me ha ayudado muchísimo desahogarme con todas mis amigas o el que en aquel entonces fuera mi novio, si es que tenía.

Después de tantos años aguantando cosas y más o menos casi literalmente, tirandomelas a la espalda, llegó el día que me hundí y no pude salir más del pozo. Si contamos los años que llevaba aguantando cosas (20 años), creo que es comprensible que algún día tocase fondo. Ese día no fue cuando mi madre me echó de casa, ese día fue posterior.

Fue un cumulo de cosas: mi chico me propuso irnos a vivir juntos, pero como llevábamos muy poco tiempo acabó agobiándose, finalmente acabé yéndome a Pueblito a vivir, sola, medio lejos de mis amigas y de mi vida anterior, mis amigas fueron alejándose, una porque mi madre la llamó y me dijo que no quería que la metiese en sus problemas, otra porque se echó novio, otra porque si no insistía yo en quedar e iba yo a verla ella nunca me decía nada, etc., así que se fue perdiendo el contacto. Me tuve que dejar la carrera porque no tenía dinero para pagarla y no tenía trabajo. El remate final fue ver que me ingresaron en el hospital y nadie se preocupó por mí, con lo cual creo que ese día fue el que me hundí completamente.

Me pasaba los días en casa encerrada llorando sola, no podía tirar curriculums porque no tenía dinero ni para el metro ni para la gasolina. Me cogí un perro que lo habían abandonado recién nacido junto con sus hermanos en un contenedor de basura. Durante ese tiempo que estuve con el perro mi vida cambió, estaba mucho más animada, salía a pasear con él y por lo menos me despejaba, pero un día se comió un trozo de film de la basura sin yo darme cuenta, se le enrolló en los intestinos y se me murió. Podéis imaginaros todos los avances que había hecho donde se fueron. Me hundí el doble.

Mi chico al principio no se portó muy bien conmigo, porque actuó como el número 3. No entendía mi dolor, mi sufrimiento y como lo estaba pasando, me decía que era una exagerada. La verdad que tampoco sé muy bien como explicarlo, era un nudo en el estomago que no me dejaba respirar, no podía parar de lamentarme por mi vida, por lo desgraciada que era, me preguntaba qué era lo que había hecho mal para que nadie me quisiese o se preocupase por mí, y no paraba de llorar y comer dulce, que era lo único que en un principio me aliviaba, incluso llegué a querer morirme, que jamás se me había pasado por la cabeza eso, pero en ese momento sí, pensaba que sí me moría a nadie le iba a importar, porque viva no le importaba a nadie. Esto me hizo engordar muchos kilos, unos 20 kilos más o menos.

Al final después de estar unos cinco meses así y ver que no mejoraba mi situación, mi chico decidió venirse a vivir conmigo. Ese año empecé cocina y todo aparentemente iba muy bien, pero yo sufría bullying y no me daba cuenta o no quería aceptarlo, hasta que al final lo asumí. Al principio después de clase, todos nos íbamos a tomar un café al bar de en frente y yo siempre oía comentarios en plan de esta por qué viene, no ve que sobra, o esta por qué viene no se da cuenta que nos burlamos de ella…(esto puede llevar a confusión porque igual habían más chicas, pero no, en la clase eramos cuatro chicas y lo demás todo chicos, pero de esas cuatro chicas sólo yo me quedaba a tomar un café) Al principio me lo tomaba de coña, de eso que lo dices y luego te ríes, pero luego empecé a pensar que cuando dices cosas riéndote es para quitarle hierro al asunto pero realmente si que lo piensas. Así que dejé de ir a tomar café con ellos. Luego en clase al principio me junté con un chico que era gay, que me calló super bien, pero luego me di cuenta que era una mala persona, cruel y muy ofensivo. Se juntó con dos chicas y a mí me dejó de lado, cuando yo iba a sentarme junto a él me decía esta silla está ocupada, o me decía aquí no te sientes que no quiero estar a tu lado, o se separaba la mesa de al lado de la mía y me dejaba a mi sola. Luego me llamaba gorda en toda mi cara y pasaba otra chica que también estaba gorda y me decía ves lo bueno de mi amiga es que es gorda pero muy guapa. Al final me separé completamente de él y empecé a juntarme con una chica, pero realmente era unión de instituto, es decir hablar de cocina, cocina y cocina, no había conexión para hablar nada más personal. A medida que el curso avanzaba, yo tenía menos ganas de ir a clase, me ponía enferma, y con ansiedad cada vez que tenía que volver a clase después de unas vacaciones o un fin de semana, así que esas Navidades me dio por cocinar y comer mucho y mucho y mucho, con lo cual engordé más de lo que ya estaba. Así terminé el primer año. Evidentemente podéis imaginar que no quisiera seguir con el FP.

Llegó el momento de matricularme en el segundo año y me negué en rotundo, mi chico me dijo que se iba a matricular él también y así no estaba tan sola, para que por lo menos, ya que lo había empezado lo terminase. Así que los dos nos matriculamos, a él no lo cogieron y yo tuve que hacerle frente e ir sola. Cuando llegué nadie quería sentarse conmigo, hacían eso que se suele hacer en el autobús de que cuando hay una persona sentada dejas un asiento y te sientas, pues eso hacían con los pupitres. Estaba yo sentada y dejaban uno libre y se sentaban en el segundo. Luego para hacer el segundo año todo era en equipos, así que nadie quiso hacer equipo conmigo, me quedé sola. Al final me tragué mi orgullo y me dirigí a uno de los grupos y les pedí por favor si me podía unir a ellos. Al principio me pusieron pegas, pero luego me dijeron que sí. En un principio había que hacer los menús que posteriormente se cocinarían, con lo cual había que aportar ideas. Bueno pues mis ideas las ignoraban o no me dejaban hablar o cuando me tocaba a mí hablar por turno, pasaban a otro tema, así que fui cabreándome sin decir nada. Llegó el momento de meterse en la cocina, cuando llegabamos se repartían las tareas, pues a mí nunca me daban tarea, así que más de una vez me he pasado el rato sin hacer nada, me iba al baño y me quedaba allí sentada o directamente me iba a casa, porque me sentía tan sumamente mal que no soportaba estar allí. En los descansos me iba a la biblioteca sola. Llegaba a casa y al día siguiente no quería ir a clase, pero mi chico me obligaba como a los niños a ir al colegio. Me decía que a ver si era yo, que no podía estar una clase de 30 personas todos en contra de mí. Yo lo único que hacía era inventarme que estaba mala o me ponía a llorar para que no me obligase a ir a clase, hasta que un día no pude respirar y sentía unos pinchazos muy fuertes en el estómago y tuvimos que ir al médico porque me ahogaba. La médica me hizo una prueba que dio positiva en ansiedad, así que finalmente mi chico se dio cuenta que lo estaba pasando realmente mal y me dijo que si quería me lo dejase y así lo hice.

Esto, unido a que despidieron a mi chico del trabajo después de siete años, contribuyó a que los dos nos hundiéramos y pasáramos una larga temporada haciendo vida en la cama y comiendo dulce y más dulce. Bueno a todo esto, yo mientras tiraba currículums, que es lo que os conté, al principio daba los currículums con una foto antigua, y me llamaban de un montón de sitios, hacía la entrevista, pero luego no volvían a llamarme. Posteriormente, cambié la foto y dejaron de llamarme para una entrevista.

Llegó el curso siguiente, mi chico ya tenía trabajo, yo no, así que me animó a retomar mi carrera en magisterio, que él me lo pagaba, pero al final convenció a mi padre para que me lo pagase él. Pero por sí acaso no podía volver a magisterio me matriculé en cocina, ya que serían nuevos alumnos. Pero el simple hecho de ir al instituto ya me daba ansiedad y empezaba a ponerme de diarrea, pero yo hacía el esfuerzo. A mediados de septiembre (cuando el curso de cocina ya había empezado, me llamaron de magisterio para matricularme), así que estuve compaginando magisterio y cocina a la vez, aunque a cocina iba muy a disgusto. Para llegar a las primeras clases de magisterio, tenía que salir antes de cocina y el profesor que daba una de las asignaturas más importantes me dijo que como siguiera saltándome clases me iba a suspender por faltas de asistencia. Le expliqué mi situación y sus palabras fueron que eligiese lo que fuera más importante para mí, evidentemente le dije que magisterio así que me dijo, pues ya me lo has dicho todo. Finalmente acabé dejándome el FP de nuevo.

CONTINUARÁ….

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32 thoughts on “Cómo salir de un pozo si no tienes cuerda. Parte 1.

  1. Ánimo preciosa! Aquí nos tienes a nosotras que estamos para escucharte. Yo no entiendo porqué la gente es tan desgraciada de tener que encontrar su entretenimiento haciendo sufrir a otras. Odio esas crueldades. Mucho ánimo y para adelante, vales mucho!

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  2. Ufff… Es complicado cuando te hacen el vacío como te hacían a ti… Yo tb viví algo de eso en el instituto y se pasa mal. Te sientes como q no importas, como inferior…Muchos ánimos guapa y sobre todo piensa q estas consiguiendo muchas cositas: has perdido peso, tienes una persona q te quiere, te casas! Sabes cocinar muy bien y muchas cosas más! Un besazo enorme 😙

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  3. Para salir de un pozo si no tienes cuerda lo primero es…. buscar algo parecido a una cuerda (por ejemplo, escribir un blog). Dicho lo cual, sigo diciéndote que la ayuda profesional es indispensable y más con la historia que llevas a las espaldas. Creo que estabas yendo al psicólogo. No lo dejes, ¿vale? Hasta que no te de el alta. Te aseguro que se puede salir y que no es nada malo hacerlo con ayuda :).

    Un abrazo fuerte y, ya sabes, para lo que necesites 🙂

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      1. ¡Eso desde luego! El trabajo en el psicólogo lo hace uno mismo, solo que con orientación profesional. Que luego hay gente que va y se queja de que el psicólogo no tiene una varita mágica con la solución a todos los problemas xDDD. Pero bueno, se tarda pero poquito a poco vas montando unos cimientos sólidos que te permiten seguir con tu vida, sean cuales sean las circunstancias ^_^

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  4. Siento mucho que lo hayas pasado tan mal. Me pareces muy valiente por contarlo y compartirlo con nosotros.
    Yo tuve una infancia y adolescencia muy difícil (en ciertas cosas similar a la tuya), y vivía en un entorno muy venenoso. Lo que a mí me ayudó a salir del pozo (muy poco a poco) fue irme de allí. Aquí me contraje una vida nueva, con sus pros y sus contras, pero ya no tengo miedo de ver y de decir, que yo no soy el problema y que me merezco ser feliz sin personas tóxicas a mí al rededor.

    ¡Mucho ánimo!

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    1. Pues eso me pasa a mí, que necesito quitarme a mi padre del medio, porque es una persona tóxica que me hace tener miedo y cagaleras cada vez que sé que tengo que verlo o cada movimiento que hago en mi vida voy con temor por lo que me vaya a decir, y la verdad que no tengo ganas, eliminé a mi madre de mi vida y por ese lado estoy de lo más tranquila, ahora queda mi padre… espero que sea pronto. Te entiendo perfectamente, contarlo desahoga mucho, por lo menos a mí me ayuda mucho, no soy nada reservada para los problemas, no me gusta comérmelos sola. Besitossss, muchas gracias!!!

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  5. Hola guapa! Tu pasado es horrible y se entiende perfectamente que a veces te cueste levantar cabeza peeeeeeeero… Lo estas haciendo fenomenal y tienes nuevas inquietudes en tu vida como tu boda así que valórate y déjate ayudar! Nosotras estamos aquí para leerte!

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  6. Corazón mucha fuerza, con el paso que has dado escribiendo y desahogante, te ayuda a seguir y ver las cosas que antes hacías y como has ido superandolas poco a poco. Según cuentas son muchas anécdotas que has ido tragando y tragando, en unos aspectos te habras hecho más fuerte y en otros en cuanto te tocan esa rajita salen lágrimas y angustias y son esas heridas las que hay que ir aguantando y luchando y saber como afrontarlas sin que afecten demasiados. Yo en muchas cosas me siento identificada contigo, he sido y soy una persona delgada, ahora con los años pues no tanto, aunque sigo muy delgada, y en el cole, que aún no estaba desarrollada era un palo andante… y la crueldad de los niños es muy dura… y más cuando siempre es a la misma persona. ES muy triste pero muchas veces aprendemos a base de malas experiencias, y es así donde una se tiene que dar a valer, y hacerse mejor persona que el resto.
    Mucho y ánimooo y las gorditas y delgadas lo valemossss y al que no le guste que mire para otro lado y se mire a sí mismo jejej
    Atentamente,
    Hada ilusionada.

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    1. Pues sí la verdad que esos años atrás que cuento me sigue doliendo muchas cosas y aun lloro mucho cuando recuerdo muchas cosas, y cosas que aun no están superadas que estoy en ello, poco a poco, como mi obesidad, en eso estoy haciendo muchos progresos y me siento muy pero que muy orgullosa de mí misma, ya contaré en la segunda parte. La verdad que los niños no son los únicos crueles, las personas adultas también son muy crueles, incluso más porque hacen daño de otras maneras más agresivas que puede llegar muy hondo y cuando estas con la autoestima muy baja todo te afecta, por mínimo que sea, así que sí se pasa fatal cuando eres el objetivo de burlas y críticas, te entiendo!!
      Muchas gracias, bienvenida a mi blog, me tengo que pasar por el tuyo.
      Un besito!!

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      1. No creo que sea específica para ello, la verdad es que no entiendo, ella vio que las rayas querían decir que tenía ansiedad. La verdad es que no me explicó nada, sólo me dijo la prueba da muy claro que tienes ansiedad, aunque por lo que me has descrito en los síntomas que tienes ya me lo imaginaba yo.

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  7. Niña…vaya camino duro te ha tocado andar. Pero oyr..te das cuenta de lo fuertr que eres?? No todo el mundo es capaz de llevar eso en la espalda y ser tan positiva como lo eres tú. Así que permítete algún día malo, sácalo todo para aligerar peto y luego sigue adelante con esa actitud positiva que te caracteriza.
    Y si me permites un consejo aléjste de todas las personas nocivas en tu vida y quédate solo con las que te hacen bien. Y respecto a la gente del grupo tres…hay gente con muy poca empatía así que ten paciencia…pero la justa. No tienes porque justificarte ante nadie. Explica las cosas porque tienes que sacarlas pero no intentes convencer a nadie, es un ejercicio frustrante y agotador cuando el que escucha es cerrado. Así que déjalo pasar y sigue tu camino. Nosotras estamos aquí para escuchar y apoyarte.
    Ya veras que poco a poco las cosas iran viniendo. Así que a ser feliz! Un besote

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    1. A veces a mi novio tengo que explicarle 20 veces como me siento porque no es capaz de entenderme, me dice que me tomo las cosas muy apecho, pero yo soy así no puedo remediar como me afectan las cosas. Soy bastante fuerte, pero aun a la persona más fuerte del planeta le afectan las cosas y a mí ha llegado un punto que todo, por mínimo que sea, me hace mucho daño. Muchas gracias wapa, besitoss!!

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  8. Siento enormemente todo el sufrimiento por el que te han hecho pasar. Hay gente muy cruel e insensible. Quien valora a una persona por su físico es un analfabeto emocional y se va a perder grandes cosas de la vida -si es que no se queda solo-. No es justo que nadie pase por tal acoso y encima se vea totalmente solo e incomprendido.

    Una vez que ha pasado lo malo, sólo cabe esperar porque llegue lo bueno. Tienes a tu chico al lado, y a todos los que te seguimos por aquí nos tienes para lanzarte esa cuerda que necesitas.

    Ánimo, que no hay mal que dure cien años.

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    1. jejejeje aunque durase cien años no estaría para verlo, me habría muerto antes jejejeje La verdad es que sí, nadie debería de pasar por acoso en su vida, se pasa realmente mal, nunca piensas lo cruel que puede ser la gente, porque tú jamás harías esas cosas, pero lo hay, el otro día lo hablaba con una amiga, de otras muchas cosas que me han pasado de más joven, y decíamos eso, lo cruel que puede llegar a ser la gente pero que puede ser impensable para personas que jamás lo harían. Muchas gracias besitoooss wapa!!

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  9. uff q coraje me da esas personas q no te ve solo miran y juzgan….es q entonces q se hablan solo guapas con guapas..??q absurdo…y q malos momentos te hacen pasar…y muy bien x empezar a quitarte la gente toxica de tu lado…aunq te parezca imposibke o lejano algun dia estaras con tu bb con tu perrito y con tu mwrido siend muy feliz y te acordaras de dias como los pasados y te sentiras muy fuerte.eso te deseo solo ser feliz com mas o con menos pero libre..animo y un saludo

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    1. La verdad que me cambió la vida, era un perrito que me lo dieron con un mesecito muy desnutridito y muy chiquitín, me cabía en la palma de la mano. Desde ese día me lo llevaba a todos los lados en el bolso, en brazos, y se portaba tan bien, era muy tranquilito, se quedaba durmiendo allá donde iba. Luego lo desparasité y resultó que no crecía por eso, desde ese día empezó a crecer y crecer y se hizo muy guapo le cambió el pelo, y todo, empezó a jugar más, pero seguía portandose super bien, no hacía trastadas típicas de cachorro, lo podía dejar solo que no me rompía nada, una maravilla de perro, le faltaba hablar. E día que se comió el film le reñí mucho, siempre me arrepentiré de eso la verdad. Al día siguiente lo llevé al veterinario y en vez de darle una lavativa para que lo defecara, le dieron pastillas para ver si se le pasaba lo de devolver. Pero no cesaba así que lo operaron y me dijeron que todo había salido bien, cuando me lo llevé a casa, empezó a devolver de nuevo así que me lo llevé corriendo al veterinario de nuevo y lo volvieron a operar sin éxito. Fue un fallo medico en toda regla, y yo lo pasé muy mal, llorando y llorando y llorando.

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  10. jo nena pues vaya panorama me pintas, desde luego todo lo vivido nos marca mucho y esas situaciones son difíciles de llevar y gestionar a veces hace falta un buen cambio de aires de gente de entorno o en su caso si es un pueblo pequeño de ciudad para avanzar y alejarse de todo lo tóxico que nos hace daño, al final la capacidad de superar cada una de esas situaciones está en nosotros pero el apoyo y la compresión es fundamental, necesitamos que nos entiendan y empaticen con nosotros, ánimo guapa….el soltarlo todo ya es una gran paso para seguir avanzando

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    1. Sí todo lo vivido nos marca mucho en la vida y nos hace ser quienes somos, el apoyo y la comprensión para mí es fundamental, pero no siempre lo tengo. El pueblo no tiene nada que ver, aquí no conozco a nadie, pero la casa al ser de mi padre si que influye, por eso me quiero ir de aquí. Muchas gracias, un besitoo.

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